Las mujeres de La Embajada.

En el mundo del arbitraje como en otros mundos del deporte y de la vida también se adentra en el mundo de la prostitución.
Bien es sabido que muchos árbitros internacionales de mi país y del mundo han logrado llegar a la cima del olimpo abriéndose de piernas a un jefe que a cambio de sodomizarlos les ofrece un  gafete FIFA o una plaza en competencias internacionales de élite. Son esos mismos árbitros altaneros y arrogantes que gritan a los cuatro vientos que haber llegado al podio se lo debieron a su capacidad arbitral. Pero el punto del que hablaré no es éste.
En mi experiencia como árbitra de fútbol recorrí muchos poblados en la provincia guatemalteca. Siendo la única mujer del panel arbitral siempre fui acompañada por hombres a los diversos encuentros deportivos. Por lo general  te vas  un día antes para dormir en el poblado y prever posibles percances de tiempo.
En esos viajes generalmente yo siempre me quedé sola en el hotel porque mis compañeros se iban durante la noche a los prostíbulos, es común, es normal… Regresaban en la madrugada para dormir unas horas y levantarse para llegar al estadio. Casualmente se juntaban con los mismos jugadores de los equipos con quienes compartían los tragos y las mujeres durante la instancia en los recintos. Y ni hablar de los de liga mayor que son los más patanes, borrachos y solapadores. Anormal es que un árbitro y que un jugador no visiten esos lugares  cuando van  a trabajar al interior del país.
Es más si se trata de juegos internacionales  es regla de cortesía que  los árbitros internacionales reciban a sus colegas y los inviten a una noche  de juerga en una casa de citas de las exclusivas de sus países y ahí va incluida la comitiva de directivas del fútbol.
Así es que no importaba que yo pataleara en sentencias porque siendo la única mujer del panel arbitral no tenía ni voz ni voto y acabar con tanta pudrición que  lleva siglos era para mí un imposible, sin embargo no dejé de señalar la irresponsabilidad como padres de familia, esposos, hombres y deportistas.  Hacerles ver que con ese tipo de conductas solo solapaban la explotación de niñas y mujeres que están en esos lugares forzadamente. Mis palabras les entraban por un oído y les salían por otro.  Así fue como conocí los nombres de muchos bares y casas de citas porque ellos  me informaban con dirección y número telefónico en dónde iban a estar y hasta qué horas por si algo sucedía.
Pero el acabose fue durante un convención arbitral realizada en Coatepeque  durante una noche se esfumaron  los más de cuatrocientos árbitros, se quedaron pocos contados con los dedos de las manos. Yo tenía tres aleros con los que estudiamos el curso arbitral -para variar siempre he sido la única mujer de grupo en todos los menesteres de mi vida-  y fuimos inseparables pero esa noche me traicionaron me dijeron que yo no podía darles lo que otras mujeres sí y fue entonces que se unieron a la manada y agarraron camino hacia un lugar llamado La Embajada. Sacando espuma por la boca me fui al hotel y dormí. No imaginé a cuatrocientos árbitros fornicando con unas cuantas muchachas de un bar. Al siguiente día llegaron contando las hazañas La Embajada era el tema de conversación del desayuno, el comedor del  hotel parecía parvada de pericos asaltando las montañas a buena mañana, esas sus caras de felicidad y de fascinación.
Entonces agarré a mis tres hombres y los mentí a mi habitación y los hice confesar, ¿qué fue lo tanto que hicieron en el bar? Después de escuchar semejante confesión  les dejé de hablar un mes, me tenían sentida.
Resulta que se llamaba  La Embajada porque hay jovencitas de muchos países, contando el continente europeo y el asiático, que hablaban por ende varios idiomas lo cual las convertía en exóticas, de diferentes tamaños, colores y formas.
Como parte del espectáculo cinco de ellas bailaban desnudas sobre las mesas y ofrecían una candela encendida a diez suertudos del público al final las bailarinas se abrían de piernas y estos introducían las candelas en sus vaginas y en sus rectos si a ella le gustaba el afortunado podía fornicar sin pagar el servicio.
Yo me imagino a los cuatrocientos hambrientos peleándose por las candelas. ¿Por qué no se las metieron entre ellos?
Los recursos fueron varios:  entre candelas, botellas, zanahorias, pepinos, dildos y bananos verdes.  No se quedó ninguno sin pagar por el servicio sexual, no pasaban de más de veinte las trabajadoras sexuales, ¿cuántos hombres las montaron esa noche? Por una cantidad de cincuenta quetzales la eyaculación o los quince minutos. Por esa razón a unos les agarró la mañana del día siguiente haciendo cola para probar la exquisitez exótica de Europa y Asia. Cuando sus esposas y compañeras y crías en sus casas aguantando hambre. Cuando les pregunté si les había pasado por la mente que  ellas podían estar ahí de esclavas contestaron que no creían porque gozaron en la cama. Cuando no un hombre nunca aceptará que por muy bailador que sea no aguanta el ritmo  de un buen tango.
Yo recuerdo patente a las mujeronas que se paraban en la línea del tren a un costado de La Terminal y  a lo largo de las vías hasta llegar a la esquina en donde quedaba la antigua Escuela Normal de Educación Física, a todas las conocí y con muchas conversé pues me encantaba caminar sobre los rieles cuando salía de clases a la hora de almuerzo. Del recuerdo de las conversaciones con estas  mujeronas y con un amigo que trabaja en menesteres de salud pública   exteriorizo aquí lo siguiente.
Dependiendo la “calidad” del lugar así son los precios. Uno a donde asiste el hombre raso  se cobra de diez a veinticinco quetzales  la entrada con la oportunidad de entrar a la lotería donde se rifa a una trabajadora sexual para que lo acompañe durante la noche y por supuesto el tiempo de gloria su pito perpetrador, y de ochenta a cien quetzales por fornicación.
Hay tres clases de servicios: el vaginal, oral y rectal. Esto se habla directamente con la trabajadora en la privacidad de la habitación por lo general el sexo oral y rectal tiene un costo más elevado y este dinero extra le queda libre de impuestos del lugar a la trabajadora. La mayoría prefiere sexo oral y rectal para lograr juntar un poco más de dinero durante esa noche.
El dinero por el servicio vaginal se paga en caja y se le entrega a la trabajadora un ficha de determinado color así al final de la noche cuentan cuántas fichas acumuló, éstas son de bebidas y de servicios sexuales. Por lo general  las bebidas que ellas ingieren tienen un costo más elevado para el cliente que desee invitarlas, su pago lo reciben dependiendo el lugar cada final de semana.
Por muy triste que esté la noche y el local vacío las trabajadoras realizan sus servicios con por lo menos diez hombres. La mayoría de ellas viven en recinto pero también las hay quienes trabajan de entrada por salida, entonces son estas las que pueden salir del lugar a trabajar a donde el cliente lo solicite, si es un bar donde se cobra ochenta por fornicar entonces el cliente debe de pagar trescientos quetzales en caja por poderla llevar fuera, libre del pago por sus servicios sexuales.
En estos recintos todas deben de llevar un orden de registro y revisión física cada semana en el dispensario el poblado, aunque la mayoría no los realiza pues el dueño del lugar en donde trabajan ofrece su pago  a las autoridades de Salud Pública.
La mayoría son agredidas físicamente durante el acto sexual, y sometidas cuando son dos o tres los clientes que pagan por estar con ellas en el mismo instante y  dan rienda suelta a sus macabras fantasías de cama.
Porque todas somos putas unas más activas que otras, pero por las transgredidas del mundo entero que yacen en las cárceles de la trata de personas. ¿Usted qué está haciendo para evitar que esto siga sucediendo? Y no me salga   por favor con que la prostitución es  un mal necesario,¿ entonces la trata que la sostiene qué es?
A las Estrellas de la Línea que son un mar de inspiración en donde nadé los miércoles al medio día durante mis años de estudiante. ¡Qué el fútbol nos haga libres!
Ilka.
Junio 05 de 2013.

6 comentarios

  1. Carmen Cheves Cordon

    Amiga mia, aunque siempre q me acuerdo, incluyo en mis oraciones a estas valientes mujeres q por necesidad o azares del destino tienen q desempenar este trabajo. El haber leido tu columna de hoy, me hace lagrimear por ellas, por sus tristezas y por sus sacrificios.
    te iba decir q me jodiste mi cumple, pero no, fijate q me hiciste contar mis bendiciones.
    abrazos y muchas Bendiciones para vos por alla. a ver si ahora q mi sobrina Delia esta aca si te animas a bajar a Cali a visitarnos. Sera un honor compartir los frijolitos con vos.
    Carmen Cordon

    • Mi linda que te estés pasando un excelente cumpleaños, ¿qué puedo decirte? Hay mucha tela por cortar, apenas miramos en la sociedad la punta del témpano, hay profundidades de profundidades… ¿qué hacer para que toda esta escoria desaparezca? Te mando un abrazo fuerte, gracias por estar ahí de aquel lado, yo también deseo abrazarte y compartir los frijoles, los pishtones y un par de vasos de fresco de semilla de morro o de semilla de melón. Sé que será hay que tener paciencia. Besos y nuevamente felicidades, vos como el vino…

  2. Yesenia Farfán

    Ilka nunk te he escrito pero te pones unas que me dejan fria te deseo lo mejor de lo mejor que el poderoso siempre te acompañe y si segui escribiendo sos buena, sos fuerte sos GRANDE

    • Yesenia: ¿Y eso que nunca te habías atrevido a escribirme? ¿Tan arisca eres? -Broma- Gracias entonces doblemente por escribir y por tus palabras que son un abrazo solidario y que me inspiran para continuar escribiendo. Bienvenida entonces siéntete como en tu casa y espero siga la comunicación entre nosotras. Feliz noche.

  3. La realidad amarga es que esta situacion siempre estara. Desde tiempos inmemoriales ha existido, existe y existira. Pesimismo? No, realismo. Es una necesidad y un lujo del cual los criminales lucran. Mejor que las drogas. Estas se usan una vez, en cambio la persona puede ser usada sin fin de veces. La regulacion por parte de las clases gobernantes podria mejorar la situacion de millones. Pero al declararse legal, el precio bajaria y esto no le conviene a los lucradores. Remedios? Hablar sobre este tema para hacer conciencia en los que estan a nuestro alrededor. Tratar a quienes se dedican a ello con, no condescendencia, sino igualdad.

    • Parroquia: es increíble la altanería y soberbia con que se han pronunciado algunos en el tema del matrimonio entre personas del mismo género y también sobre el aborto, caso contrario están de acuerdo en que la “prostitución” es un mal necesario. Yo estoy de acuerdo en que quien desee ejercer este tipo de oficio como trabajo lo haga pero con su consentimiento, no obligada y mucho menos esclavizada. Es justamente lo que decís se necesita hablar y educarse y educar al respecto. Respecto al aborto, respecto a los derechos humanos, respecto a tanto y a todo… vaya encrucijada que sería fácil de abolir sin tan solo nos pusiéramos en los zapatos de las demás personas… empatía que le llaman…

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