Trastorno incauto

Qué es de la poesía sin el silencio Sin el vacío Sin el dolor Sin la incertidumbre Sin el caos, ¿qué es de la poesía sin el caos?   ¿En dónde se escriben los versos? En qué vena yacen En qué adicción se sostienen En qué oscuridad nace el deseo En qué desencanto muere el anhelo   ¿Y la premura? Qué es de la lírica sin la urgencia Sin la ansiedad  

Continuar leyendo…

Luz de Faro, poemario

Este poemario debió ser mi primer libro, pues inicié escribiendo poesía, sin embargo es el tercero. Se tomó su tiempo el ingrato, cría de mis entrañas tenía que ser: a su tiempo y a su gusto, nada pude hacer más que esperar a que se dignara a dejarse publicar cuando despabilara del letargo, por fin es una realidad, Luz de Faro es mi primer poemario. Este poemario es lo más íntimo de mi ser, la poesía es mi expresión más transparente porque no la pienso, la siento. Me hierve en la sangre, aflora en mis poros a cada instante, es…

Continuar leyendo…

En la melodía de un fonema

Viernes por la tarde y te busco En la cadencia del adagio En el recato de la prosa En la hoja seca de la hojarasca En la nostalgia de octubre.   En la hoja en blanco En mi autodestrucción En los monosílabos En la sombra del arce En la letra que ampara mi desolación.   Ensimismada en la locura En la noche oscura En la piel de mis avernos En mi voz En la insociabilidad de mi corazón rebelde En los instantes indelebles.

Continuar leyendo…

A estas horas de la madrugada.

En algún camino, en algún peñón En algún desierto llora un migrante Un niño asustado, una niña transgredida Un ser sin ilusión.   A esta hora del café El hambre golpea a los niños trabajadores A los postergados en los surcos A los ancianos escarnecidos A los recién nacidos en la miseria A los indefendibles por aciagos.   A estas horas del alba Muere una mujer violentada No hay pancartas, no hay manifestación Fallece sola en el silencio de la opresión.

Continuar leyendo…

El silencio que amuralla

Son miles los oprimidos sin nombre y sin voz. Tantos los sueños que se llevó el río, en una cuneta los dejó. Tantos niños maltratados, siguen siendo esclavos. Niñas obligadas a parir han olvidado sonreír. —- Los abuelos con sus manos agrietadas, arrullando el tiempo tejen la nostalgia. Las calles lloran en soledad la sangre de la dictadura. La herida viva, la desventura. La noche guarda la memoria de los que ya no están. La primavera dice que florecerá, ¿quién le confía? —

Continuar leyendo…