Annie.

 Está en la sala de espera del aeropuerto internacional John F. Kennedy en Queens, Nueva York. Su vuelo hacia  Londres, Inglaterra sale en dos horas.
Finalmente ha terminado la pesadilla y está a solo horas de reencontrarse con su familia que nunca dejó de buscarla.
Quiere borrar de su memoria lo que vivió después de haber llegado a Playa del Carmen, Quintana Roo, México. Viajó junto  a un grupo de amigas que festejaban una despedida de soltera, decidieron hacerlo en  el caribe México en ese lugar paradisíaco.   Estarían durante una semana pero a Annie se le torció el destino  en la segunda noche.  Las seis salieron a disfrutar de la playa y posteriormente fueron a un club nocturno, una discoteca donde alguien  puso algo en la su bebida lo cual la mareó y  optó por ir a lava manos a refrescarse un poco, lo hizo sola pero avisó a dos de sus amigas que iría al baño. La discoteca estaba a reventar y ellas destejando que la mayor del grupo se casaba en solo dos semanas. Annie la menor de todas con 21 años y la mayor de 29.
Al llegar al baño dos mujeres la tomaron por los hombros y colocaron una especie de trapo humedecido al un líquido fuerte que la hizo perder el conocimiento, despertó atada de manos y piernas en una cama de un lugar que no conocía.
Comenzó  a gritar desesperaba, a pedir ayuda  lo cual hizo enfurecer a quienes la tenían en cautiverio, entró a la habitación entonces uno de los cabecillas de la banda  que traficaba con personas le dijo que la soltaría pero que sería solo para que se fuera a bañar y a vestir porque el jefe quería hablar con ella y tenía que estar presentable, le informó que había sido secuestrada y que desde ese instante laboraría como dama de compañía para una empresa de edecanes que prestaban sus servicios en los hoteles cinco estrellas de los alrededores.
Annie sigue gritando pidiendo que la suelten, que la dejen ir pero es imposible por toda respuesta recibe una bofetada de mano del secuestrador.
 
Minutos después Annie está  parada frente al jefe de la organización criminal el que le indica que es bienvenida  también le ordene que se quite  el vestido, Annie se niega  y éste molesto se lo arranca de un tirón la toma por la espalda y la lanza sobre el escritorio, la abre de piernas y la ultraja. Satisfecho le confirma que está en el punto y será exquisitez de los clientes que atienden a las reuniones en la cadena de hoteles.
 
Annie no solo es obligada a servir como dama de compañía sino que es ultrajada noche a noche por magnates empresarios del mundo hotelero del país. Ha tratado de escaparse  en más de una ocasión pero le ha sido imposible porque policías, guardias, meseras, mucamas, jardineros todos están involucrados y cuando ha intentado pedir ayuda lo que hacen es avisarle al jefe de la banda quien  la castiga golpeándola con toallas mojadas y la hace comer su propio excremento y beber su propio orín.
 
No es solamente ella, Annie ha observado en la misma condición a docenas de jovencitas que también son obligadas a servir de desahogo sexual a empresarios que salen en revistas  y en televisión. Las tienen viviendo en una casa a las afueras del centro turístico y  por las noches las llevan en limosinas hacia los salones de los hoteles donde serán las reuniones de gala. También asisten a fiestas privadas en mansiones frente a la bahía ahí las obligan a participar en orgías, a inyectarse droga, beber alcohol y a meterse polvo blanco en la nariz quien no lo haga para consentir al cliente es golpeada nuevamente y obligada al mismo ritual de alimento.
Dos años en la misma condición y Annie no piensa en su familia en cómo estará si la estarán buscando,  en sus amigas. Las amigas permanecen durante dos meses en el Estado buscándola ya han puesto la denuncia con las autoridades respectivas en con la embajada de su país en México pero deciden regresar y esperar noticias en su país, no se realiza la boda. Su familia ha estado acudiendo a organizaciones de derechos  humanos, ha viajado en varias ocasiones a México en busca de pitas que los lleven  a dar con su paradero pero no han conseguido nada.
La movilizan de casa cada tres meses para que no las atrapen grupos delictivos contrarios solamente, por las autoridades policiales no se preocupan porque están de acuerdo el mismo gobernados del Estado asiste a los festines en los hoteles cinco estrellas y a las fiestas privadas, Annie ha sido ultrajada por él en varias ocasiones. Las autoridades saben perfectamente quién es su familia se han entrevistado con ésta en varias ocasiones  pero descaradamente  siempre les dan la misma respuesta: están investigando y cuando tengan noticias se las comunicarán.
Una noche camino hacia uno de los hoteles es interceptada la limosina  por varios automotores de doble tracción de donde descienden  varios hombres armados con metralletas y granadas, vestidos de negro y con chalecos anti balas, le disparan al conductor y a los guardias y se llevan a las mujeres que son ocho en total.
Vía helicóptero son llevadas  la ciudad de México  y las encierran en una casa ubicada en Lomas del Pedregal, ahí son  obligadas a prestar servicios sexuales a jefes de policías, coroneles, generales, contrabandistas, banqueros, empresarios de telefonía, aduaneros, exportadores de azúcar y cerveza,  también obligadas  a drogarse.
Annie pasa seis meses en el lugar y luego son movilizadas a  otro país,  en automóviles con placas del Estado de Texas cruzan la frontera de Tijuana  los policías del cruce fronterizo ya están avisados y los dejan pasar sin  mayor percance, son cinco carros  donde trasladan en total a treinta mujeres.
En San Diego, California las encierran en otra casa donde las violentan jugadores de casinos, deportistas, transportistas, policías,  traficantes. Annie ya es un adicta a la heroína y cocaína al igual que el resto de mujeres que llevan algunas más de seis años en cautiverio. Deliran, han perdido la memoria algunas que no recuerdan ni sus nombres, la única forma de mantenerse en pie es inyectándose dos veces por día, ya  no les importa quién ni cómo las ultraje sus cuerpos a lo largo de los años han sido golpeados: con puñetazos, puntapiés, bates, cachas de pistolas, cinchos. Sus rostros escupidos, mordidos, quemados con colillas de cigarrillos,  la lindeza de sus muslos convertida en cloaca donde depositan sus ganas quienes pagan por la diversión.
Desde Quintana Roo un narcotraficante muy poderoso se ha enamorado de una  de las mujeres y quiere sacarla de ahí,  es una alemana que fue secuestrada cuando tenía trece años y ya lleva ocho en cautiverio pero ella no se va si no sueltan a las otras por lo cual obliga a su enamorado a arreglar un trato con el quien las explota sexualmente.  Sabe que está perdidamente enamorado de ella y que por la buenas lo puede manipular. Ella le promete que se involucrará en la organización y será quien reclute  jovencitas y quien las ubique para secuestrarlas. Le dice que las que están ahí ya están maduras para la explotación sexual que por las jovencitas pagan más y rinden más en una noche.
El trato es que trabajarán  un año en Estados Unidos y luego las  dejarán en libertad, él se encargará de comprar la libertad de cada una de ellas. Les conseguirán pasaportes de sus países de origen y el boleto  de avión. Ella jurarán no comunicarse con ningún tipo de autoridad en sus países de origen y no hablar del asunto con nadie de lo contrario las matarán, no importa en dónde estén las buscarán y las matarán.
A finales de la fecha acordada paga con dólares y paquetes de droga la cantidad  cien cincuenta mil  dólares por cada una.
Las dispersan en diferentes Estados de la nación y vuelan en días y horarios distintos. Annie aborda el avión que la llevará a Londres ha estado más de tres años secuestrada.
Es la última es hacerlo todas han regresado ya  a sus países de origen. Su amiga alemana quien se sacrificó por todas al saber que todas están ya a salvo,  camina por el patio de la mansión de su amante, está rodeada de hombres armados,  se encuentra en la cima de una arista en el sector privado del puerto de Acapulco,  al llegar a la orilla se lanza sobre el acantilado, ella prefiere morir antes que obligar a otras niñas a vivir el infierno  que ella experimentó.
Su cuerpo fue encontrado destrozado nadie lo reconoció, o las autoridades no quisieron reconocerlo porque la denuncia estaba hecha desde hacía ocho años atrás,  fue enterrado en fosa común como equis, equis.
Annie está en Londres con su familia finalmente tratando de sobreponerse a la catástrofe emocional y física que vivió en manos de criminales,  está internada en un centro asistencial en donde le están limpiando la sangre de tanta droga que llevaba dentro. Ninguna de las rescatadas sabrá nunca que la amiga alemana se suicidó.
Ilka Oliva Corado.
Octubre 31 de 2013.
Estados Unidos.

3 comentarios

  1. ¿Cuánta verdad estamos dispuestos a tolerar?

  2. Vos Ilka, cada historia tan impresionante q nos presentas, la realidad del mundo en q vivimos supera la ficcion de las peliculas, q podridas mentes, que infortunio el de las y los muchachitos q caen en esa exclavitud del trafico humano. Que tristeza por Dios Santo.

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