Skip to content
Crónicas de una inquilina
Crónicas de una inquilina

  • INICIO
  • Pubblicazioni in Italiano
  • Publicações em Portugues
  • English Posts
  • Textes en français
  • ACERCA DE LA AUTORA
  • CONTACTO
  • LIBROS PUBLICADOS
  • PINTURAS
  • RELIQUIAS DE ARBITRAJE
Crónicas de una inquilina

Fresco de rosa de Jamaica

Posted on 29 de junio de 202530 de junio de 2025 By Ilka Oliva-Corado

En otros tiempos las guayabas las hubiera comprado en la aldea a diez len[1] cada una, guayabonas galanas del tamaño de su mano, pero en cambio esas guayabas churucas[2] dan más lástima que gusto, carísimas como todo, hoy en día hasta el aire que se respira sale caro, reflexiona Toña, viendo cómo ajusta su salario estirando los centavos.  

Tiene ganas de fresco de rosa de Jamaica, las bolsas de dos libras siempre las encuentra en los estantes de abajo en donde están los ejotes y las remolachas. Aunque siempre va directo al mandado, hoy Toña tiene ganas de caminar en los corredores del supermercado y desahuciarse con las frutas incoloras y sin sabor que le recuerdan que todo es pasajero en esta vida, menos los pesticidas que llegaron para quedarse.  Pero bueno, se consuela, en otros tiempos ella tenía sus dientes sanos, hoy tiene una placa que además le queda grande.

Al pasar frente a las remolachas agarra tres para ponerlas a cocer y después comérselas rodajeadas, con limón y sal. En esas anda cuando se le atraviesa la estantería donde están los apios, el culantro, las zanahorias, el berro y las lechugas. 
Lechugas de todo tipo que lleva años comprando para sus ensaladas, hasta esa vez que le dijeron que hirviera lechuga y se tomara el agua antes de acostarse y que eso le ayudaría con el insomnio, pero puros cuentos, o ella es dura como la piedra o el té estaba muy ralo. Lo que sí le sirvió fue hervir la cáscara de un banano, la mandó a dormir doce horas, lo que nunca había dormido en su vida. 

Su nariz se impregna del olor a tierra recién mojada, sus pies comienzan a hundirse entre la tierra suelta. Le cuesta respirar, necesita aire, respira a bocanadas. 
Se tambalea y apenas[3] logra agarrarse de la orilla de la estantería. Se marea, ¿qué le sucede?, ¿qué es esa sensación?, ¿acaso le dará un ataque al corazón? No, no ahí, lejos, donde nadie la conoce, sin tener quién envíe su cuerpo de regreso a su aldea. 

Sus pies siguen hundiéndose en la tierra mojada, hasta que no puede más y cae sentada en medio de unos surcos de lechugas.  Sus manos se han encogido, su piel es más oscura, toca su pecho y tiene puesto un huipil, ¿en dónde están sus zapatos?, su cabello es negro y largo y carga en la cabeza el canasto con el almuerzo para su papá y sus hermanos que están trabajando, limpiando la maleza. Es niña y está en su natal Zunil, en su amado Quetzaltenango. ¡Y tiene dientes!

Baja el canasto y corta las hojas más sazonas de las lechugas, las limpia con su delantal y saca del canasto un limón   partido por la mitad, la bolsa con sal y comienza a degustar su puñado de hojas. Mientras su padre y sus hermanos almuerzan ella camina entre los surcos, con los pies llenos de lodo, ayuda a limpiar la maleza y aprovecha a seguir cortando hojas. La niebla embellece los campos de cultivo y hasta donde no dan más sus ojos está lleno de siembras, las hortalizas son todo su horizonte. Los cerros abrigan su infancia. 

Lechugas enormes, como balones de fútbol, galanas, frescas, ha recuperado el ritmo de su respiración, toma una y se va, sale del supermercado antes de que le de otro soponcio[4].  Mientras hierve la rosa de Jamaica, Toña parte los pepinos, las cebollas, los tomates y deshoja la lechuga. Limpia la mesa, a la que le tiene un mantel que le envió su tía, tiene en su mesa el mantel favorito de su tía, lo que para ella es un lujo, su herencia más preciada y lo cuida como a la niña de sus ojos. Antes de comer da las gracias por haber tenido la oportunidad de ahorrar para comprarse su placa para poder masticar bien. 

Mientras disfruta su ensalada, observa por la ventana a los mishitos deslizarse por los aires, es junio y el canto de las chicharras comienza a armonizar con el atardecer. 


[1] Un len: un centavo.

[2] Churuco: enjuto.

[3] Apenas: difícilmente. 

[4] Soponcio: desmayo, congoja. 

Si usted va a compartir este texto en otro portal o red social, por favor colocar la fuente de información URL: https://cronicasdeunainquilina.com

Ilka Oliva-Corado.

29 de junio de 2025. 

Estados Unidos. 

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Haz clic para compartir en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
  • Haz clic para compartir en Pocket (Se abre en una ventana nueva) Pocket
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Haz clic para compartir en Tumblr (Se abre en una ventana nueva) Tumblr
  • Haz clic para compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit

Me gusta esto:

Me gusta Cargando...
Relatos

Navegación de entradas

Previous post
Next post

Related Posts

La vida en el arrabal

Posted on 13 de marzo de 201723 de abril de 2018

El otro día en el entreno de taekwondo nos pusieron a lanzar puñetazos y el Master sostenía los guantes, teníamos que lanzárselos a él. Hice mi fila y cuando llegó mi turno y lo hice el Master paró y me dijo que volviera a lanzar, lo hice, volvió a parar…

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Haz clic para compartir en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
  • Haz clic para compartir en Pocket (Se abre en una ventana nueva) Pocket
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Haz clic para compartir en Tumblr (Se abre en una ventana nueva) Tumblr
  • Haz clic para compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit

Me gusta esto:

Me gusta Cargando...
Read More

Um dia tranquilo

Posted on 23 de noviembre de 202222 de noviembre de 2022

Tradução do Beatriz Cannabrava, Revista Diálogos do Sul Senta-se para descansar um momento, esteve de pé durante 10 horas com dois intermédios de dez minutos para ir ao banheiro e meia hora para almoçar. O clima de novembro é muito frio em Nova York, são dias de pôr três mudas de…

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Haz clic para compartir en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
  • Haz clic para compartir en Pocket (Se abre en una ventana nueva) Pocket
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Haz clic para compartir en Tumblr (Se abre en una ventana nueva) Tumblr
  • Haz clic para compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit

Me gusta esto:

Me gusta Cargando...
Read More

Porque me complace.

Posted on 10 de diciembre de 201423 de abril de 2018

Porque me complace admirarte en los girasoles del agosto de verano. Encontrarte en las manos de los niños cuando juegan. Advertirte en la hojarasca cuando el viento anhela y suspira solitario por sus penas. En los cerezos del abril neblinoso, en el reposo de sus quimeras. En los poemas de…

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Haz clic para compartir en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
  • Haz clic para compartir en Pocket (Se abre en una ventana nueva) Pocket
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Haz clic para compartir en Tumblr (Se abre en una ventana nueva) Tumblr
  • Haz clic para compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit

Me gusta esto:

Me gusta Cargando...
Read More

Deja un comentarioCancelar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Search

Ilka Editorial

Autora

Antología Luz de faro

Categorías

  • Alemán
  • Arte
  • Artículos
  • Audio
  • Entrevista
  • Fotografías
  • Francés
  • Inglés
  • Italiano
  • Las Insurrectas
  • Pinturas y dibujos
  • Poesía
  • Portugués
  • Presentación
  • Relatos
  • Sueco
  • Uncategorized
  • Video

Entradas recientes

  • Pito Flower
  • Fleur de pito
  • Flor de pito
  • Camagua Beans
  • Fagioli camagua
  • Haricot camagua 
  • Feijão maduro
  • Frijol camagua

Facebook

Facebook

Archivos

Suscríbete al blog por correo electrónico

Suscripción al newsletter

Sígueme

  • Instagram
  • Facebook
  • X
©2025 Crónicas de una inquilina | WordPress Theme by SuperbThemes
%d