Otros horizontes

Escucha a lo lejos la alarma del reloj despertador, voltea a ver, son las tres y treinta de la madrugada, se levanta adormitado y camina hacia el baño, desde la noche anterior dejó la cubeta llena con agua para no tener que ir a esa hora a sacarla al tonel que está en el patio. En un costal tiene cuatro mudas de ropa, saca una que planchó la noche anterior y se alista para esperar al repartidor de pan que no tarda en llegar.  En una de las dos hornillas de la estufa de mesa pone a calentar los frijoles,…

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Rainy Days 

Translated by Marvin Najarro On the news, they predict that it will rain all day tomorrow, Román turns off the TV and try to sleep, his knees and hands joints hurt, tomorrow will be a long day, getting tired and soaked.  The amount of work he carries out at the Korean supermarket leaves him extenuated. Pushing the shopping carts that customers leave strewn all over the parking lot, sweeping and moping the floor, cleaning the bathrooms, picking up the garbage from the cafeteria, the deli, the fish and meat sections, and from the bins inside an outside the supermarket, takes…

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Algunos de mis poemas en la revista Poesía y Métrica

Tuve la maravillosa oportunidad de compartir algunos de mis poemas en la revista en lengua española, Poesía y Métrica, que es patrocinada por el Centro de Investigaciones Estéticas Latinoamericanas (CIELA), Facultad de Artes de la Universidad de Chile y con la dirección académica de la Universidad Autónoma de Madrid. En este número de noviembre. Muy agradecida con Blanca Izquierdo Abelda, por haberme invitado y haber tomado mi poesía en cuenta. Mis poemas están en la versión PDF de la página 81 a la 87. https://www.poesiaymetrica.com Versión PDF: https://26073874-748b-4eed-af6b-fe7199f08a6e.filesusr.com/ugd/049e90_b6cc0d40609d467a9df7e47c4f0a8fbd.pdf

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Arte | Respiro

Una de las tantas hermosuras que tienen las cabras locas es que ellas pueden ser del color que quieran. Sin lugar a dudas aquí están los colores de la Mamá África, pero también el rojo de la finca de fresas donde trabajé de niña, los colores de las frutas y verduras del mercado donde pasé 10 años de vida vendiendo helados. El verde de las montañas que abrigaron mi infancia. El color anaranjado de las chiliguas. El morado del frijol camagua. Los colores de las flores de las diez, que tanto quiero. Los atardeceres de noviembre en mi Gran Amor…

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Una sola mujer indígena

Una sola de las mujeres de los pueblos originarios de Guatemala, vale lo que no valdrán nunca las pintoras, poetas, escritoras, articulistas, intelectuales, traductoras, licenciadas, doctoras, cineastas, documentalistas, trabajadoras sociales, psicólogas no sé qué, que utilizan las redes sociales para publicar sus enormes logros de profesionales y artistas pero que solapan con su mero racismo y clasismo (al no acompañarlas cuando salen a manifestar entre semana ), todo lo que puede hacerle al país una clica criminal desde el gobierno. Loor a las mujeres de los pueblos originarios, lo demás es alcornoque. A excepciones, claro está, pero muy pocas. Esta…

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Mi libro de travesía, publicado en Brasil

Hoy fue publicado en Brasil, en la editorial Monstro dos Mares, mi libro de travesía. Mi primer libro. Traducido por Raphael Sanz. História de uma indocumentada: a travessia do deserto de Sonora-Arizona El año pasado para inicios supe de la idea de su publicación, hoy la veo hecha realidad. Raphael Sanz, insistió en darlo a conocer en Brasil y lo logró. A mí no me queda más que felicitarlo y agradecerle por la traducción, por la insistencia, por tocar puertas en editoriales hasta que encontró que una las abriera. Es un libro que yo escribí pero que tiene la historia…

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La soledad y las agallas de los pueblos originarios de Guatemala

Ayer, 24 de noviembre, día martes, los pueblos originarios llegaron a la capital a manifestar. No llevaron sombreritos de Esquipulas, ni pitos, ni panderetas, redoblares ni sartenes de ni mierda. Ni banderas, ni chinchines, ni cuñas de ni mierda. No llegaron con egos de gimnastas, trapecistas, cerveceros ni cevicheros no sé qué. Llegaron, solo llegaron con la prestancia milenaria, con su indumentaria de siempre, unos con zapatos otros con caites, con sus pantalones remendados, con sus ponchos de Toto y sus manos de barro, con su piel ajada por el sol. Con las manos surcadas del trabajo del campo. Con…

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