Qué querencia y perdición.

Quise escribirle un poema
Como el primero
Como el primero
Pero nunca se repite una ilusión
Le escribo entonces como nacen
Las odas sin concesión
Vagabundas las palabras
Obscenidad de este   amor
 
Cómo me gustaría
Que el sosiego permitiera
Escribirle un poema
Discreto y seductor
A la musa de mis penas
Y de mi fascinación
Pero usted es mi condena
En su cárcel muero yo
Tan quitada de la pena
Tan bandida en este amor
No me saque de las rejas
Que en su hoguera ardiendo estoy
Si esto es el infierno
Qué me vuelva chicharrón
 
Tanto que quisiera
De vuelta aquella timidez
Para perderla entre sus brazos
Una y otra vez
Acérquese un poquito
Que la quiero cortejar
Con uno que otro verso
Nacido en el zacatal
No se asuste no hay espinas
Son tunas en la colina
Pitayos en el carbón
Son las brasas siempre vivas
De éste fogoso amor
 
El deseo que se desborda
Ya no lo puedo detener
Me dijo que es libertario
Que su cauce es el placer
Y yo que pretendía
Escribirle una poesía
Y el delirio en letanía
No me quiere comprender
Me dijo que voy despacio
Que despabile si la quiero complacer
O que escriba mi poesía
Que nadie ha de entender
No necesito que la entiendan
Si es nacida para usted
Venus de brasa viva
Ay, qué urgencias las que avivas
Qué pecado y qué pasión
Las lujurias de esta vida
Qué querencia y perdición.
 
Ilka Oliva Corado.
Octubre 05 de 2014.
Estados Unidos.

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