Prepararse para emigrar.

Yo no tuve tiempo, nunca imaginé que emigraría. Nunca tuve sueños de venir a vivir a este país. Fue decisión de un instante en el que se me colmó el vaso, en el que me harté, en el que no podía más con la frustración, en el que de pronto me encontré en un camino sin salida, con todas las puertas cerradas y con una decisión que tomar: o me lanzaba al vacío desde filo del acantilado o me quedaba ahí pudriéndome en mi desencanto. Decidí saltar.

En muchas cosas Guatemala representa en mi vida la discriminación, el abuso, el negarme la oportunidad de desarrollo, representa mis alas rotas, el darme cabezazos contra la pared luchando con todas las fuerzas de mi ser por un sueño que no me dejaron realizar por ser mujer. Representa mi color de piel marginado. Mi raíz campesina maltratada. Mi realidad de periferia estigmatizada. Y representa también la amistad más pura que he podido tener en mi vida. Representa la belleza de la infancia de arrabal. La lejana noción de familia y del calor de un hogar. El rescoldo del polletón, del corredor en casa de mi abuela materna, y el amor a los días nublados y de torrenciales. La solidaridad de los vendedores de mercado. El jardín y las hortalizas. Mis animalitos. El Oso. En mí Guatemala tiene dos significados insondables: el amor leal y la frustración de la marginación. Es agridulce Guatemala en mi corazón.

¿Cómo se puede preparar un ser humano para migrar sin documentos? Nunca, uno nunca está preparado para enfrentarse a una vorágine así. Uno se tira de cabeza desde el filo del acantilado y sabe que lo más probable es que morirá y que si sobrevive nada volverá a ser igual. Yo cuando migré ya tenía el alma seca, tal vez por eso la frontera y la post frontera no pudieron conmigo. Ya la tenía convertida en piedra. Emigré con los últimos vientos de octubre y llegué a este país en los días grises y fríos del noviembre que en mi tierra es de vuelo de los barriletes. En mi arrabal, de musgo blanco de la aldea y de las polvaredas. En mi pueblo de atol shuco, ayote en dulce y de aporrear frijol y desgranar máiz nuevo.

Llegué a este país en otoño, cuando las hojas de los arces se van tornando lentamente en color flor de fuego, en tonalidades chiltotas, pitayas y café tostado en comal, en rojizo corazón de guayaba silvestre. En ocre tiempo de la tapisca. El otoño desconocido para mí, en este país se convirtió en mi época favorita, amo la época del frío.

Aquí fue otro mi andar, ensimismarme, tartamudear y no poder pronunciar una palabra con claridad, -todavía me sucede y se nota muy bien en mis columnas radiales- a causa de la experiencia de travesía, vivir en confinamiento, conocer el averno del insomnio durante muchos años. Aquí vine a conocer otro tipo de marginación, la de ser indocumentada y latinoamericana, la de trabajar en el servicio doméstico, la de no hablar el idioma del país.

Aquí a través de las letras comencé a curar la herida, o por lo menos eso intento. Y las letras me han colmado, han logrado que mi alma logre florecer poco a poco. A que yo vuelva a respirar a través de la poesía. A que vuelva a reencontrarme en este proceso, distinta, con más cicatrices, con más experiencia, con más confianza en mí misma. Con el cuero más duro. Con mi cabello cano. En mi esencia siempre montuna. Niña, siempre niña.

Llegué sintiéndome hoja seca y doce años después sigo con una mano adelante y otra atrás, económicamente en las mismas, invisible, discriminada. Sin posibilidad de viajar por no tener los documentos. Pero con las alas fuertes, con los horizontes que me dejan surcarlos sin límite de idioma, de color, de raza, de frontera. El mundo viene a mí, hasta este destierro y me abraza y me da su calor.

Las letras le han dado la luz a mi oscuridad. Reflexiono en esta mañana de frío y colorido otoñal, de mi hoy October, que a doce años de haber tomado la decisión de emigrar, de dejar todo y saltar al vacío, mis letras están siendo publicadas en más de 160 medios internacionales en los cinco continentes, ellos me arropan, ellos hacen que mis textos se vuelvan vagabundos como quien los creó. Algunos de ellos traducidos a otros idiomas. Tengo una columna radial en mi patria Argentina que está siendo retransmitida en otros países de Latinoamérica.

Recién me han confirmado que mi libro “Historia de una indocumentada travesía en el desierto Sonora-Arizona” ha sido traducido al francés. Estoy por publicar mi primer poemario “Luz de Faro” le sigue mi primer libro de relatos “Crónicas de una Inquilina”. Estoy editando textos para mi segundo libro de relatos, editando escritos para el libro de Transgredidas.

Así como me enfadé un día en Guatemala, también me he enfadado de mi realidad indocumentada y de trabajar como mula de carga, y decidí apostar todo por mis letras, y me prometí que nada ni nadie me las robaría, que no permitiría que nadie se interpusiera entre ellas y yo. Que nadie les cortaría las altas a mis textos y que los defendería con mi vida, porque mi vida son. Estoy de nuevo a la orilla del acantilado…

Bueno, no soy de contar mis alegrías me las disfruto en soledad lo mismo que las tristezas. Pero hoy quería contarles y compartirles esta felicidad que me embriaga, a ustedes lectores queridos que hacen que los textos, audios y poemas de Crónicas de una Inquilina vuelven por el mundo. Gracias por sus visitas a mi blog, gracias por hacerlo crecer. Gracias por esos mensajes que me escriben desde distintas partes del mundo.

También contarles que fui invitada a participar en la Feria del Libro de Escritores Latinos de Chicago. Se realizará a finales de octubre. Participaré en un foro sombre migración y presentaré mis dos libros publicados. De hecho es la primera vez que presentaré en público mis dos libros. La únicas dos presentaciones que he hecho, una fue por escrito en mi blog y la segunda en video.

Bueno, eso es todo por hoy, los abrazo con el alma.

Besos, mis amores.

feria del libro

feria del libroo

Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado contacto@cronicasdeunainquilina.com

Octubre 13 de 2015.

Estados Unidos.

14 pensamientos en “Prepararse para emigrar.

  1. Felicidades!!! eres una dignísima representante de mi raza Latinoamericana, no mereces menos que el reconocido valor que se esta dando a tu pensamiento-vida escrit@…

    Me da mucho gusto por ti, creo que tu ya no eres ni inquilina, ni migrante… porque eres planetaria, las alas de tus grafías te han llevado a todos lados, así que no puedes estar como inquilina, ni migras.

    Vives de planta en todos los corazones que tocas, como el mío.

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      • Hola!, soy de México de Baja California Sur, no tengo ni un año que te encontré, siempre que puedo te leo, y ya hasta te invite a mi casa, tu casa.

        Estoy en el desierto, junto al mar.

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      • Soy de México de Baja California Sur, no tengo ni un año que te encontré siempre que puedo te leo, ya hasta te invite a mi casa, tu casa.

        Estoy en el desierto, junto al mar.

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    • Yo quise publicar en Guatemala y toqué y toqué puertas en todas las editoriales, ninguna me respondió. Lo podés adquirir por medio de Amazon, ellos publican en todo el mundo. Te lo enviarán a Guatemala también, lo siento pero por el momento esa esa la única forma. Abrazos.

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  2. Te deseo toda clase de éxitos y alegría. Tal parece que la vida te empieza a sonreír. Eso solo se logra con el esfuerzo propio, honradez y autenticidad. Te lo mereces. Adelante.
    Carlos René García Escobar.

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