Amor del proletario.

Es el campesino el que pone el lomo y el sufrimiento Ay, los lamentos. Es el marginado el que grita su ira y su sinrazón El que tiene herido el corazón. Son los niños del campo los que acarician la luna, En aquella premura de lo inalcanzable.   El rico siempre estable en su mansión de oro blanco Ordena y manosea desde su comodidad de abusador La carne en un asador espera a la concurrencia Llegan las piltrafas con su alcurnia de explotadores A brindar por los señores de la manipulación.   La canción del monte triste allá en las…

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El pueblo raso siempre fiel y puntual.

El pueblo raso no sabe de autores, de obras maestras, de museos y de viajes al extranjero. De hablar idiomas extranjeros. El pueblo raso no sabe de comer con cubiertos y reglas de etiqueta. No maneja teléfonos inteligentes y contactos en las redes sociales. Sus redes sociales es la sombra de los árboles, el canto de las chicharras y la tierra fértil. El olor a teja mojada, el sonido de la lluvia. Los abrazos de los amigos. El pueblo raso no sabe de libros de texto de nivel universitario, de lo que es brindar con champaña, coñac, whisky y vino,…

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Nos faltan 72 migrantes.

La noche anterior lo habíamos escuchado en las noticias, nos cayó como un balde de agua fría, en México habían asesinado a 72 migrantes centroamericanos. Hay que ser indocumentado y atravesar territorios en las migraciones forzadas   y en absoluta clandestinidad para entender la ansiedad, la ira, la paranoia y el inmenso dolor que deja en un ser humano una experiencia de esta magnitud. Jamás se vuelve a ser igual. Recuerdo que al día siguiente yendo hacia el gimnasio me encontré en la entrada a un conocido mexicano, que cuando me vio se me lanzó encima totalmente acongojado y me abrazó…

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El rumano.

Negra, te invito a cenar a tal lugar el fin de semana, me dijo mi amante de turno que era rumano. Pero ese lugar es caro, no tengo dinero para ir el fin de semana, vamos a fin de mes y así ahorro. Pero es que yo te estoy invitando, ¿por qué no te dejás invitar nunca? Porque no me gusta, no me siento cómoda, tengo que ser yo la que pague por mi comida y no es que te desprecie el gesto pero así soy yo, es mi naturaleza. Pero yo soy el hombre, ¿y eso qué? Que debo…

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El Oso

Llegué aquel medio día de la escuela, feliz como todos los días a encontrarme con el Oso que me esperaba al final del patio de la vecindad donde alquilábamos un cuarto en la zona 8 capitalina. Era un perro pastor alemán que nos habían regalado cuando era bebé, recién nacido y que dormía con mi hermana-mamá y conmigo en nuestra cama de metal. Le dábamos leche en pacha, y lo bañábamos a palanganazos de agua y nos hacía enloquecer de felicidad. Lo nombramos Oso por el color negro y el pelaje espeso. Era mi mejor amigo. Con él conversaba, saltaba,…

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La que te ama.

La que te piensa La que te escribe Soy, la que te sueña La que te inventa   La que corre hacia tu puerta Amor, la intransigente La melancólica, la obstinada La que te cuenta Amor mío, la que te esboza La que te acaricia, la que no te toca   La que te festeja La que te admira La que te anhela Mujer, la que te ama La náufraga que te respira En las olas despiertas del inmenso mar.  Audio. Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado Agosto 19 de 2015. Estados Unidos.

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Que sus nombres no se borren de la historia.

Llegó la mamá del niño que cuidaba, en mis mil oficios también trabajo de niñera. Llegó la mamá del niño que en ese tiempo tenía dos años de edad, llevaba un paquete de videos que recién había comprado, entre estos los de Baby Einstein y también otros de HBO donde varios artistas de Hollywood recitaban poesía de poetas mundiales. El Baby Einstein tiene un paquete de música clásica, juegos infantiles y muchas cosas más. Las tardes del invierno pastoreaban las horas mientras nosotros escuchábamos música clásica y jugábamos con los libros y con los ejercicios que yo intercalaba para trabajar…

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