Post frontera. (XV)

País de llegada: los mil oficios. Cuarta parte. Siempre me han acompañado los pensamientos suicidas y lo intenté en tres ocasiones. La primera inocentemente fue a los 13 años, pensé que sacándome la comida provocándome el vómito en unas semanas moriría, -pensamientos de ishta- pero pasó el año y no sucedió nada, hasta que mi mamá me encontró en plena maniobra y pensó que estaba embarazada y me metió una tamarindeada de aquellas…, me hincó en maíz y me puso a rezar no sé cuántos padres nuestros y aves marías, mientras me chicoteaba. Le juré que no estaba embarazada y…

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Post frontera. (XIV)

País de llegada: los mil oficios. Tercera parte. El trabajo que tenía en casa de la familia coreana era de medio tiempo y no alcanzaba ni para la gasolina, pero por no hablar inglés no podía conseguir en otro lugar para llenar la semana, al año salió uno de medio tiempo, con una familia filipina –me persiguen las familias asiáticas- tenía que cuidar tres niños y hacer limpieza en la casa. Dos hermanos filipinos, un hombre y una mujer, el hermano tenía dos niños: uno de cinco y una de un añito, la hermana tenía una niña de dos años.…

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Post frontera. (XIII)

País de llegada: los mil oficios. Segunda parte. Si algo me enseñó mi Nanoj fue a no tenerle miedo al trabajo ni a la adversidad, “porque la vida allá afuera es dura” siempre nos lo ha dicho. “¿Vos creés que yo soy mala? ¡Pues esperáte a salir a la calle a ver cómo te tratan! ¿Vos creés que yo te lastimo? ¡Pues esperá a crecer y me dirás! ¿Vos creés que yo no te quiero? Nadie en el mundo te quiere más que yo, porque te tuve nueve meses en mi estómago y te parí con dolor, fuiste la hija…

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Post frontera. (XII)

País de llegada: los mil oficios. Primera parte. Cuando estamos en el país de origen nos dicen cosas como: en dos años ahorrás y te vas de regreso, en tres años podés juntar para poner tu negocio y te vas, si mucho cuatro años y lográs ahorrar para pagarles la universidad a tus hijos, si trabajás bien en dos años ya juntaste para construir tu casa. Eso no me lo dijo mi hermana porque mi situación de salir fuera del país nada tuvo que ver con dinero, lo mío fue una depresión profunda. Trabajando como maestra y árbitra de fútbol…

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Post frontera. (XI)

País de llegada: la convivencia. Cuarta parte. Me dediqué a anotar en un cuaderno todo lo que mi hermana iba gastando en mi comida, zapatos y vestimenta. Sé lo que cuesta ganarse el dinero y no iba a estar de mantenida aunque ella nunca me cobró, yo comencé a pagarle en módicas cantidades cuando comencé a trabajar. Me decía que era una orgullosa y yo por el contrario le decía que no era orgullo, que se llamaba conciencia. Pero, ¿y lo moral? ¿La ayuda moral con qué se paga? Con nada. Una queda en deuda toda la vida. ¿Con qué…

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Post frontera. (X)

País de llegada: la convivencia. Tercera parte. Cuando ella tenia un año de estar viviendo en Estados Unidos hablamos por teléfono y le dije que me iría de la casa porque era imposible vivir junto a mi mamá, ya lo había hecho una vez, cuando mi hermana aun vivía en Guatemala, me había ido a alquilar un cuarto sola, pero a los meses regresé porque lo hablamos con mi hermana y ella no podía sola son la carga de los hermanos pequeños, las dos éramos las que de alguna forma no permitíamos que se hundiera el barco, regresar fue como…

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Post frontera. (IX)

País de llegada: la convivencia. Segunda parte. Mi hermana mayor y yo crecimos siendo totalmente independientes, con que cumpliéramos con el trabajo, la escuela y el oficio de la casa mi mamá nos dejaba decidir qué hacer con el resto del tiempo libre, muy escaso por cierto. Siempre nos dijo desde niñas que lo único que nos podía dar de herencia y que nadie nos podía quitar era la independencia y la educación. Crecí entonces bajo mi propia ley. Nunca he podido verla como mamá porque crecimos prácticamente juntas, mis padres fueron dos adolescente que se juntaron y parieron, en…

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El origen de mi locura. (III)

No son fumadas, ni guareadas y mucho menos pegamenteadas es la mera realidad, en mi casa mis tías y mi mamá sesionaban tratando de encontrar el origen de mi locura, de metiches iban los esposos –todos zacapanecos- a tratar de ayudar a descifrar decían, pero yo les hallaba que iban más por soloquearse las tortillas recién tostadas a las que les agregaban culantro y tomate que cortaban en mi parcela. Mi Nanoj los mandaba a que a trataran de contarles las niguas a los coches. Sucedía por las tardes; ponían a hervir café de tortilla, de máiz o de los…

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Post frontera. (VIII)

País de llegada: la convivencia. Primera parte. Más allá de las remesas y de las estadísticas y diferentes rubros en que nos colocan quienes hablan de migrantes sin documentos en términos de aporte económico al país de origen, existe la convivencia. El día a día dentro del apartamento o casa en que se intenta formar nuevamente un nido temporal, invariablemente es temporal porque el único que siempre fue y será es el que dejamos en el país de origen así algunos hayan adoptado al país de llegada y de residencia como la última morada. En el país de llegada pasa…

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Post frontera. (VI)

País de llegada: la frustración. Primera parte. Nada en mi vida había sido lo soñado, lo poco que podía imaginar en el lapsus entre el trabajo y el estudio era inalcanzable para una niña vendedora de helados, su destino estaba claro: envejecer en un puesto de mercado viendo la vida pasar como quien avista a finales de abril, las nubes que anuncian los aguaceros de mayo. Como el embeleso de las parvadas de loros a las diez de la mañana. Como quien ve pasar los vagones de un tren sobre una ferrovía lejana. Para mí el máximo logro, la cúspide…

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Post frontera. (V)

País de llegada: la imitación. Como bofetada sentí la imitación de los emigrados fingiendo ser anglosajones. A los días de recién llegada vinieron las fiestas de fin de fin de año, comenzaron con el Día de Acción de Gracias. La mayoría de indocumentados las trabaja y realizan sus reuniones a altas horas de la noche cuando regresan de trabajar, al siguiente día hay que madrugar al trabajo nuevamente. Los feriados no son para nosotros porque no contamos con beneficios laborales y muy pocos empleadores tienen la conciencia como para dar el día y pagarlo, aquí el que no trabaja no…

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Post frontera. (IV)

País de llegada: el retorno constante. El Síndrome de Ulises: conocido también como el síndrome del emigrante con estrés crónico y múltiple. El psiquiatra Joseba Achotegui fue quien lo descubrió dice que hay cuatro factores asociados: la soledad, el sentimiento interno de fracaso, el miedo y la lucha por sobrevivir. Sus síntomas: todos depresivos; tristeza y llanto, pensamientos de muerte obsesivos, ansiedad, irritabilidad con menores problemas somáticos, pérdida de memoria. No voy a hablar en términos psicológicos porque no soy psicóloga, los libros aguantan con todo, también las teorías y se podrá tener maestrías y doctorados pero vivirlo en carne…

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Post frontera. (lll)

País de llegada: los miedos. Aunque desde niña siempre le he tenido miedo a la oscuridad, después de la frontera esto se convirtió en pavor. Tan así que no podía estar sola en el apartamento con las luces apagadas. No podía dormir si no sentía un pie de mi hermana cerca del mío, cuando le tocaba trabajar hasta tarde la esperaba sentaba en el sillón de la sala con la luz encendida y mi caja de cervezas, completamente ebria me era imposible dormir y más si no tenía el pie de mi hermana cerca, lo tenía que sentir y sentir…

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