Cincos en el arrabal

La vida que siempre sorprende cuando uno menos lo espera, hoy en el trabajo el niño que cuido sacó de su cajita mágica una bolsa de cincos que le habían regalado para su cumpleaños, y me preguntó que si podía enseñarle a jugarlos ya que yo le había dicho que de niña en Guatemala los jugaba. Lo vi con su bolsita de cincos en las manos y se me aguadaron las piernas; una sensación extraña, una emoción inexplicable, un alud de recuerdos acompañados de sonrisas, siluetas borrosas, tierra mojada, y de los rostros de mis amigos de infancia me aguaron…

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Antisocial

Comenzaba a despuntar la primavera estadounidense y ese sábado por la mañana yo preparaba el café, justo cuando mi hermana abrió la ventana de la cocina que da a la calle pasaba un grupo de ciclistas, emocionada anunció que me inscribiría en el club de ciclistas del pueblo (es ciudad, pero yo prefiero decirle pueblo) yo con la bolsa de café (de Guatemala) en la mano refunfuñé: no gracias, amo mi soledad. Es que no me gusta verte sola en la bicicleta, parecés pepe. Pero es la soledad que yo escogí, no me gusta andar en manada. Uno necesita de…

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Queso fresco y atol de poleada

El viernes llegó mi hermana con dos galones de leche, con un pastilla para cuajar y con la bulla que iba a hacer queso. ¿Queso? Pensé mientras la veía echar la leche en un trasto ancho para que sacara la crema. Pelu, ¿queso? Pero si vos nunca has hecho queso. Pues sí pero hoy lo voy a intentar. De las dos la que más añora las cosas de la casa es ella pero no las expresa, se las guarda, entonces cuando tiene estas sus lunas yo las celebro tanto. ¿Cómo se hace el queso? Me preguntó cuando deshacía parte de…

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Arroz con leche

Les voy a vender la casa y se van a quedar sin nada, comenzó a decirnos mi mamá en son de burla cuando se le metió a ella y a mi papá que querían comprar un tráiler, nada más y nada menos que con el dinero de la venta de la casita en Ciudad Peronia. ¿En qué cabeza cabe vender una casa para comprar un tráiler? Le decíamos mi hermana-mamá y yo, que éramos las mayores, mis hermanos aún no alcanzaban a entender la magnitud… El terreno de esa casa lo engancharon mis papás pero las que pagamos las mensualidades…

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La paliza

Despierto de un salto en la cama, sudando, el cuerpo temblando. Veo el reloj son las 11:45 de la noche, mañana tengo que entrar de madrugada al trabajo, trato de volver a dormir pero no puedo. Me levanto, voy a la cocina por un vaso de agua, me vuelvo a acostar y me abrazo a la almohada, mañana tengo que entrar de madrugada al trabajo. Dormí Negra, dormí, me digo a mí misma mientras trato de volver a conciliar el sueño. No puedo. ¿Qué soñabas? Me pregunto tratando de averiguar la razón de mi sobresalto nocturno. Comienzo a recordar lentamente,…

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A universal nobody

Yesterday I had an interview for a radio in Spain. Among other things they asked me what I feel to be published in the five continents and not in Guatemala. And that my writings are translated into other languages. This question is recurrent and I never can answer it calmly because there are my emotions and feelings involved. Guatemala has hurt me since I was born, and still hurt me and will hurt me until the day I die. Because I have lived in flesh and blood, its humiliation, blows, classism and oblivion. And this anger and this rage is…

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Une rien universelle

Hier, j’ai eu une entrevue avec une radio espagnole. Entre autres, on m’a demandé ce que je ressentais d’être publiée dans les cinq continents, mais pas au Guatemala. Et que mes mots soient traduits dans d’autres langues. Cette question est fréquente et je ne peux jamais y répondre en toute tranquillité en raison des émotions et des sentiments qui m’habitent. Le Guatemala m’a fait mal depuis ma naissance, et continue à me faire mal et me fera mal jusqu’au jour de ma mort. Parce que j’ai moi-même vécu son exclusion, son humiliation, ses coups, son classisme et son oubli. Et…

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Escribir para estar viva

Nunca planifico los textos que escribo, fluyen instantáneamente, por esa razón son tremendamente emocionales, yo misma soy emocional. Nunca vuelvo a leer un texto después de haberle puesto el punto y final. Lo dejo ir para que busque su propio destino. Pues mi escritura es absolutamente catártica. No me interesa dejarlos descansar para volver a ellos y corregirlos días después, pues no hay nada que corregir en la locura. No me interesa perfeccionarlos y minimizarlos para convertirlos en objetos para exposición. ¿Guillotinarlos, para qué? ¿Para que calcen en otro mundo que no es el mío? ¿Para que dejen de ser…

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