En mi respiración

I
Con mis palabras inexactas, te escribo
Con mi infertilidad, te amo
En mi impaciencia, te renuncio
En el ocaso, te imagino
Como nunca sentí, te siento
Cuando nunca amé, te amo
Como nunca soñé, te sueño
Como nunca anhelé, te anhelo
Tu amor que cura, me cura
Tu mirada que calma, me sosiega
Como nunca confié, te confío
Agua fresca de río, calmás mi sed.

 
II
Entregarme con el alma rota,
A tus manos de artesana;
A tu instinto creador.
Entregarme despojada,
Herida, cansada;
A la llaneza de tu ternura,
A tu lindeza, a tu bravura;
Y abrir el corazón.
 
III
Infernal, tu belleza es infernal.
La sencillez de tu franqueza,
Mis delirios embelesa;
Se posan a tus pies.
 
Adeptos a tu hermosura
Todos mis demonios se redimen
Los hacés enloquecer
Y hechizados se vuelven melodía de quinqué.
 
IV
Amada mía nunca te esperé
Y llegaste:
Como embrujo de vaho,
Como belleza de acantilado,
A embriagarme de tu ser.
 
V
Quédate conmigo
Quédate al atardecer
Quédate en la oscurana
En el vacío
En mi locura
En mi equivocación
Quédate en la armonía
Quédate en la flor de girasol
Quédate amor mío
En la poesía, en la alegría, en la utopía
Quémame con tu pasión
Cautívame con tu candor
Quédate, quédate en mi respiración.
 
 
Ilka Oliva Corado.
18 de febrero 2016
Estados Unidos.

5 comentarios

  1. Me he sentido atrapada con este poema. Felicitaciones!

  2. Muy hermoso Ilka, y tus escritos muy valientes. Un abrazo desde la Patagonia, ( Chile).

    • Hola, Iván. Un fuerte abrazo hasta el país de mis amores. Por si no ha leído “y así me enamoré de la Violeta Parra” aquí está en mi blog, le va a encantar. Es la culpable que yo ame tanto su país. Abrazos.

  3. Ay, Ilka, Ilka. estás enamorada. Y me alegro tanto. Que seas querida y correspondida como tu mereces, plenamente. Lo mejor para tí.

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