La confusión y el beso de Mrs. Sheffer.

Gracias a la confusión de una caja de tiliches que mi hermana mandó a Guatemala en meses pasados conoció a nía Olimpia una zacapaneca de setenta y dos años de edad. Recuerdo haberla escuchado hablando por teléfono en innumerables ocasiones, molesta con el dueño de la empresa que maneja los paquetes de encomiendas  de Estados Unidos a Guatemala.  Le dije que lo dejara así que ya no discutiera porque de todas maneras ya no recuperaría su caja. Resulta que hubo cambio de cajas y la de mi hermana fue a parar a Zacapa y la caja de nía Olimpia  en…

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Una conversación entre tres.

Después de un tequila, el jugo de un pedazo de limón y unos granitos de sal que  en ese instante estaban  bajando por la garganta,  me volví a presentar con las dos  mujeres que estaban sentadas a la par mía y en son de broma y aún con el chorequecocido por el tequila les dije: “mi nombre es Ilka pero me dicen Magnolia, ¿y ustedes cómo se llaman?” Minutos antes alguien nos había presentado y fue tal el afán y la química que nos sentamos juntitas y mientras los músicos tocaban amenizando la velada a nosotras se nos extraviaron las notas musicales…

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La tía ausente.

Siempre hay alguien en la familia que emigra, que se va, que toma caminos distintos, quien busca nuevos y lejanos horizontes. Emigra de la aldea al pueblo, del pueblo a la capital, de la capital cambia de país… de continente y de idioma. Mi familia… somos emigrantes desde la bisabuela  y muy probablemente desde la tatarabuela. De mi raíz jutiapaneca  diré que llevo en la sangre la vitalidad garífuna y xinca. De mi raíz zacapaneca aun estoy por descubrirlo voy a tientas, palpando, preguntando, añadiendo hilos. Emigraron mis abuelos maternos de la aldea al pueblo y sus hijas del pueblo…

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En papel de envolver tostadas.

Aquella mañana de finales de otoño después del desayuno y aún con las tazas de café de Comapa en la mano pasamos a la sala es decir; caminamos cinco pasos de la cocina a los sillones que anidan mi apartamento rentado y nos dejamos caer de romplón. Soy tan arisca para abrirle las puertas de mi nido a la gente porque la mayoría ha venido solo a juzgar y detesto eso mala maña de que fisgoneen hasta las hendiduras del piso de la cocina. Por  mi parte me reservo el derecho de admisión y no porque me volviera arrogante con…

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En mi lente choteador…

Les comparto la nueva pato-aventura en la que me ando colaceando hoy en día.Es una bitácora de fotografías llamada EN MI LENTE CHOTEADOR.Ahí está pué… de a poco iré subiendo las fotos. Disfrútenla y ahí mismo tiene la opción para suscribirse por medio del correo electrónico. Sigo aquí en mi botácora de letras y espérense que me componga -es que estoy culeca-  voa a agarrar aviada. Les copio aquí la dirección de la nueva aventura visítenla cuando puedan.http://enmilente.wordpress.com/

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¡El complot!

¡No puede ser! Pensé mientras escuchaba las voces atacándome, ¡es un complot! –Trama, intriga, conspiración y confabulación- Me levanto después de apagar la alarma del reloj despertador, salgo de  mi cuchitril directo a la cocina a preparar el café de la mañana y  por poco me da un infarto al verla ai aplastada a sus anchas, jampona y comodona en el sofá de la sala, tiene mi taza de café en su mano la extienda y me la alcanza; perpleja por la visión de la aparente aparecida más que temblando a punto de hacerme pipi en mi pijama le extiendo…

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Que es normal dicen…

Abuelo: que es normal dicen, que es normal que no fluyan las letras, que  es normal que de  pronto se me secó el ímpetu de escribir. Que es normal que lo extrañe y que sienta un vacío enorme dentro de mí, así dicen que es normal… en este mundo todo es normal… o tendría que serlo. Normal que la vida continúe y que hoy quienes en vida no le ofrecieron pero ni un vaso de agua ahora se estén despellejando peleándose el pedazo de parcela que usté desherbó, sembró y cosechó durante toda su vida. Y dígame usté abuelo, ¿para…

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Nostalgia.

  Teje la nostalgia abrumada Con hilos de melancolía En ésta noche callada Un abrigo en la lejanía. Retazos de recuerdos Acarician mi ventana De lejos vienen lerdos Para acostarse en mi cama. Ella sigue tejiendo Sin percatarse del tiempo Mientras yo sigo bebiendo A sorbos este invierno. Fría, parca y silenciosa Es ésta extraña inquietud Insomne la observo ociosa Sin la menor pulcritud. Lloran balbuceando Las gotas de rocío Traen de lejos los cantos Sonoros de los grillos.   No se inmuta el tiempo La noche lleva su paso Y siguen los copos cayendo Espesos, sutiles, sin retraso. De…

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De despedida.

Este momento ya lo veía venir ya sentía cómo lentamente se acercaba, desde hace unos meses la inquietud  de eliminar la bitácora  fue tomando más y más seriedad  hasta el punto de que hoy se ha convertido en una decisión tomada, la cual solo necesita de tiempo para que  esta Comapense   entre a las funciones internas de la bitácora y coloque el ratón en la opción “eliminar bitácora”. Lo puedo hacer ahora mismo en este instante. Pero sería una falta de respeto  hacia ustedes mi público lector. A ustedes mis amores que me han acompañado a lo largo de estos…

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Hasta Pronto Tío Lilo.

Nía Juana y Tío Lilo, las dos raíces más profundas de mi vida. Temí tanto que llegara este momento que la noticia me agarrara aquí en este hijueputa exilio de mierda. Con estas hijueputas circunstancias que yo misma escogí.  Decirle que estoy escribiendo estas letras sumergida en el más  agudo de los dolores que he vivido.  Decirle Tío Lilo que   por más que le huí llegó la hora y estoy aquí escribiéndole un réquiem abuelo. Una despedida, un adiós, un hasta pronto, un qué le vaya bien, un lo veo luego abuelo. Decirle que ando en un limbo, me siento…

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