Palabritas sueltas sin arrullar

Los anhelos de los niños que nunca van cielo
La paz robada del riachuelo
La sonrisa en la ternura de la melancolía de los abuelos
 
El camino enverdecido y la flor del zarzal
La niña descalza con su pana de máiz
La casita de bajareque, el sitio para sembrar
La esperanza que deambula con desazón
La piocha, el chuzo, El Sombrerón
 
El atardecer en flor de fuego
El zacate, el machete, el apego
La mirada perturbada del hambriento
La sed de las aves que migran
La florecita ensimismada en la gran ciudad
El calor del fogón, el aposento
 
La contradicción, la letra de la canción
El café recién hervido a la hora de la oración
La familia unida, una conservación
El instante preciso, amar sin permiso
Palabritas sueltas sin arrullar
Las penas solitarias, las coplas revolucionarias
 
El corazón herido, el poema incomprendido
Palabritas sueltas sin arrullar
Una hamaca, empezar
La raja de leña, la niña que sueña
La lluvia entristecida, la vieja herida
El vacío y el caos de un existir
Seguir, resistir, vivir
Qué es la poesía sin acariciar
Es un verso herido, perdido en la bruma de la inmensidad.
 
Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado
Septiembre 11 de 2015
Estados Unidos.

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