La feria.

De: La Gaceta Independiente. Inicia la feria en Comapa en honor a la Virgen de Concepción, es diciembre son las vísperas de Noche Buena. En la aldea Escuinapa se preparan Fidelia y sus cuatro hijos el mayor no pasa de los doce años de edad, el menor acaba de cumplir ocho meses, todos tienen qué hacer, todos tienen un oficio y una responsabilidad. El esposo de Fidelia es uno más de las estadísticas de migrantes que se fueron en busca del sueño americano y de los que pereció en el camino al caer de un vagón del tren asesino que…

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El primero de muchos retornos…

De: La Gaceta Independiente. A la hora acordada  se juntan en la casa de Margarita Martínez las que ayudarán con el empaque, una a una van llegando entusiasmadas con la idea del retorno, con la emoción de verla partir de vuelta, con la esperanza de que también ellas un día no tan lejano regresarán al nido; a ese pedazo de tierra que cargan a mecapal y se sacudirán de una vez  por todas  a esa apolillada nostalgia que se les ha vuelto joroba con el paso del tiempo. La casa de la pronta viajera está hecha un campo minado, bolsas…

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Rajas de leña.

De: La Gaceta Independiente. La mañana soleada de las pocas que aclaran en los días de invierno. El viento gélido sopla intempestivo. Provoca que el carrillón de viento –o campanero- que tengo colgado en el cielo del balcón armonice mis días con suaves sonidos y sea música de cuna en mis noches de autoexilio. La mañana se presta para salir a tomar fotografías, agarro mi cámara y salgo en busca de viveros que para estas fechas están hasta el copete de árboles de navidad, pascuas y adornos naturales para las fiestas de fin de año. (Las hojas de pacaya  y…

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Glasses to read.

A los treinta  y dos años con cuatro meses y cinco días han  arribado –en un tetuntazo- a mi vida los anteojos para leer –y de seguro que para escribir también-  pero, -como siempre un pero es la diferencia, la excusa y la explicación- pudieron y tuvieron que haber llegado mucho antes, no en meses ni en días, no, no, no,  estoy  hablando de ¡años! Sí, ¡de años! Así es que este es el primer escrito que me discutoutilizando los anteojos que dicho sea de paso no es el gran acontecimiento el que una chonita tenga que recurrir a la…

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Pino hembra.

Después de almorzar con mi hermana-mamá  como sobremesa vemos una película. Con ella  si le querés dar por su lado sentáte a la par suya y no te movás hasta que termine la película y dejá que te vaya contando las escenas una a una, como si ella hubiera escrito el guión ahí está tratando de hacerte entrar en la trama, al final es como si estuvieras escuchando una radionovela porque no te podés concentrar en las imágenes por la voz y la emoción con que narra los sucesos ella. Pero ahí quedáte y hacé como si nada pasara de…

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De chinique con los Tigres…

De: La Gaceta Independiente.  …Los Tigres del Norte. Y es que del aire salen los temas solitititos llegan para que vos los escribás.  Hace unas semanas comentaba con un paisano jutiapaneco que radica en el Viejo Continente  respecto al tremendo aporte de Los Tigres del Norte a la música “popular” y de la conciencia que siembran en quienes han escuchado y cantado sus letras y bailado sus canciones. A la conversación –vía correo electrónico- se unió un buen grupo de españoles/las y otro de gente guatemalteca. Se llegó a la conclusión de que  la siguiente edición de su periódico mensual,  será dedicada a Los Tigres del…

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El escritorio color teal.

La vi entrar de pronto en el apartamento, así como un ventarrón de fin de año. Yo me encontraba sentada en uno de los sillones de la sala con mi ordenadora portátil sobre mis piernas, escribiendo no sé cuál de las tantas catarsis que del aire se me descuelgan de la chaveta. “Nía Tanates” le dije a modo de saludo cuando la vi ya repuesta de la traqueteada en el ascenso de las  gradas del edificio. Aparte de su bolsa –tipo costal- habitual también tría un escritorio color blanco que realmente no era escritorio, me dijo que era algo llamado…

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La noche está callada y quieta.

La noche está callada y quieta, silenciosa con su habitual manto gris y emponchado nubarrón, carente de estrellas y luna. Salvo por el chiflón y la helada que avisan que el invierno ha llegado, la noche está callada pero despierta… En la avenida principal de este pueblo que hoy me abriga yacen de pie los árboles desnudos, aquellas ramas las colorean luces artificiales que alegran las noches de diciembre a transeúntes y conductoras/res. Ya  no hay hojas secas siendo arrastradas por el viento austral de fin de año. Las luces macilentas de los postes de luz en la calles apenas…

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¡Ciudad Peronia en mi corazón!

De: La Gaceta Independiente. Corría el año de 1,986  y  nacía un proyecto habitacional impulsado por  el Gobierno del Partido   Democracia Cristiana de Guatemala,  al que llamarían Ciudad Peronia y sería en donde vivirían “los sin casa”. Un proyecto que desde el principio estuvo en manos del BANVI. El famoso Banco de La Vivienda. Para aquel entonces vivíamos alquilando en una vecindad de la zona ocho capitalina a escasos metros de la iglesia La Divina Providencia. Recuerdo patente sus paredes de adobe y repelladas con cal, techos de lámina oxidada y una torta rústica de cemento fungía como piso de…

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La foto en el jardín.

Corría –hecho pistola- el año del ´85  y nuestro presente era un cuarto alquilado en una vecindad en los alrededores de la iglesia La Divina Providencia en la zona ocho de la capital guatemalteca. Justo frente a esa iglesia en una escuela de párvulos  ubicada sobre la Avenida Santa Cecilia estudié la preprimaria.  Me iban  a recoger las vecinas que también tenían hijas estudiando ahí o bien mi tía Aidé una de las hermanas de mi mama que también vivía en la vecindad. Al cruzar la avenida me topaba con un parque en donde había grandes cipreses y algunos columpios…

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