Ferguson llora.

Lloran desde los campos de algodón
Las espaldas destrozadas de los esclavos
Sollozan las manos fecundas de las mujeres negras
Que limpiaron los baños en casas de blancos
Lloran desde la historia los niños golpeados
Por la mirada tirana de la denigración
 
Lloran, lloran, las tumbas sin nombre
Los huesos quebrados, la carne viva
La herida incurable de la segregación
Murmuran los vientres marchitos
La honra abusada de las niñas esclavas del patrón
 
Lloran los girasoles y los cañaverales
Llora la flor de algodón,
El silencio testigo de la discriminación
Duelen los golpes, la humillación
Duele el pasado, la imposición
 
Ferguson llora la desmemoria
La degradación
Lloran los mártires desde el olvido
Desde la tumba empolvada de la desidia
Lloran las tristes niñas que el capataz mató
A latigazos, a golpes, a violación
Lloran los surcos que el esclavo fecundó
Llora la vida el ultraje
 
Ferguson llora la infamia
Y se revela, y lo cuestiona
Y lo demanda, y lo manifiesta
Estados Unidos olvida
Que Ferguson es su Mississippi en Llamas
Los Campos de Alabama
Los obreros de la gran ciudad
Rosa Parks, el tío Tom
Los Movimientos Civiles
Los nietos de los esclavos negros que demandan equidad
Respeto y libertad
 
Y como sus ancestros blancos también
Los de sangre azul siguen cultivando el despotismo caucásico
Sobre la dignidad ajada de un Ferguson negro
Que nos incluye a todos.
Ferguson llora, solitario y en el olvido.
 Nota: El 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks realizó la hazaña que cambió el rumbo de la historia.
Ilka Oliva Corado.
Diciembre 01 2014.
Estados Unidos.

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