Andrógina
El otro día íbamos con una amiga de patas de chucho a la ciudad, ella conducía el automóvil y yo iba distraída con el paisaje, de pronto me sacó de mi burbuja al preguntarme, ¿Ilka, vos te pintás? ¿Que si me pinto, cómo así? Sí, que si te maquillás, que si usas pintalabios y sombras y todo eso. De vez en cuando, la verdad no me gusta tanto. ¿Pero sí tenés pinturas? Sí. Un día te voy a maquillar, ya vas a ver qué chula te vas a ver, y de paso te depilamos esas cejas. ¡Mis cejas nadie las toca!…


