Trabajo infantil.

Este es de esos temas en los que yo me siento y tengo absoluta propiedad para hablar, pero más la tiene mi mama y mi abuela y mi papa y mis bisabuelos, más la tienen mis ancestras ya que todos y todas vivieron por necesidad y por hambre  – también como un patrón de crianza- la experiencia del trabajo infantil hasta que unas parieron y otros se hicieron Tatas  y heredaron la misma cadena a sus crías…  ¿Las razones? Hay miles. Como millones  son las familias en el mundo entero que también lo han vivido.  Diría que un gobierno que no se preocupa por su infancia, por la miseria, por la hambruna por las condiciones en que sobreviven y palean la vida quienes desde abajo trabajan como hormigas para buscarse el sustento.
Diría que por una sociedad clasista y racista  que lanza a los barrancos de la invisibilidad a la mayor parte de su población. Por un gobierno que no se ocupa de la formación integral de sus crías.
Diría, diría, diría… Pero el gobierno es solo el reflejo, la proyección de lo que somos como sociedad.
Ayer quienes se hacen llamar “progresistas” -porque se ofenden si los llamàs revolucionarios  o  come mierdas- con esa su invención de una nueva línea de ideología que es válida por supuesto siempre y cuando sea para unificar luchas que nos permitan salir del agujero, publicaban en la mal llamada –para Guatemala- quinta potencia mundial algunas fotografías de crías trabajando y denunciaban el trabajo infantil, pero estas mismas personas manejan automóviles de modelos recientes y justo en invierno pasan por las calles acelerando el motor y lanzando el agua del charco a los niños que están parados en la banqueta: vendiendo chicles, lustrando zapatos, vendiendo lapiceros y tarjetitas de El Amor es…
Son quienes no le abren la puerta a las crías que pasan vendiendo escobas y trapeadores de casa en casa ni para ofrecerles un vaso de agua.
Las mismas que van a comer a restaurantes de alcurnia y no se  dignan a pedir un plato extra y salir para compartirlo con las crías que están en la esquina vendiendo flores, ni a quienes ofrecen cuidarles los carros…
Hay quienes piensan que con darle “me gusta” a una publicación en las redes sociales ya derrumbaron un paredón, hay quienes creen que con asistir por curiosidad a una manifestación han logrado lavarse de culpas para la eternidad.
Vaya que tenemos el consuelo de decir: “ay que bonita es esta  vida, aunque a veces duela tanto y a pesar de los pesares siempre hay alguien que nos quiere, siempre hay alguien que nos cuida.” –Qué bonita es esta vida. Jorge Celedón-.
Hay quienes creen que con mostrarse públicamente en la vitrinas de Internet desde la comodidad de sus oficinas, casas, teléfonos inteligentes o un café Internet  hicieron la obra del día, que por una frase piadosa que compartan –que alguien más escribió- pueden ir a dormir en paz porque sembraron un árbol –como las doce comunidades de San Juan Sacatepéquez que sí lo hicieron y sin tanta bulla-.
Las redes sociales no sirven para nada si pierden el norte –que al final es el sur- de convertir el pensamiento en acción.
Hay en cambio miles que ayer alucinaron con la llegada de un jugador al cual la prensa lo ha hecho grande, porque se sabe que  más grandes son los que practican La Pasión en los campos enlodados, sin zapatos y con pelotas de trapos,  ahí donde el hambre lacera, donde el sueño no llega y donde se sobrevive abrazado a la ilusión de poder respirar mañana. Ahí donde aun no ha llegado la mafia del deporte federado.  Estos miles ni se dan por enterados –y nunca lo estarán- de lo que sucede realmente en el lodazal donde están viviendo, estos miles han sido ya capturados por la imbecilidad que sorben como sopa en fin de semana y como trago quita goma del día después –como la píldora para las adolescentes que sufren de negación- ¿y usted qué está tomando? ¡El cuto de la imbecilidad!
Hoy en este instante hay millones de crías alrededor del mundo que están siendo explotadas por el trabajo infantil, hoy en este mismo instante como ayer, como hace un año, como hace siglos son manos de crías las que están cortando los granos de café, zurciendo suelas de zapatos, vendiendo fruta picada en la esquina, cortando hortalizas –o fresas- hoy en este mismo instante en que vos leés estas tonteras que yo escribo un vecinito tuyo está trabajando, la empleada doméstica de tu casa que aun no cumple quince está lavando tu inodoro cuando debería ser hora de que estuviera en la escuela, la pregunta del millón, ¿tu forma de ayudarla es dando “me gusta” a una publicación? ¿Es compartiendo un artículo por correo electrónico? O te vas a atrever a forestar como las doce comunidades Kaqchiquelekas es decir: ¿sacarás del inalámbrico tu rebeldía y la harás visible  y palpable?  Esto requiere de: buscar un sitio que necesita forestación –hay miles- conseguirte una piocha, una pala, un galón de agua y un árbol –mejor si es eucalipto que son los mejores para llenar de agua y oxígeno la tierra y a como vamos nos hará falta para ayer- por supuesto te ensuciarás las uñas pintadas y el ruedo del pantalón, te va tocar hincarte o arrodillarte, es decir descenderás a lo raso de la tierra, ¿lo podrás hacer?
Hoy como ayer, como hace un año, como hace siglos millones de crías se vuelven polvo en la explotación del trabajo infantil, hoy no es El Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, hoy no se hablará de eso en los medios de desinformación ni lo verás en las redes sociales porque es agua pasada, pero sí siguen existiendo los millones de crías y vos tenés por lo menos una a tu alrededor, ¿qué estás dispuesto a hacer para cambiarle la vida? ¿Qué estás dispuesta a hacer para acercarle una oportunidad de disfrutar su infancia? Te lo dejo de tarea para la hora del recreo o en el medio tiempo del juego que no te perderás de presenciar.
Nota: le voy al Deportivo Comapa, Deportivo La Pangola, Deportivo La Palmilla  y Deportivo Ciudad Peronia, último gol la camisa y quien gane invita las aguas.
Ilka.
Junio 13 de 2013.
Tabucolandia.

3 comentarios

  1. Vos Ilka lo dejas a uno con la sangre hirviendo, con la mente ida, con ganas de gritar,y con un gran nudo en la garganta. Ojala y muy pronto un granitp de mostaza haga algo que permita hacerme sentir mejor en este y otros campos de la injusticia social en la que nos movemos, y lo sabre yo, no un medio de comunicacion social, telefono, camara televisiva o algo parecido! Un abrazo grande amiga!

  2. Patricia contreras

    Ilka, mucho gusto me da conocerte por este medio y quiero compartirte lo siguiente, con todo y todo lo que contiene, las faltas y aun los resquemores que pueda provocar
    Algunos de mis amigos y otras personas en el faccebok a quienes quiero, estimo, me agradan, y extraño porque no puedo verlos seguido, les presento mis disculpas pues varias veces recibo invitaciones para jugar algunos de estos juegos: Lucky Slots. Social PeopleZ Diamond DashPengle.,
    considero que jugar es una forma muy especial de construir nuevas habilidades, jugando construimos en nuestra infancia la forma de abordar la vida, aprendimos a aceptarnos, a manejar nuestras derrotas, a manejar nuestra frustración, a sentirnos bien cuando salíamos triunfadores, nuestra estima crecía, con ellos, los juegos,
    (las rondas, matatero tero la.
    Había una vez un barco chiquito que no podía , que no podía navegar y si esta historia no les parece larga la volveremos a contar.
    Yo tenía 7 perritos, de los 7 que tenía uno se murió de un brinco ya nada más me quedan 6;
    Ratón, ratón que estás haciendo, comiendo papel y tuza, me esperas en la esquina, que te espere el diablo… y a correr;
    Vamos a la vuelta de torotorojil a ver a la rana comiendo perejil, la rana no está aquí estará en su vergel, cortando una rosa y sembrando un clavel,
    … cómo amaneció la ranita, con dolor de muela, aaahh! – y a correr-)
    Caminar y jugar a las escondidillas, la tenta, arranca cebollas, el juego de pelota, los 21, la lotería, la dama china, las tapitas, los cinco los jacks,….
    Con ello, conocimos mucho de la vida, la forma de relacionarnos y la manera de estrechar nuestra amistad con otros, nos llenaba de alegría jugar el sentirnos bien en compañía de otros;
    Considero que el tiempo de jugar no pasa y hoy nos puede significar un momento de esparcimiento una forma para relajar, bajar el estrés que lo cotidiano nos produce.
    Agradezco mucho sus invitaciones, sus buenas intensiones, hoy el tiempo es corrido, y queda tan poco cuando hay tanto por hacer lo cual también resulta poco,
    y finalmente cuando tengo el tiempo quisiera mejor verlos, leer un mensaje saber cómo van por la vida, quisiera saber si hoy por hoy podemos compartir nuestra preocupación para ponernos de acuerdo y construir algo en común que mine el estrés o más que el estrés la situación que a veces en nuestro diario vivir la dejamos por un lado. Resulta que estamos hoy viviendo tantas situaciones en las que todos, aunque sea un pequeño grano de arena, podemos aportar por nuestro futuro, mejor digo por el futuro de nuestros niños, muchos pequeños guatemaltecos que por cierto no tienen el tiempo para jugar mucho menos con que jugar.
    Promovamos los juegos tradicionales, rescatemos las lecturas, juguemos con nuestros hijos, con nuestros nietos, con los vecinos; juguemos y construyamos un mundo diferente para nuestras futuras generaciones, usemos el facebook para construir solidaridad, para informarnos y e informar a otros, pasemos la bola para que todos se enteren de lo que pasa a ver si así hacemos conciencia de nuestra enajenación y empezamos a cambiar las cosas.
    Los quiero mucho.

Deja un comentario