Entre narcos y oligarcas, ahí te hablan vos usté.

De: La Gaceta Independiente.
Leí en alguno de los informativos escritos nacionales –guatemaltecos- que al menos 18 personas mueren diariamente por culpa de la hambruna, minutos después leí en otro medio escrito el titular: “tres millones de guatemaltecos padecen hambre”.

Según el calendario de la ONU –Organización de las Naciones Unidas- el  17 de los corrientes se celebró El Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Dos  días antes fue El Día Internacional de la Mujer Rural.

En Guatemala la pobreza abraza el área rural y de las comunidades indígenas. En la capital el problema es otro: “las pandillas”. “Los mareros” dirían los representantes de la ley. “Las ratas de alcantarilla” dirían los que pertenecen a la cúpula y a la burguesía.

Comentando con una amiga entre serio y entre broma decía la  aquella: “Medio con sarcasmo y medio  de de veras,  a veces pienso que el hambre podría erradicarse si alguno de los narcos más fuertes se mudara a las áreas con población más desnutridas, como el Quiché, Jalapa o Chiquimula. Así, la plata que tenga que lavar la lava en el área, le da trabajo a la población, con el lavado puede construir escuelas y darle trabajo a maestras/os de la región y la gente lo querría tanto que además lo protegería… algo así como  lo que hacía Escobar en Colombia… Tiene consecuencias negativas, claro, pero que se mueran de  hambre 18 personas diariamente también es negativo, ¿no creés?”

Y ahora yo te pregunto a vos, sí a vos que me estás leyendo justo en este instante: ¿qué pensás de la propuesta de la amiga medio en serio y medio en broma?

A mí me dio por reír a carcajadas cuando leí su propuesta,  aunque aquella lo dijo muy claramente con un sarcasmo propio de las ocasiones en que reís por no llorar. Porque tristemente en Guate hasta los narcos son también tacuacines y saraguates. Sí, hasta el narcotraficante más afamado es azadón. ´Ombre lujo fuera tener a un  Pablo Escobar Gaviria. Uno en cada departamento, Guate fuera una tacita de plata. De balde tenemos ricos  “decentes” que no son narcos pero que también son quienes han dejado al país en el puro esqueleto. Entonces me pregunto: ¿cuál es la diferencia entre un rico y un narco? O mejor aún, te la pongo más fácil: encontrá las seis similitudes entre un rico oligarca y un narcotraficante. Conste sólo seis quiero.

Va, imaginémonos deambulando en la neblina de un buen pitazo de aquellos que te elevan hasta el espacio sideral. Ahí ya vas vos por el quinto encuentro con La Llorona y el Sombrerón, se fueron a comer un shuco y se los bajaron con una horchata en bolsa. O el efecto que causa un buen tetuntazo desboronado en la maceta, en los pocos y largos instantes en que estás viendo lucitas de arbolito de navidad de centro comercial, en esa modorra te encontrás inmersa/o.

Va pues, te daré otra opción del susto que genera ver el recibo de tu teléfono celular –sin tarjeta- ahí adundada/o, toroleca/o, sobada/o perdés totalmente el control de tus emociones y los nervios se crispan, estás a punto de enloquecer.

En cualquiera de las tres opciones te podés ubicar para imaginar lo siguiente:

A un narco con buenos modales, con principios y valores, de aquellos que conocen la generosidad y que  sobre todo está su humildad y el deber de ayudar a quien lo necesite si está dentro de sus posibilidades. Va, te la voy a poner fácil. ¿Te imaginás a un narco socialista? ¡No, claro que no! ¡Porque hasta los narcos son capitalistas! ¡Claro que no verás a un narcotraficante socialista! Porque ellos al igual que a los oligarcas los mueve la avaricia, el deseo de poder, la bastedad, la inmundicia llamada dinero. No hay muchas diferencias tal vez la más notable sería: que uno se mueve dentro de los parámetros de la ley y el otro lo hace en  la clandestinidad pero, -siempre hay  un pero- ambos son buitres del mismo basurero. Diría mi amiga: “uno mata a la gente con balas y el otro la mata pero de hambre”.

¿Seguimos con el sarcasmo? Va, pues imagináte vos a un narcotraficante que en lugar de embucharse las costaladas de dinero -como los oligarcas- las convierta con un acto de magia en costales pero de máiz, frijol, arroz, azúcar y los entregue a aquellas familias que hoy en día están sufriendo el embiste de la hambruna.

Qué chilero sería ver a un  señor narcotraficante  que  en lugar de llenarse de mansiones y fincas –como los oligarcas- construya dispensarios y los surta  de medicina. Entre los oligarcas y los narcotraficantes no hay  muchas diferencias.

Siguiendo con la goma de tres días, te imaginás vos un picopón de esos de doble tracción y de modelo reciente, en este va media docena de ishtos burgueses -de esos que salen a pasear a los departamentos los fines de semana- en algún camino de terracería se encuentran con dos campesinos que van cargando a mecapal  un tercio de leña cada uno, acto seguido los burgueses detienen el automotor y salen hechos pistola a ayudar a los campesinos con la leña y se ofrecen a  darles jalón.  Lujo de calidad humana sería. Pero en la burguesía no existe. Al contrario aceleran más para aventarles lodo con las llantas.

Un narco en el pueblo que también sea bombero voluntario, ¡chish la droga! Bien uniformadito el tipo ayudando en socorrer   gente en los momentos en que la naturaleza hace estragos. ¡Un narco bonachón y héroe! …Uta ma… en Guate los narcos son quienes balean a la gente no quienes les prestan los primeros auxilios.

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Bien a tuza   echá a volar tu imaginación…  y ahí va un oligarca ¿ya lo viste? Va pues tomáte otro trago porque yo sí lo veo,  ahora sí ahí va de nuevo es un finquero, va directo al establo a decirle a sus caporales y ordeñadores que la leche  de las doscientas cabezas de ganado la distribuyan cada viernes entre la gente pobre de las aldeas y laderas que rodean la  finca. ¡Mi sombrero! ¡Nunca pasará!

O aquella del narcotraficante que en un buen movimiento que le dejó marmajas, las utilice para comprar útiles escolares  para el güiralito de las aldeas vecinas,  y un titipuchal de escritorios y pupitres para que no se sienten en el suelo en las escuelas. ¿Dónde lo has visto? –En México y Colombia-. ¡Nunca pasará en Guatemala! Porque hasta los narcos son azadones en Guate.

La del oligarca que le pague salario justo a sus trabajadoras/ras ‘ ombre, encima tenés que lustrarles el Ego al llamarlos patrón, patroncito, jefe. Despabílate vos que ahí para un narco, con  una fila de picopones, a entregar víveres a las aldeas que en este momento están sufriendo los embistes de la hambruna, palabrita que ahí va, si  no lo mirás es porque estás todavía viendo al finquero y estás velando por tu  pichel de leche. ¡Hüechos! ¡Ahí va la fila de picopones pero de guardaespaldas!

La de un oligarca que con martillo en mano esté en este momento ayudando a clavar láminas y columnas de madera en los refugios, o  mejor aun que ofrezca un espacio de sus fincas para  crear campamentos y refugios para quienes en este momento han perdido sus casas,  de  película de tercera dimensión sería que a la par del oligarca esté un capo de la droga, con serrucho en mano cortando lepas para construir por lo menos covachas para aquellas personas.

Son muchas las similitudes no hay tantas diferencias, muchos oligarcas se han vuelto ricos a raíz de negocios turbios y robo de tierras, por  medio de la opresión del pueblo y el salario de miseria que devengan sus trabajadoras/res. Muchos –o la mayoría- tienen sus manos manchadas de sangre.

Un narcotraficante también oprime por medio del temor y las balas, son temidos más que respetados, todo logro monetario obtenido por el flamante negocio de las drogas es embolsado, ya vas que se van a detener un segundo a compartir la tajada con la gente que en realidad necesita un plato de comida.

Pero entre las divagaciones, que entre narcos y oligarcas, te pregunto: ¿y vos qué estás haciendo para ayudar a la erradicación del problema de la hambruna? Ahora me vas a salir con que: ahí te hablan vos usté.
Nota: Y de las  mujeres rurales, ¿para cuándo hablamos?


Ilka Ibonette Oliva Corado.
20 de octubre de 2011.
Estados Unidos.


Un comentario

  1. Imagínate al narco alcalde o presidente que velaran por el bienestar del país. Al parecer mi comentario se cumple a medias y el resto es pura fantasía.
    Saludos.

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