Alias Pelu.

La imagen suya recitando en el patio de la Escuela Para Niñas José María Fuentes, frente a las niñas y las maestras para los lunes de actos cívicos la tengo impregnada en la memoria. Siempre fue la abanderada del salón, excelente oradora y quien recitaba la Jura a la Bandera. Quien representaba a la escuela en eventos culturales para las fiestas patrias, cualquier poema se aprendía con facilidad y los recitaba con sentimiento puro y transparente que dejaba llorando y suspirando a los padres de familia y maestras. La contemplo así con su uniforme azul, blusa blanca, calcetas caladas azules…

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Crónicas de una Inquilina.

Apenas ayer que fui a nadar, me decía una señora: ¡por qué se cortó el cabello si tan lindo que lo tenía! Rezo de prácticamente todos los días de este año. Me lo dicen en la gasolinera, en la panadería, en el supermercado, en la librería, a donde quiera que voy me reclaman como si derecho tuvieran de decidir en mi cuerpo. Para diciembre de 2012 me lo corté prácticamente de raíz. Llevo un año en que las personas creen deducir que algo malo pasa dentro de mi cabeza, que no sé razonar muy bien y que estoy pasando por…

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La rana parda.

Vivía en la selva tropical la Rana Parda que se veía así misma como un renacuajo y que desconcocía que había nacido con la libertad y el derecho de croar. Se deslizaba entre nacimientos de agua y riachuelos, en tomas y quebradas, a donde la corriente la llevara, mientras su camada saltaba entre las piedras y salía de los ríos para disfrutar de la humedad de la selva ella decidía quedarse en la orilla, en silencio ya que no podía comunicarse con las otras, tenía miedo de saltar y salir del hábitat en donde había crecido, le temía a lo…

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El abuelo nunca dijo adiós.

Son  tantos los recuerdos que guardo de él que podría escribir un libro solo de las aventuras vividas a su lado. Nunca supo que tenía una nieta escribana que le heredó el arte de narrar. Todas sus historias se afincaron en mi memoria de cipota de arrabal. Perdurable es el instante aquel en que lo vi esperándome frente a la alcaldía en mi natal Comapa, regresaba por primera vez a su tierra natal la nieta más campesina de todas, yo tenía quince años recién cumplidos e iba a reencontrarme con mi raíces garífunas y xincas, a conocer la casita de…

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Bacanal en la mansión del convivio.

La primera vez que vi una sentí una especie de  bofetada en el rostro y al mismo tiempo un dolor agudo en el corazón,  al contrario de quienes iban conmigo que se maravillaban con la elegancia y la  opulencia y soñaban construir una así en sus países de origen, yo quise cuartear la diferencia abismal entre la miseria económica en que viven unos y en la abundancia en que desperdician otros. Mansiones en las que caben cincuenta casas de periferia, mansiones en donde solo viven dos o tres personas y tienen a en su servicio doméstico quince empleados. Verlas por…

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Apariencia de navidad.

Aquella primera navidad en tierra estadounidense fue de observar  y de admirar la capacidad que tenemos las personas para aparentar estar bien, anímica, saludable  y económicamente. A miles de kilómetros de Guatemala, con personas de Guatemala que hacían todo lo posible para que la desmemoria les borrara de un plumazo el recuerdo de las querencias que dejaron. La tradición estúpida de tener que estrenar mudada de ropa y zapatos, porque quien no estrena está en la miseria económica y solo deja ver sus malos ingresos. Comprar mantel nuevo para no poder el mismo del año pasado. Las mujeres aparentar ser…

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El entrenador de mi cuadra.

Fueron tantas las ocasiones en las que salió a defenderme de los patojos hasta que yo opté por utilizar los puños. Lo recuerdo con sus piernas rollizas, velludas, siempre en pantaloneta y playera, con el balón de fútbol pegado al pie. Así en las tardes después de misa, a misa iba con su esposa y su hija entonces andaba puesto un  pantalón de lona o de vestir, con la infaltable camisa lisa o a cuadros, siempre con su guitarra colgada del hombro pues tocaba en el coro, doña Irma su esposa con la biblia en la mano y la Lupita…

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