El pequeño gimnasio.

Él es mi colgazón y mi delirio, pero el descarado está perdidamente enamorado de mi hermana, ¡qué drama!  Cada vez que convergemos los tres él me ignora y corre a los brazos de ella, para get cozy with her, entonces yo quedo –maleada- en un plano que ni de segundón, totalmente echada al olvido, es más ni cenizas mías, su mundo es  ella, -a la que yo he llamado con despecho “la otra”-  y yo ni como nube en el paisaje pinto. Pero mi venganza es dulce y la disfruto cuando aparecen en el plano mujeres rubias, entonces sí,  mi…

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Un chal de Santiago para Santiago.

A mí me ha sucedido que en algunas ocasiones lectoras y lectores de mi bitácora me han enviado “encomiendas” con cosas típicas, con libros, dulces, películas y revistas guatemaltecas. Siempre me he preguntado, ¿qué es lo que las y los hace gastar su dinero en enviarle detalles de esa  naturaleza a una total desconocida? Son obsequios que yo he recibido con mucho amor  y que decoran la sala de mi apartamento rentado, que también he leído y que forman parte de la biblioteca en miniatura que he logrado armar. Playeras que uso y morralitos que me sirven de bolsas. Dulces…

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Asalto de botellas en el Complejo Deportivo de Escuintla.

Desde hace ratos que me la mara me anda jodiendo, preguntándome que para cuándo saco del armario a nía Yoyis porque la tengo encerrada en su puesto de las refas, yo explicaba que nía Yoyis se manda sola, como todos los personajes de mi imaginación, ella aparece cuando se le ronca la gana y se va también cuando se le para el caite y no aparece hasta cuando ella quiere, son las horas y la sigo esperando, para que me convide por vida suya un mi plato de tortillas con leche y brijoles parados, sería mucho pedir un mi tolito…

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¿Qué va llevar, qué va querer? ¿Helados, choco bananos?

Dentro de dos horas ya estaré trabajando, recogiendo al chirís que cuido en la escuelita. Miles no tenemos el famoso feriado del día del trabajo. Miles alrededor del mundo trabajan inclusive el doble en una jornada como la de hoy. Millones desconocen    el por qué de la fecha y su historia,  es nomás un día de trabajo como todos los demás.  Siempre fue así  en nuestra infancia en el tiempo de heladeras. A veces cuando entra la nostalgia conversamos con mi hermana, las dos solitas sentadas en la sala de nuestro apartamento rentado y recordamos los tiempos en que mi…

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El circo del hambre campesina.

Hace unos días fui a cenar con unos amigos turcos  a un restaurante italiano, recuerdo que cuando el mesero se acercó a pedir la orden ellos pidieron un plato, aceite de oliva, pan francés y queso parmesano para empezar… Yo calladita me quedé mirando. Al poco tiempo llegó el mesero con el encargo. Entonces vi que echaron aceite de oliva en el plato, luego le agregaron el queso y me pasaron un pan francés y me  convidaron, el ritual consistía en sopear el pan francés sobre el aceite y el queso después atipujártelo como pudieras. Esa noche fue la primera…

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La calle en donde tú viviste.

“Así pasa cuando sucede”dirían los patojos de la cuadra, mi hermana remataría de la siguiente manera, “asícomo dice la Negra, ´el universo está confabulando´”, lo cierto es que ayer porla tarde sufrí uno de esos embistes que te da la nostalgia que me mandó dereculada un titipuchal de años, pongónfui a caer con las rodillas raspadas justo enfrente de la banqueta de mi casade Ciudad Peronia, fue tan fuerte la caída que por momentos me sentí reciénvapuleada, o como si los patojos me hubieran dado camorra, pasadita y despuésuna estrellita para terminar de rematarme, ya medio culeca algún salido hubieradicho…

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Reencontrándome.

La mañana aun tiene el olor a la carne asada que se discutieron los vecinos del edificio de enfrente, en uno de los apartamentos  vivirán mínimo unos quince cristianos, todos hombres, en las tardes entre semana los mirás jugando cartas y con su respectiva cerveza en  la mano, los viernes en las noches o los sábados en las tardes, han hecho una hornilla con tres piedras y una parrilla, hacen su carne asada y mirás vos el puñado cantando las rancheras que ronronea el equipo de sonido a todo volumen, ya para el filo de la media noche los escuchás…

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Replanting my life.

Así le dije a mi hermana que se llamaría mi escrito mientras conducía su carcacha ya de regreso al chante. Habíamos pasado horas en el área de plantas de Home Depot. El automóvil iba hasta con copete, entre que bolsas de tierra, abono, semillas de girasoles, de dalias, de crisantemos. Entre que plantas de culantro, tomate, hierbabuena, orégano, cebollas y lavanda. Entre que macetas de geranios, flor de las diez, claveínas y mielitas. Después de pasar horas entre las estanterías encopetadas de plantas multicolores y de haber gastado lo de la comida de la semana decidimos ya desahuciadas que ésta…

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El reparador de bicicletas.

La puerta de entrada se abre, mejor dicho la abrió un  muchacho porque es de las puertas que no son eléctricas. Entró  empujando una bicicleta de carreras va  uniformado de pies a cabeza, con uno de esos impermeables que utilizan los ciclistas profesionales en tiempo de invierno. Parece buceador. Se dirige directamente al sector en donde reparan bicicletas, la tienda esa mañana está a reventar hay ofertas y una buena cantidad de personas comprándolas, quienes van por la ropa y otras por las galletas de proteína, quienes buscan los sostenedores de bicicletas para ponerlas en los carros, quienes buscan de…

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Todo cambia.

Hay un sonido peculiar  y único que yo he extrañado tanto durante mis años de migración y es el canto de las chicharras al medio día guindadas de las ramas de los árboles que yacen en el sitio de nía Juana y tío Lilo, han sido las chicharras mi añoranza junto a la luz de las luciérnagas cuando la sábana negra cubre con su oscurana montes cerros y hondonadas en el oriente guatemalteco.  Digo el oriente porque hacia allá apunta mi raíz. Ni qué decir del canto de los grillos al caer la tarde.  Pero no puedo negar que aquel…

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