Del merequetengue causado por el baile hormonal.

La bocina del automóvil sonando sin cesar le avisa que sus amigas ya están allí. Instantáneamente la llaman a su teléfono celular, ella contesta sin urgencia─ ¿aló? La otra voz que apenas se escucha entre la bulla que han de tener dentro del automóvil objeta.─Púchis vos estás en Estados Unidos, ya te dije: acostumbráte a contestar el teléfono con el ¡hello!; no con tu mustio ¿aló? Te escuchás como recién bajada de la montaña… ─ ¡A la gran diabla, ya shó! ¿Y vos? De Chiquimula tenías que ser… viviendo en una ciudad en donde las únicas subidas son las de…

Continuar leyendo…

Sábado de pepián antigüeño. Si pues…

La ilusa me pidió que por favor, pero que por favor, no cantara la historia, ¿o contara? Que mejor me inventara una de los Pitufos, de Bonanza, del Gran Chaparral, o ya a las perdidas una de MacGiver. Me dijo que sería ideal que me descociera enumerando mis aventuras de niña mala.¿Mis pato aventuras? No, no y no. Pues regresando al tema del pepián antigüeño, sepa la verdad cómo sea, porque el que yo hago me sale color café, el que hace una amiga le sale rojo, y así han de haber de mil colores me imagino. Con eso de…

Continuar leyendo…

Lunes en Monday, ayer en hoy.

Es lunes… me levanto… -la alarma del reloj despertador es implacable- y me sucede lo que regularmente todas las mañanas desde que emigré: se apodera de mí una especie de espanto. Me acaricia esa insípida sensación de verme perdida, desorientada, al abrir los ojos y observar que he estado durmiendo-durante años- en una cama completamente extraña, en una habitación que no es la mía; y que a mi cuerpo lo protegen del frío del invierno la calefacción y una sábana atiborrada de plumas de saber que animal…, ¿en donde quedó mi cama de metal y mi poncho de Totonicapán? Continúo…

Continuar leyendo…

Contra el olvido.

Parte de mis recuerdos más bellos están asociados a los días cercanos a la celebración del Cristo Negro de Esquipulas, por esa misma razón y curiosamente, cuatro años preciados de mi vida se compactan en un sólo mes: enero. Hoy escribo la historia que he narrado en más de una ocasión y que prometí (algún día si mi alma me dejaba) referir; para que en un futuro por si la memoria se me descarrila y mi voz deja de existir, lo lea mi compañera de batalla de; ayer y hoy . Escribo para que esa retentiva no quede inmersa (sin…

Continuar leyendo…

Cenizas de uno y vísperas de otro.

Han transcurrido en su lenta agonía los meses, los días y las horas de un año que en pocos minutos será historia. Los últimos segundos se descuelgan alucinados, exaltados de un reloj interminable llamado tiempo. Un año está por iniciar y viene; galante, fresco, jovial, recién empaquetado, como un lienzo blanco, para que nosotros mezclemos los colores que queramos agregar a lo que será en su final nuestra obra maestra. Escribo desde una ciudad estadounidense, estoy aquí ahora respirando las últimas súplicas de un año que agoniza. Tal vez en un futuro ( que en éste momento rebeldemente es inexistente),…

Continuar leyendo…

Entre que: pan pa'tu matate y lúcida nostalgia.

Ya he pedido permiso para contar el cuento. Porque después del aire me caen los cuentazos.Es sábado (día de tamales) y en el ambiente se siente el frío característico que aparece después de haber nevado. Es el cumpleaños de mi sobrina de leche con eso de que aquí los amigos se convierten en familiares tenés; tías, abuelas, sobrinos, cuñados y primos de leche. Los únicos que no son de leche (menos mal): tráidos, güisos, zoques, prenses, agarres, a ellos se les llama (bajo de agua); amigos con derecho. O como dirían en América: Is my friend. Y allí tu lentitud…

Continuar leyendo…

Cuando las orugas se convirtieron en tres hermosas mariposas.

Las conocí hace cinco años, y gracias a Dedé la cume de las cuatro hermanas Mirabal, porque ella decidió hablar y contar la historia a Julia Álvarez para que esta con sus letras deshilara la cruel realidad que vivieron hace cuarenta y nueve años las tres mariposas de Salcedo; municipio de República Dominicana. Gracias a ambas porque con su ayuda pude sumergirme fascinada en: El Tiempo de Las Mariposas. ¿Cómo fue el encuentro? De la siguiente manera: en una feria del libro organizada por la librería Girón, debo de aclarar que en el estado solamente hay dos librerías latinoamericanas, y…

Continuar leyendo…