La Guatemala que olvida pronto.

Con los acontecimientos de los últimos días en Guatemala, vinieron a mi memoria la cantidad de insultos que recibí de lectores que apoyaban fervientemente al otrora candidato a la presidencia, el genocida Otto Pérez Molina. En ese tiempo yo era tan inocente y confiada que el número de mi teléfono celular hasta cierto punto era público, y por esa vía también comencé a ser atacada. Recuerdo que perdí amistades que para mí eran del corazón, ellas se alejaron tachándome de resentida y que este país me había cambiado y que yo me había agringado. Que no quería el progreso de Guatemala y que me olvidara de lo que decían los guerrilleros, esos comunistas asesinos.

Comprendí que lo de algunos fueron manipulados porque ignoraban. En cambio otro a sabiendas dieron su voto, eso es traición a la patria y la dignidad. Sin embargo no desistí y seguí escribiendo artículos en donde exponía las razones del por qué no se debía votar por un genocida y por una mujer solo por el hecho de serlo. No hay que dejarse llevar por pasiones, Baldetti en ningún instante ni siquiera desde su candidatura fue una mujer que representó a nuestro género. Pero muchos dijeron que Guatemala avanzaba en equidad si le daban su voto a ella. Se fueron con la finta.

Sé que muchos sintieron lo que yo sentí, porque también expusieron las razones y también hicieron activismo para evitar a toda costa que un genocida llegara a la presidencia. Segura estoy que hasta familiares les voltearon la espalda y les ofrecieron cuentazos. Fueron tachados de resentidos y de locos. Les dijeron que dejaran el pasado atrás, tranquilo en donde estaba.

Pero no, el pasado no se puede dejar en paz cuando hay impunidad de por medio, cuando son miles los desaparecidos y los asesinados. No puede haber presente tranquilo si no se hace justicia por el pasado que llevamos arrastrando pestilente a impunidad.

Me pregunto, ¿qué pasará por la mente de esas personas que dieron su voto a Baldetti y a Pérez Molina? ¿Habrán salido a manifestar para exigir su renuncia? O acaso siguen ahí encaramelados pensando que ellos siguen siendo la mejor opción y que todo lo que flota alrededor de esa clica criminal son pétalos de rosas.

Sin embargo con todo y todo no logramos que no llegaran a la presidencia, todo esto se vía venir, era obvio, lo que sucede es que el pueblo de Guatemala olvida pronto, sufrimos de desmemoria crónica.

¿Alguien aquí recuerda el despido injustificado de la Fiscal General Claudia Paz y Paz? La fuerza con la que ella luchó para seguir buscando la justicia. Para hacer real aquel juicio por genocidio. La que destapó redes de contrabando, de mafias. ¿Cuántos guatemaltecos salieron a manifestar demostrándole su apoyo y exigiendo que se quedara hasta cumplir el tiempo estipulado?

A ella la sacó esa misma clica criminal que hoy se acaba de destapar. Porque los traía cortitos, pisándoles los talones, los tenía maneados y no los dejaba hacer nada a sus anchas. Sentían el golpe certero en la yugular. Sabían que en cualquier instante les caía todo el peso de la ley. Ella es una mujer que dignificó por poco tiempo el Ministerio Público de Guatemala. ¿Qué más queríamos los guatemaltecos con una mujer tan cabal como Fiscal General? Pero como de estar sentados nos pica el culo. Literal.

Qué fue lo que hicimos entonces, repetir la misma basura que decían los medios vendidos al CACIF. A los del CACIF también les temblaban los tibios, sentían la soga al cuello. Sí que es comunista, que es guerrillera… ¿Y? En dado caso era un privilegio tener a una comunista y a una guerrillera como Fiscal General.

Solo salió ella y jule canelos a aventarse hasta de panzazo sobre las marmajas, a comprar terrenos y construir mansiones. Empacharse comprando carros. A despilfarrar el dinero en viajes al extranjero. A llenarse de empresas.

Como pueblo los guatemaltecos no hicimos nada por respaldarla, al contrario le tiramos piedras. No pudimos ser agradecidos con el enorme esfuerzo que ella hizo como Fiscal General. Poniendo su vida en juego todos los días. Nosotros no pudimos ir a sacar el pecho por ella, en cambio ella ahí estaba de pie con su vida por nosotros. Entera la mujerona.

El chucho y el coche en las altas esferas donde las togas hieden a corrupción y sangre de niñas violadas, se saboreaban satisfechos con su despido porque sabían que habrían más niñas para violar, más marmajas, más sobornos. ¿Cuántas clicas así han de existir en Guatemala ahora mismo? Por eso el temor a la CICIG. Lo triste es que tiene que venir una entidad del extranjero a darnos en la cara para que reaccionemos porque a lo nuestro no lo valoramos.

Ahí está que ahora nuestra digna Claudia Paz y Paz es valorada en otro país porque en Guatemala la espalda le volteamos. ¿Con qué cara ahora? Ahora nos toca hacerle gancho y repensar nuestro voto. Seguir asistiendo a las manifestaciones y ser parte de esta cambio. Podemos reivindicar por los que ya no están y por nosotros y por los que vienen. Podemos hacer justicia. Exigiendo la renuncia y el encarcelamiento de esos criminales, ya que se han salvado por genocidas que no les toque por ladrones.

No olvidemos, que no nos vuelva a pasar. Que no vuelvan a hacer caballo en nosotros. Necesitamos de los candiles añejos, de su experiencia y consecuencia. Necesitamos de la leche de la juventud. Esto es de todos. Que los partidos políticos sepan que no llegarán a robar, que sepan que no permitiremos más corrupción. Que estén seguros que por fin despertamos. Va pues, tenemos que estar vivos muchá. Que se nos mire la fibra. Ayer fallamos pero ahora podemos reivindicar.

Yo no he olvidado lo que hizo ella  por Guatemala, por nuestra Memoria Histórica, por la justicia y nuestra dignidad.  Y la menciono a ella porque el nivel de responsabilidad y de consecuencia como Fiscal General. No, si no era de ir a rascarse la panza atrás de un escritorio. Era de arriesgar la vida atrapando criminales.  Malaya, dirán muchos, ahora el malaya pa´qué putas. Ahora es tiempo de rajar ocote a ver si es cierto.

Nota: esto lo tenía atorado en el pecho desde el día de la manifestación. Ojalá que los que no fueron porque se creían muy sesudos para no dejarse acarrear (según ellos) se unan al movimiento de este pueblo que recién despierta y avanza. Son bienvenidos, así culecos, egocentristas y todo, porque solo juntos se pueden dar los cambios verdaderos.

Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado.

Abril 28 de 2015.

Estados Unidos.

 

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