Salú.

Por los ausentes, por los recuerdos latentes. Por las ancestras que han vencido la inmortalidad. Salú, por las crías de vientres tiernos a quienes invadieron en perversidad. Las invisibles, las silenciadas que ninguna justicia defenderá. Salú, por la denuncia que digna y justa busca el camino de la verdad. Salú compañeras, mentoras, campesinas, alfareras, obreras, proletarias: hermanas almas amadas unificadas en sororidad. Un brindis dedicado a los emigrados que nunca van a retornar. Los que se largaron buscando sustento y oportunidad. Los que nunca llegaron a la frontera de la publicidad. Los hoy difuntos que de ninguna fosa van a…

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Vos.

Vos. -A Cote. Vos, brisa de verano Calor de medio día Vos, autodestrucción Frío de invierno Agua de lluvia Sed, confianza Vos, liberación Temperamento Sexo y pasión Vos, sensualidad Exposición, tesón Vos, mujer de viento Volcán en erupción Fuerza, contratiempo Desnudes sin sumisión. Ilka Oliva Corado. Dic. 27 de 2013.

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Tus pies.

De güira De cipota Obrera, artesana, campesina Tus pies que ven Los que respiran Que avanzan en caminos con espigas Los siempre justos Descalzos, desnudos Los invisibles a la sociedad Tus pies que madrugan Los incansables Los confiables Los que se atreven a soñar Los que quieren jugar Tus pies que edifican Los lozanos Los dignos y honrados Tus pies de niña Con venas de mujer Tus pies de poesía Que seducen cada nuevo amanecer. Ilka Oliva Corado. Dic. 27 de 2013.

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Miedo.

Entre dos líneas tiránicas Entre dos orillas, entre dos lunas En una sola noche cerrada Acomplejada, amurallada Me atrapó la confusión Llorándote, odiándote Entre dos laberintos Extraviada en mis instintos En desventaja me afané Llorándote, frente al umbral de cenizas Apostada en las rendijas de mi cárcel Te grité, te reclamé Y tú fingías no escuchar No verme, no respirarme Pero me abriste las venas de par en par Querías desangrarme Sin aparentar ser el truhan El apocado, el miserable Pero desde las entrañas de mi celda te vencí Bebí la sangre de mi arteria Y te escupí el valor…

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Caos.

Dónde ha quedado: El desquicio, El precipicio Lo busco y se escabulle Indago entre las sombras En la oquedad de su tumba abierta En las cunetas y en su zanjón En mi inconsciente Y en la vertiente de la introspección ¿Dónde está su vorágine? ¿La confusión? ¿La ira y su obstinación ? ¿Hacia dónde se largó el temor? ¿Mis sobresaltos? ¿Acaso se han disipado? ¿Han renunciado a su presunción? Cobardemente ya van lejanos Los observo sosiega, levanto la mano y les digo adiós. Ilka Oliva Corado. Dic. 26 de 2013.

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Entre tus brazos.

Entre tus brazos Entre mis labios En tu sonrisa En mi silencio A tu costado En mi pecho azareado Respirando en tu piel Solas Entre las horas En los instantes Nos conversamos Con las caricias Sin pretender Con tu mirada Con mi alma enajenada con tu voz pausada con la porfía de un querer Con nuestros cuerpos Con nuestras manos Con la poesía y con la hiel Con tu ternura en la premura de mi aridez. Ilka Oliva Corado. Dic. 26 de 2013.

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A mi abuelo.

Yo quisiera escribir Para no guardar silencio Y acercarme a usted Con la magia de los versos Sentarme a su costado Y ver el atardecer Beber atol de masa Y  la noche aparecer Yo quisiera escribir Para observarlo en la quebrada Aguar la yegua parda Y desgranar  junto a la laja Ver sus ojos de mesura Imaginarlo con ternura Abrazando la locura Que  a mi alma heredó Pero ningún verso es mi amigo Y no  soy una poeta Tan solo soy su nieta Que quisiera escribir Una oda, una rima Un trova que me permita redimir Los silencios hoy ocultos…

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El abuelo nunca dijo adiós.

Son  tantos los recuerdos que guardo de él que podría escribir un libro solo de las aventuras vividas a su lado. Nunca supo que tenía una nieta escribana que le heredó el arte de narrar. Todas sus historias se afincaron en mi memoria de cipota de arrabal. Perdurable es el instante aquel en que lo vi esperándome frente a la alcaldía en mi natal Comapa, regresaba por primera vez a su tierra natal la nieta más campesina de todas, yo tenía quince años recién cumplidos e iba a reencontrarme con mi raíces garífunas y xincas, a conocer la casita de…

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Bacanal en la mansión del convivio.

La primera vez que vi una sentí una especie de  bofetada en el rostro y al mismo tiempo un dolor agudo en el corazón,  al contrario de quienes iban conmigo que se maravillaban con la elegancia y la  opulencia y soñaban construir una así en sus países de origen, yo quise cuartear la diferencia abismal entre la miseria económica en que viven unos y en la abundancia en que desperdician otros. Mansiones en las que caben cincuenta casas de periferia, mansiones en donde solo viven dos o tres personas y tienen a en su servicio doméstico quince empleados. Verlas por…

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Tu poema.

Querías un poema Tómalo aquí está Le he puesto lluvia Niebla y nieve También tiene oscuridad Una ventana y la inmensidad De un instante detenido En el tiempo que ido Ya no puede regresar Querías un poema Lleva consigo soledad Otoño y verano También tu vanidad Me he quedado con tu aliento Con tu sexo y con el viento Le he quitado tu arrebato Lo he disfrazado de recato Para que pueda coquetear Con las memorias de otra historia Que nadie ha de contar Las vividas en silencio De la complicidad Querías un poema Abre el sobre que ahí va…

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Apariencia de navidad.

Aquella primera navidad en tierra estadounidense fue de observar  y de admirar la capacidad que tenemos las personas para aparentar estar bien, anímica, saludable  y económicamente. A miles de kilómetros de Guatemala, con personas de Guatemala que hacían todo lo posible para que la desmemoria les borrara de un plumazo el recuerdo de las querencias que dejaron. La tradición estúpida de tener que estrenar mudada de ropa y zapatos, porque quien no estrena está en la miseria económica y solo deja ver sus malos ingresos. Comprar mantel nuevo para no poder el mismo del año pasado. Las mujeres aparentar ser…

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El entrenador de mi cuadra.

Fueron tantas las ocasiones en las que salió a defenderme de los patojos hasta que yo opté por utilizar los puños. Lo recuerdo con sus piernas rollizas, velludas, siempre en pantaloneta y playera, con el balón de fútbol pegado al pie. Así en las tardes después de misa, a misa iba con su esposa y su hija entonces andaba puesto un  pantalón de lona o de vestir, con la infaltable camisa lisa o a cuadros, siempre con su guitarra colgada del hombro pues tocaba en el coro, doña Irma su esposa con la biblia en la mano y la Lupita…

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Ceniza en la ciudad.

Triste la tarde se encenizó Las calles se lamentan en desolación En una esquina un mendigo está Frío es el invierno en la ciudad Nadie lo mira Pretenden no observar Es imprudente y mayor su afán Por las compras de fin de año Que aclaman desde el portal El bolsillo roto Preguntando está Habrá sustento o es una noche más Sin abrigo alguno pernoctará En medio de la urbe que lo ignora y ya El mismo mendigo que anoche murió En la misma esquina y nadie lo miró Era invisible para la tanto afán El hastío mismo de la Navidad.…

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Hoguera y miel.

Ya no podré escribir manuscritos en tus labios Beberte a sorbos cuando invierne la ciudad Descubrirte abrumada en las noches  sin luna Acariciarte en mi locura y  dibujarte en soledad   No, ya no podré descifrar tus miradas cuando llueva Ni tú leer en mis poros mi obsesión Revelarme cuando estés enfadada Y sea en la  almohada nuestra reconciliación   Observarte cuando alistas los zapatos Besar tus brazos en la esquina de un mesón Poblarte con los versos indefensos De este delirio que no necesita explicación   No, ya no podrás interpretar mis avatares Ni desnudarme con el rocío de…

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