Chinchilete de homofobia.

Realmente el  término homofobia es nuevo para mí dicho sea de paso la fobia es otra cosa muy distinta al rechazo, a  la autoridad moral  que creen  tener las personas para  opinar con derecho sobre la vida sexual e íntima de otras. La otra palabra que he escuchado  decir en los rezos de la iglesia en el sermón de domingo a la diez de la mañana: tolerancia aquí no hay razón para creer hacer un esfuerzo sobrehumano para dejar que el otro y la otra sean.  Eso de estar señalando, etiquetando es vergonzoso y repugnante. La responsabilidad enorme que tenemos…

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Decir mujer es decir madre.

“Las manos de mi madre 
llegan al patio desde temprano 
todo se vuelve fiesta 
cuando ellas vuelan 
junto a otros pájaros 
junto a los pájaros 
que aman la vida 
y la construyen con los trabajos 
arde la leña, harina y barro 
lo cotidiano 
se vuelve mágico.”  Las Manos de mi Madre. Peteco Carbajal y Jacinto Piedra. Me sucede todo el tiempo cuando la llamo  por teléfono esos interminables segundos que se vuelven perennes el celular repicando y nadie sin contestar. El corazón me da vuelcos atormentado hasta que su voz lo apacigua cuando dice: ¿aló? Recobro la calma, ¡aló Nanoj,…

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Efecto niñera.

¿Has escuchado vos del efecto chanfle, comba? ¿De la chilena?, ¿guanaca?, ¿bicicleta? O la expresión de ¡matála! Bueno hablando en jerga de fútbol callejero. Bueno pues el efecto chanfle se logra cuando tocás el balón con el empeine exterior del pie y le das justo en uno de sus costados no en el centro, entonces toma forma de comba como de orilla de sombrero, de falda, de ruedo de pantalón campana, de panza de colima, medio arqueado y así se va por el aire y cuando logra bajar ha recuperado la línea recta. ¡Eso es darle con clase al balón!…

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Imagínese usté.

Estaba parada en la esquina de la calle esperando a que cambiara de color la luz del semáforo para cruzar, estaba sujetando mi bicicleta iba a la gasolinera a echarle aire a las llantas y entonces lo vi en un carro de doble tracción de modelo reciente. Le alcé la mano saludándolo y sé que me vio pero se hizo el desentendido, pensé este pobre cuate cayó en la trampa. Es común que cuando alguien llega a este país se ilusione con la falsa esfera de comodidad y riqueza. Generalmente. Salí de la gasolinera y pasé a la tienda de…

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Chompipeando.

Agarro mi cámara fotográfica y me encaramo en mi troncomóvil atravieso la ciudad y llego al corazón del barrio mexicano de Chicago. Mi idea es capturar en imágenes la celebración del festival del 5 de Mayo.  Estoy a un costado del arco de la Villita, como le llaman en español a ese pueblo. Camino entre las calles aledañas al centro comercial de la entrada y me topo de frente con una desolada y sin asfalto centros mecánicos y hueseras le hacen vaya, no es posible –pienso- nuevamente ese cúmulo de emociones, otra vez las aristas asomando, respiro a bocanadas y…

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Conciencia y consecuencia.

Se dejó venir el temporal  cuando vi la fotografía de la multitudinaria marcha San Carlista, el corazón enardecido  dio vuelcos en batucada, estaban ahí las cipotas y los patojos que serán en el futuro los letrados y las guías… La esperanza en botón caminando codo a codo con la flor en esplendor, las catedráticas y catedráticos de mi Alma Mater, la universidad de mis querencias. Estaban ahí con el rostro descubierto caminando de frente con la espalda recta y los pies cansados no por gusto Violeta Parra escribiría aquel poema que ha sobrevivido la niebla del tiempo.  A mí también…

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Son topadas.

Son topadas decimos en mi pueblo.  Esas hembras son topadas. Cuando nos referimos a lo arrechas que son algunas mujeres. Lo triste es que solo algunas  contadas como las primeras  gotas de lluvia que anuncian un temporal y lo crean, esas pocas son capaces de encapotar el azul desnudo de un cielo, de bajar las nubes y convertirlas en niebla, tienen el poder de despertar tormentas y  de avivar  los truenos,  las tempestades  de perennes inviernos. ¿Qué haríamos todas las libélulas si fuéramos capaces de manifestarnos en el mismo río, ése que ahora están drenando? ¿Si las mosquitas y zancudas …

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Inamovible mazmorra.

Auténtica es la flor de asfalto que crece a pesar de todo, que se abre camino en la parte más dura del talpetate y emerge justo ahí donde nadie lo espera, en el inamovible asfalto. Inamovible pero  no para su ímpetu y lindeza. Crecen afianzadas a las ramas de los árboles ahí sacan sus raíces colgantes y florean las orquídeas sin un suelo fijo más que la savia de la  cáscara que las alimenta. A la orilla del  riachuelo crece el berro  verde su raíz no se pudre, se oxigena aun contra la corriente. En lo más árido de la…

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Eros y Afroditas.

Lo recuerdo patente íbamos una amiga y yo a visitar a los primos al zoológico la Aurora habíamos quedado de  juntarnos con el resto del grupo en la entrada, tenía yo quince años de edad. El semáforo cambió de color de amarillo a rojo y el bus se detuvo yo iba sentada del lado de la ventana y  aparecieron pues caídas de algún aguacero que no vi,  las  dos amantes comiéndose a besos en otro autobús que también esperó a que cambiara de  color el semáforo las vi abrazadas sentadas en un sillón de los últimos de la fila mi…

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De alcantarilla.

“ Ilka, usted tan bonito que escribe patoja pero…” y se sueltan en señalamientos, consejos que les dicen y manipulaciones propias de quien no respeta el vientre que lo parió y la leche que la amamantó, ni el cielo estrellado de un terruño digno. Porque nadie que respete la placenta en donde se formó ser viviente puede llamarse capitalista. Eso es traición, deshonra, deshonestidad a la sangre que corre por sus venas y al suelo donde crece diariamente la hortaliza que come y que es sembrada por manos campesinas. Ya no tengo la efervescencia de los años de mi infancia…

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Alicia, mi amor.

Tiene nueve años de edad la conozco desde que tenía tres. Se llama Alicia y es mi amor. Es uno de los pocos amores que me ha dado este país. Este alquiler de inquilina de paso. Sí, sé que estoy de paso no sé cuánto dure el trayecto pero aun no me atrevo a colgar en una cercha la única muda que tiene mi maleta. Aun no me decido a martillar un clavo en la pared y colgar mi morral. Todas las noches duerme arrumado en una esquina junto a la puerta para no olvidarlo, para recordarme que es un…

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