Decreto por estupidez.
Estos soquetes de la Corte de Constitucionalidad están como el niño dueño de la pelota para la chamusca, que cuando mira que va ganando el otro equipo o hay uno que juega mejor que él, se encapricha, la recoge y se la lleva terminando con esto el partido. Como cuando el güiralito está jugando cincos –triangulito, agujeros o tortuguita- y pasa otro más chispudo y hace levantazón y se lleva todos los cincos puestos en zona de guerra y no hay cómo los devuelva porque levantazón es ley que se respeta como regla oficial en los juegos de canicas. Lo…


