Voz de aparador.

Es la común La normal Es la que conversa con lo notorio Es la que se anuncia en venta A la limosna que le quieran dar Es la que se ofrece La que carece de dignidad La que traiciona La que se jacta de su vanidad La parca y sumisa La arrogante y opresiva La que se guarda cuando hay que denunciar Cualquier injusticia que no le ofrezca En pago dos o tres centavos No, ella no sabe de solidaridad La que se enfila frente a las bocinas Y quiere gritar que festeja alegre Pues va con la corriente y…

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Ellas son.

Las mutantes vidas cortadas El recuerdo lejano La voz que se fue La melancólica separación El retorno postergado El desconsuelo quedado, El abrazo guardado Son las que se encaminan En noches y en neblinas Con un equipaje de desolación Atado al nudo en la garganta Al dolor en la espalda Son las que abordan Sin pasaje en mano En un desvarío de circunstancias Que las obliga Son las vulnerables Y violentadas Las almas perturbadas Las heridas sin cerrar Son los pies que avanzan En suelos extraños Las manos que edifican Los ojos cansados de llorar El sueño que nunca duerme…

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Amanece.

Lerdo amanece el día El invierno es de nostalgias De sosiego e introspección Las ventanas miran hacia dentro Cautelosas y alertas a cualquier revelación Vientos fuertes sacuden las cimientos de prejuicios infestados Hasta el alma más insensible se doblega a la soledad Álgidos los días avanzan con desgano El invierno pareciera un tirano que desarma la ciudad La mirada más iluminada se torna macilenta En las grises tardes de insatisfacción Ningún color las puebla, sus horizontes siempre son cenizos Imprecisos y de retraída evocación Ningún botón florece, los días acontecen sin alarma Aquí hay un invierno que me habla Y…

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Ciudad Peronia.

Te quedaste vos en eterno rojo atardecer Detenida en el tiempo, trepada en la tapia Esperándome, al otro lado de la frontera En los traviesos años de mi infancia Con tu bulevar empinado viendo hacia la aldea Bajo la sombra del pinito y del pinón Con tu estación de buses, tugurio de nía Julia Con el mercado en mi corazón Con los recuerdos y tanto amor Me fui alejando, vacía. Y postergando el reencuentro En los confines me volví imperceptible He anhelado tus madrugadas y he andado en otros bulevares Ajenos a tus huellas en mis pies He conocido las…

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Niña, tierna niña.

Lunes, la gente madruga a trabajar Y vos muriendo en la oscuridad De la casa donde habitan las putas Las mal llamadas putas de la sociedad La gente va de prisa a abordar el autobús Los transeúntes pasan frente a la ventana Del sótano en donde te tienen Atada de pies y manos Gritás, no te escuchan No te quieren escuchar En automóvil viaja tu abusador Que de lino y mocasines se disfraza Y que a tu alma acoraza Niña, tierna niña Son las aves de rapiña que a tu piel devoran A todas horas e invaden tu oquedad Con…

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Fragilidad del ayer.

Ahora te evoco con el peso de todos los ayeres en mis manos Que antes no te pudieron escribir ningún poema enjuto Secas de pronunciar tu nombre, de esperar tus palabras sabias De sentir tu pasos armoniosos andar en la distancia intacta donde te guardé No he olvidado tu voz íntegra de amor, seduciendo mis poros Resuena en eco de las huellas de tus caricias en mi piel desnuda solo para vos En tantas tardes muriendo en las tiernas noches entre tus brazos Entre tu boca, recostada en tu pecho honrado, fecundo Corriendo juntos entre los lindes de nuestros conjuros…

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Golondrina.

Se fue de mi la angustia Cuerpo extraño, vacía sensación inservible Se fue de mi la ansiedad Presunción de apropio, dominio, represión Se fue de mi el temor Manipulador en espesa noche traicionera Se fue de mi la incertidumbre Camino cerrado, profundo abismo de fatal caída Se fue de mi la ira Cobardía de resentimiento decrépito Se fue de mi la ausencia De soledad moribunda, asesina Se fue de mi la tormenta De truenos perversos, intimidadores Se fue de mi la congoja Atadura en mi corazón Se fue de mi la fragilidad De mujer asustada frente al averno De su…

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En el refugio de las moscas.

Donde ninguna tranquilidad habita Viajan los sueños rotos Agazapados en las miradas vacías De quienes en éxodo clandestino Se aferran al óxido de un vagón De un tren que no va hacia ningún lugar En el refugio de las moscas Lloran los silencios que emigran Las soledades que emprenden travesías En masivas cofradías de un mismo dolor Que no entiende de idiomas ni de color ¿Quién los ve? ¿Quién las escucha? ¿Quién los entiende? ¿Quién las ayuda? ¿Quién los percibe? ¿Quién las respira? Caminan sobre las llagas de los desiertos Imaginado oasis de oportunidades Se ahogan en el agua salada…

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Lluvia.

Llueve y tú danzas alegre, aquí en mi alma La nieve se ha transformado en pequeños riachuelos de agua fría Y tú danzas alegre, aquí en mi alma Acaricia las desnudas ramas de los lozanos arces y recorre las plomizas calles vueltas veredas y tú, danzas alegre, aquí en mi alma Copiosa la lluvia hace al cielo bajar a los linderos y divagar pensativo entre el embrujo y encanto de esta tarde que es festejo y felicidad, y tú danzas alegre, aquí en mi alma Invierno de enero con sus pobladas nieves que algodonan las cornisas en la ciudad, el…

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Viernes.

Y yo te pienso con mis manos Con mis ojos que celosos guardan tu imagen intacta Es viernes, y yo: te evoco como en la sosiega tarde del domingo Cuando la nieve de enero me habla de vos Perfectamente sabe que su niebla es tu encanto Te busco en la banca solitaria donde siempre estás, Arrebatadoramente hermosa: prodigioso es tu hechizo Musitás el eco de las ancestrales montañas de mis abuelas Y dibujás en el umbral de mis ojos de cipota aldeana Los empolvados caminos por donde anduvieron los pies descalzos de mis abuelos Es viernes, y yo: te escucho…

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A mi compañera.

Que aun no nace A la ancestra que no murió Porque sus luchas son mis denuncias Las mismas que hacés vos A la loca que distorsiona la realidad A la alcohólica que se pierde en su soledad A la delicada prosa de un poema Que enardecido pronuncia rebelión A la vendedora de mercado, de días atareados A la maestra de mundos descontinuados A la artista que revive la inspiración A la peregrina de oscura ansiedad A la de fecunda hortaliza de arrabal A la de diversidad sexual no concurrida A la madre que sin su cría, no desistirá A la…

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Hay una niña ahí.

En la anciana que vende tomates En los pies del mercado En la que siembra el frijol Con sus surcadas manos En la que remienda el calcetín roto Del compañero obrero Hay una niña ahí En la mirada de la que muele el máiz sobre la piedra En la espalda encorvada de la que con tinaja va En el vientre seco de quien nutrió con vida A la tierna cría que por el mundo va En la voz que habla desde la entraña misma De la sumisa impunidad En la que transita en adoquín de pueblo Y hacia la aldea…

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Desde el destierro.

La casita de adobe es un potrero Sin lindero alguno, Donde las nostalgias libres juegan a vivir Atadas a los recuerdos que nunca envejecen Los que ninguna donaire diáspora desvanece Desde la lejana ausencia de la proximidad La tierra es barro que suplica ser moldeada Por las manos artesanas que no regresarán Caminos que esperan los pies descalzos De crías salvajemente libres Que en tierra extraña un zapato amuralla Juídos los inviernos de charcos enlodados Hoy los momentos son esclavos de la urbanidad En idioma de otro suelo el alma se confunde Suplica en noche fría el calor del polletón…

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Aquí estoy, mujer.

Aquí estoy mujer, Mi voz se pronuncia Desde mis pasos exiliados En la ausencia de las fronteras Desde la audaz memoria de mis ancestras Transito por desiertos De urbes pobladas de vanidad Donde la humildad se esconde Admiro pues la aldea donde soñaron Las brujas lanzadas a la hoguera Con hechizar la dependencia Y volverla redención Mis silencios tienen denuncias Que en la noche gritan Que en el día reivindican Mi género en alerta Siempre presto Bravío, foráneamente sublevado En todos los idiomas del corazón No teme a los gendarmes del patriarca Mis manos escriben con la solidez De las…

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Gélido enero.

Arrulla en silencio la nieve que puebla La gris ciudad Gélido enero aposento de invierno Viento austero que no sabe a dónde va Tranquilas las noches duermen serenas No pagan condenas por la indiscreción De cautivar en sutil halago A la bruma que frente al lago Sin querer sus aguas ha despertado Y a sus pies se han postrado Suplicando seducción La luna se esconde no muestra esplendor Prefiere la niebla, la nieve y su conspiración Para saberse añorada y por siempre bien amada Por la oscurana que taciturna reclama su luz Las horas deambulan buscando calor En las fogatas…

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