Su silla general.

Algo sucede conmigo que no fluyen los artículos de opinión,-respecto a este tema- mi pluma solo exige escribir poesía, los interminables versos incompletos que hilan mi sentir.

Su silla general.

No puede negar
Que su culpa
Lo castiga tal vez
Le habla al oído
Con carácter de jueza
Es su mustia soledad
¿Qué hará ahora usted?
Se pegará un plomazo tal vez
Sino le falta el valor
Ése del que usted hace alarde
En sus dotes de torturador
Las nieves del tiempo
Lo han alcanzado
Decrépito la justicia
Lo encontró
Pensó que no llegará nunca
Y jampón no la esperó
Qué reclamos le tiene la vida
Sino la supo honrar
Es usted una escoria
Bagazo de la humanidad
Valientemente armado
Cualquiera es gallo machucador
Bájese los calzoncillos
Y espere su turno violador
Límpiese el sudor helado
Y agradezca a la justicia
Que no tiene la malicia
De quererlo torturar
A usted nadie lo masacraría
Ni lo cortarían en pedazos
Tampoco vivo lo quemarían
Como lo hizo sin piedad usted
Siéntese en su silla
En la sala de tribunal
Y chotee la alegoría
De “ usted papá y usted mamá”
Provóquese un infarto
O un derrame cerebral
Métase un plomazo
Como todo un esbirro general
Cuente una a una
Las horas
De genocida inconfeso
Cuente también
Las vidas que arrancó
Hoy desde la historia misma
De la memoria colectiva
Lo visitan nuestros muertos
Atiéndalos como un buen anfitrión.
Ilka. Marzo 20 de 2013.
El generalete meado.
El meado que se orinò
sentado en su poltrona,
de generalete en el cuartelòn,
de presidente que a malsava masacrò,
tres meadas desde antes tenìa
y el hedor lo sobrepasò,
hirvió en sus propios caldos
de miedo y putrefacciòn,
la sangre tiesa en sus manos,
costra le hizo ya,
el meado tres meadas tenía
y le faltan mil meadas màs.
tan grande fue la cuarta meada
que de abogados tuvo que cambiar,
contrató a otro que cagado estaba ya
el cagado que con su hedor
noqueó en el tribunal
las mentiras que el meado hacìa recitar,
un rìo de aguas negras le atravesò los intestinos
y saliò como chorrío
cuando el juicio iba iniciar
Un costal de olotes
Preparó la defensa
Y hojas del cafetal
El meado ya estaba cagado
Y no se quiso limpiar
Ahora no sólo hedía
La sala en el tribunal
Los huevitos tibios
Hielo se le hicieron ya
La justicia lo ve a la cara
Y él quiere estornudar
Pero sabe que si lo hace
Se vuelve a cagar
El meado cuatro meadas tenía
Y una cagada en el tribunal
La historia lo sentó en la silla
Para que se cague mil veces más
General, generalete
No nos vaya a vomitar
Póngase un olote en el cubilete
Y disfrute de su tribunal.
Ilka.
Marzo 19 de 2013.
El genocida.
No me cuenten
la misma historia
que aun no he perdido
la memoria
y recuerdo
una a una
las vidas que arranqué
los ojos de los torturados
los cuerpos de los masacrados
y las niñas que vulneré
no, no me lean
incisos ni letanías
no me vengan
con ironías
de justicia emancipada
no me reciten códigos
que yo mismo inventé,
¡que aquí el genocida soy yo!
¡y no me lo tienen que recordar!
Ilka. marzo 19 de 2013.
Se los llevaron.
Se los llevaron nuevamente
Como en aquellos tiempos
De peste y de terror
Infringieron propiedades
Escuadrones de la muerte
Reviviendo el horror
Cuántos años han pasado
Y la lección no se aprendido
Siguen, inmolando campesinos
La paz que no respira
Entre torturas y masacres
Del proceso han hecho
Un río de chilate
Donde nadan libremente
Generales genocidas
Y civiles vende patrias
Ha despertado la aurora
Con su alma ensangrentada
Y el suelo que llora por una muerte más
¡Qué se levante el pueblo!
¡Qué despierten los sentidos!
¡Ya no más oprimidos que lloren en soledad!
¡Qué las calles se inunden!
¡Entre jacarandas y corozo!
¡DE alfombras que reclamen libertad!
El cucurucho que ya no cargue
Pedazos de madera
Con sus telas que bregue
Por otro identidad
Tres golpes de pecho
De nada sirven
Si la conciencia adormecida
No quiere despertar
Se los llevaron nuevamente
Y drenaron los ríos
Secaron su caudal
De la sierra hicieron un potrero
Donde ya no abunda el máiz
El frijolar quemaron con un tambo de gas
La tierra han perforado
Sus entrañas deshonraron
Con su vulgar explotación
Y nosotros sentaditos
Calladitos más bonitos
Vemos el clásico en la televisión
Desde el pasado nos alcanzan
Los tiempos de terror
Mientras que ellos se disfrazan
De justicieros frente al mostrador
A las mujeres y niñas
Les siguen vulnerando el pubis
¡no es a nosotras qué importa!
Hoy inicia un juicio
Contra un asesino opresor
¡qué el pueblo se levante
y que cante una canción!
¡La letra, que exija,
justicia y revolución¡
-Ya sé, es mucho pedir-.
Ilka.
Marzo 19 de 2013.

2 Replies to “Su silla general.”

  1. Un cuarteto de poemas, una pequeña pero tremenda antología repleta de denuncia y de sarcasmo al más puro estilo huelguero para un generalete de la más pútrida escoria que hoy en su nefasto ocaso le pide al mismo diablo que lleva adentro que lo socorra.
    Poesía que no denuncia, que no clama por justicia e incita a la redención, que no se compromete con las causas nobles, deja de cumplir con su cometido social.
    I

    1. Así es Mario, de pronto cuando es mucha la rabia, el dolor y la cólera solo puedo escribir poesía que es mi forma más fiel de expresión. Hay que hacerlo, hay que expresar, hay que denunciar, porque de lo contrario se nos pudre la conciencia. Abrazos. Gracias por escribir.

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