He aprendido.

He aprendido mucho en este mi caminar migrante, que quizá de haberme quedado en mi país jamás me hubiera dado por enterada, estoy completamente segura porque lo he comprobado ahora que estoy fuera de Guatemala, que lo mío era emigrar para poder ser. No importa si me deportan, el cambio en mí ya se dio. Poco a poco se ha ido abriendo mi mente y he lanzado por la borda   los nacionalismos, me identifico como un ser sin idiomas, colores, religiones, fronteras, géneros. Ése es un privilegio que me dio la emigración y sobre todo la indocumentada que profundizó mi visión de vida. Advertirla desde la marginación de un documento.
He experimentado en mi vida distintos tipos de marginación, la primera por mi color de piel, la segunda por vender helados en un mercado, luego por mujer, por practicar deportes y juegos señalados exclusivamente solo para hombres, después por vivir en una periferia, posteriormente por indocumentada, seguiría por mi origen latinoamericano, por mis mil oficios y por hablar el inglés con acento, la más reciente por la singularidad de luna y sol.
Si con algo he aprendido a lidiar en la vida es con la marginación es por eso que soy un paradigma espinado y que se mantuvo a la defensiva tantos años de su vida, pero migrar y salir de mi zona de confort me abrió las puertas a otro tipo de entendimiento y cambió mi forma de ver el mundo y sus circunstancias, pero no significa que acepte la segregación como parte de la naturaleza humana es por eso que con lo que está a mi alcance renuncio a este tipo de aversión con la que nos laceramos los unos a los otros.
En muchas ocasiones me han preguntado si odio a las personas blancas, no podría los amores de mi vida han sido personas blancas de ojos claros, mi mamá es blanca, mis hermanos son blancos, el hombre más importante de mi vida, -mi abuelo materno- fue blanco de ojos verdes, la mayoría de los amigos de mi alma son blancos. Tampoco aborrezco a los ricos si su dinero ha sido ganado con trabajo honrado, los amores de mi vida han sido de una clase social distinta a la mía, en eso no tengo telarañas en la cabeza, por lo que me pronuncio es por aquellos que pasando encima de otros, oprimiendo, robando, manipulando obtienen beneficios económicos y de toda clase, contra ese tipo de injusticia me pronuncio.
Me ha sucedido que la gente da por sentado que soy feminista y no lo soy aunque creo que tiende a confundir por la forma en que expreso mis opiniones, aunque no me ofende que me consideren feminista pero lo mío no es cuestión de géneros, yo no veo el mundo dirigido por mujeres, yo no exijo que como ha estado a cargo de hombres ahora les toque el turno a las mujeres para demostrar que somos mejor que ellos, no se trata de demostrar qué género es más capaz que el otro, porque entonces está el tercer género que nos viene a dar una gran sopapeada a todos, nos olvidamos que existe ese tercer género y también lo segregamos, aquí el feminismo se queda atrás si anda pidiendo equidad. Estoy en contra del sexismo, de catalogar y definir la capacidad de alguien dependiendo el género al que pertenece, demostrado está que todos los seres humanos nacemos con los mismos derechos y condiciones, que todos tenemos habilidades y destrezas, lo ruin es discriminar y arrebatar dependiendo el género, la clase social, el color de piel, la nacionalidad, el idioma materno.
Porque una mujer blanca de clase social privilegiada en mucho se cree mejor persona y tiene más oportunidades que un hombre negro proletario. Entonces la cosa no es cuestión de géneros, se trata de abolir la discriminación de todo tipo. Una mujer negra de clase social de abolengo se cree mejor persona que la blanca que trabaja en una maquila. Lo he visto, también he vivido ese tipo de odio racial. Lo que sucede es que nos fascina etiquetarnos y tomar bandos, es que tampoco las ideologías fueran necesarias si todos los seres humanos tuviéramos conciencia social, si nos pusiéramos en los zapatos del otro. No digo que pensáramos igual, hablo de sentir en carne propia lo que le pasa el otro.
He notado que cuando se trata de discriminar y descalificar quienes llevan la peor parte de las personas homosexuales, lesbianas y transexuales, son estas últimas porque pertenecen a ambos nacen con un género y se identifican con otro, y para la sociedad están en un limbo, son la aberración total. ¿Qué pasaría si esto le sucediera a usted, a un hijo suyo, a su hermana? ¿Si su padre o abuelo tuvieron que vivir actuando como típicos machos para ser aceptados en la sociedad y por dentro tragarse el lastre de querer salir y vivir su verdadero género? ¿Si su mamá en realidad se siente hombre y tuvo que verse obligada a engendrar y a cumplir con lo que la sociedad dicta como normal en un matrimonio? ¿Y si es su amigo de toda la vida? ¿Si es su vecina? Y peor aun, ¿si es el niño que estudia con su hijo en la escuela? Qué daño estamos causando a la semilla que será el fruto de este mundo. Siempre, siempre hay que ponerse en los zapatos del otro esto nos ayuda a comprender el por qué, sus razones, y nos abre la mente y nos elimina los prejuicios que al final de cuentas son como el ego: no sirven pa´ni mierda.
El hombre indígena que ha logrado salir adelante y tiene un negocio humilla al hombre blanco que trabaja de albañil. El albañil se cree mejor persona que el indígena solo porque es blanco. Y así vamos, destrozándonos. El hombre rico se cree con el poder de violar a la hija de su empleado solo porque es el patrón. Cualquier hombre de cualquier clase social se siente con el derecho de violentar a una mujer solo porque es hombre. La patrona de la casa se siente con derecho de humillar a su empleada doméstica solo porque la segunda está en distinto escaño de clase social. En lugar de actuar como un ser humano cabal y brindarle apoyo para que la empleada doméstica asista a la escuela y tenga los recursos para optar a un trabajo distinto en donde logre superarse y crecer. No, ella la quiere ver restregando el piso de su casa y lavando baños. Pero en público la señora hace obras de caridad.
La mujer que tiene tetas y nalgas pronunciadas se cree más mujer que la que las tiene discretas. La que las tiene discretas se cree más mujer que la indígena de los pueblos originarios. Todas valemos lo mismo y en eso es en lo que debemos trabajar, en fortalecernos, en hermanarnos.
Yo en particular me llevo mejor con los hombres que con las mujeres, no podría estar del lado de un solo género, jamás. Trato de estar al lado de lo que es justo y la justicia no tiene género. Viviendo discriminada toda mi vida, ¿a qué más podría apostarle? Y aunque no hayamos sido discriminados hay que luchar contra eso.
Jamás le daría   mi voto a Hillary Clinton   solo porque es mujer,  la justicia y la conciencia no entienden de género, estas son mi nimiedades. Hay que ir un paso más adelante y no dejarnos engañar por pasiones…
Vivo en Estados Unidos y es imposible no escuchar a la gente hablar de Obama y la posición de las feministas radicales, que acusan a los votantes por haber optado por Obama en lugar de Hillary Clinton, entonces dicen que prefirieron a un hombre negro antes que a una mujer. Yo pregunto, ¿qué corona tiene ella por ser mujer y qué de menos tiene él por su color de piel? Haciendo a un lado mañas de ambos, estoy hablando propiamente del género y del color. Entonces hay feministas que luchan por la equidad de género pero no por la equidad del ser humano, el negro sigue siendo menos por su color de piel, aunque lo intenten disfrazar de avance, nos siguen discriminando en todos lados, algunas veces con sutileza y por debajo de la mesa pero sigue siendo así.
La mujer afro descendiente nacida en Estados Unidos ve de forma insignificante a la africana que recién llega al país, ¿se le olvida de dónde vienen sus raíces? Lo mismo sucede con las latinas nacidas en este país. Nos ven a las emigradas y más a las rasas, como la vergüenza de la cultura y de la sangre milenaria, tanto así que hacen hasta lo imposible por aparentar ser gringas y no digamos si se casan con gringos, a la primera se cambian el apellido. Esto sucede en ambos géneros, un latino casado con una gringa se cree la último vaso de agua en el desierto.
Mucho antes de que yo comenzara a abrir mi mente y cuando aun la nostalgia por mi país me martirizaba las personas de otros países y continentes me decían: pero es que a usted la siento como si hubiera nacido en mi país y crecido en mi calle, en ese tiempo no lo entendía porque todo mi mundo era Guatemala y estaba fuera de mi zona de confort, me sentía indefensa. Han pasado los años y he recobrado la fortaleza interna y aprendido a ejercitar mis alas y ahora brego en este mundo tratando de vencer las limitaciones que al final solo están en la mente, y veo mucho más claro todo y sé que con el día adía iré aprendiendo porque no renuncio a esta universidad de la vida, adquirir conocimiento y experiencia fuera de los salones de una universidad es maravilloso, un privilegio realmente y que sea en tantos idiomas, culturas, colores, distintos géneros, es descomunal. Pero uno tiene que aprender a abrir la mente, es el primer paso.
Es así como he llenado de historias, los poros de mi piel están impregnados de vidas, de pueblos, de paisajes, de sentimientos, de frustraciones, de pasiones y circunstancias de personas que han llegado a mí por azar y que han emigrado de países que jamás conoceré.
Antes renunciaba a ellas porque todo mi mundo era Guatemala, ahora veo que el mundo es infinito y que Guatemala es tan solo un granito de arena en la inmensidad del mar, y que la lucha se expande y la opresión se vive en todos lados, y que la mujer es violentada en tantos idiomas, que los estereotipos están en todos los continentes, antes no lo sabía porque vivía dentro de una cajita de cerillos, he logrado salir y hoy les abro los brazos y las escucho pacientemente, no puedo expresar lo que siento y pienso con mi voz pero cuando llegan a mí, mis silencios las arropan y ésa es otra forma de expresión.
Tienes algo que llama a las personas, me han dicho siempre. Yo no noto qué sea, porque siempre me alejo y prefiero estar sola, pero aun alejándome se acercan y conversan y me cuentan sus vidas completas y veo cómo se desahogan, que realmente necesitaban a alguien que las escuchara sin que las juzgue y sin que las sentencie. Me abrazan con esa necesidad de calor que yo he sentido toda mi vida, y extiendo los brazos porque sé el significado que tiene sentir otra piel, a otro ser humano que aunque no nos conozca, no sea nuestra familia, nuestro amigo, es capaz de abrigar, y si otras personas encuentran refugio en este ser de silencios quiere decir que yo no estoy por gusto en esta tierra.
Me abordan personas de distintas edades y países de origen, cuando menos me lo espero. Hace unos días estaba nadando en la piscina del gimnasio a donde asisto, salí un momento para meterme en el jacuzzi, agarré mi libro de turno y me fui. Cuando llegué a la piscina había visto a un muchacho que estaba acostado en una banca leyendo un libro, no presté atención y me fui a lo mío. Llegó al jacuzzi y se sentó a la par mía, me saludó y respondí al saludo y continué leyendo, él muy tímidamente preguntó qué leía y entendí que quería conversar, (ahora ya entiendo porque he logrado salir de mi encierro) coloqué el libro a un lado y le presté toda mi atención, me contó que era ucraniano, tenía 25 años y había llegado a Estados Unidos solo, no tenía familia en el país y llevaba seis años trabajando de oficio en oficio, vi sus ojos de un verde turquesa, duramos ahí dos horas y me limité a escucharlo sin interrumpirlo, me contó desde su infancia y de toda su familia y por qué había emigrado, sus frustraciones comenzaron a salir y el desencanto con el país, de pronto me dio un abrazo tan sentido que me tomó por sorpresa, comenzó a llorar en mis hombros y acaricié su cabello rubio y le dije: llora todo lo que quieras, desahógate. Cuando se había calmado me invitó a tomar un milkshake a la cafetería del gimnasio, ni idea tenía de qué eran, nunca los había probado y me explicó que eran licuados de leche con helado, acepté su invitación, seguimos conversando un poco más, realmente él necesitaba ese abrazo y desahogarse, a veces lo necesitamos todos y encontramos ese silencio y el arropo en personas desconocidas que olvidamos al instante o bien terminan siendo querencias del alma,   personas que tal vez nunca vamos a volver a ver, pero que se quedan en la memoria para siempre. Así es el caminar humano, así es la esencia del corazón. Es por eso que el alma tiene que ser protegida, uno la tiene que cuidar con suma delicadeza, es tan sensible e inmensa. Le di mi número de teléfono para que me llamara cuando quisiera otro abrazo o cuando quisiera compartir otro milkshake. Cuando me marcha me dijo: ¿ya te han dicho que tienes una luz que irradia todo a su alrededor? Sonreí y le dije adiós con la mano.
Mi dentista es una mujer hindú de cincuenta años de años, y cada vez que llego a consulta brinca de felicidad y me dice, ¡llegó la luz! Aquí ha estado todo tan opaco pero llegas tú y nos llenas de felicidad a todos. Me abrazan sus asistentes y ella. Tengo su número de celular y me dice que no es necesario hacer cita porque soy como parte de su familia que llame a cualquier hora que siempre estará para mí, pero nunca he pasado los límites, estos deben ser respetados, y siempre llamo a la clínica para hacer cita. La saludo en hindi y se le aguan los ojos, dice que me va a conseguir una pareja hindú, “no será hombre porque esos no te aguantan” y me hace soltar la carcajada a modo que tiene que sacarme los alicates con los que me está trasteando los dientes. Me quedo callada y me dice, ¡quisiera ser tan liberal como tú!
Cuando asisto a fiestas medio mundo me pide mi número de teléfono y me dicen, es que para invitarte a tal reunión, a tal almuerzo, a tal cumpleaños, y me presentan con otros como su amiga, “te presento a mi amiga Ilka” y lo curioso es que me acaban de conocer esa noche y ni modo que yo de bocona haga el desaire y diga que apenas la acabo de conocer. Yo creo que cualquiera puede ser de ambiente en una fiesta, uno sale para divertirse, peor si tenés dos tragos encima y la música da para bailar hasta que el cuerpo se canse, pero mi habitad natural es otro. Entonces cuando de repente me topo con estas personas en otro tipo de ambiente un día cualquiera cuando ando en mi hábitat natural se sorprenden, soy callada, ando es mis lunas, pareciera que de mal humor, pero así soy, y a esa Ilka en su hábitat natural pocos la saben leer. Me sucede con lectores que he conocido en persona, como no hablo mucho y no puedo expresarme con mi voz, se sienten defraudados y hasta de arrogante me acusan, pero yo he sido clara, no es arrogancia, son mis silencios, y la hoja en blanco es tan distinta a salir al mundo de las relaciones interpersonales. Pocos saben leer a Ilka la que escribe y a la de silencios.
Varias personas me han insistido en que no hable con la verdad porque la verdad no le interesa a nadie, que la verdad aburre, que nuestra naturaleza humana es la de aparentar y la de enseñar a los otros cuánto tenemos en equivalencias económicas y de escolaridad. Yo eso lo entiendo muy bien, tengo dos profesiones y mil oficios. Mis profesiones son el magisterio de Educación Física y el Árbitra de Fútbol. Son profesiones que reverencio porque trabajo me costaron y para nada me avergüenzo. Pero también soy mujer de oficios y no pretendo esconderlos para ganar espacio, reconocimiento y contactos.
Fácil y cómodo sería presentarme como árbitra de fútbol, ya lo he experimentado y la gente me hace rueda, me admiran y son la reconocida del momento y del lugar. También cuando hablo de mi profesión de magisterio de Educación Física, pocas mujeres lo somos, y también da para que las personas comiencen a preguntar y a interesarse en esa rareza de profesión. Pero también crecí vendiendo helados y al contrario fui marginada como lo soy hoy en mi oficio de mucama. Los aplausos fácil llegan y se van.
Tal vez la verdad no es importante para otros pero para mí sí, yo no vivo conforme a lo que otros piensen de mí, yo vivo conforme a mi cosmovisión del mundo. Para mí es importante hablar con la verdad y no esconder quien soy y colocar las cartas sobre la mesa sin esconder ni una bajo la manga. No me gusta el doble juego. No soy perfecta, tengo infinidad de defectos, pero no me gusta aparentar ni engañar a la gente.
Hay gente que aplaude mi oficio de escritora y esa misma gente me rechaza por mi oficio de mucama. Soy los dos. Y me empeño en que la gente sepa que soy lo soy, que está leyendo a una vendedora de helados de las miles que andan en las calles y que ignoramos, yo soy una de ellas y cualquiera de ellas también puede tener un blog y escribir, yo lo he demostrado. Soy mucama como las tantas que trabajan en los hoteles, en las empresas, en las casas, y tengo un blog, cualquiera de ellas puede tenerlo y puede expresar sus ideas, yo no nací con ninguna condición especial, y sí las letras me dan luz, pero mi oficio de mucama me da invisilidad. Soy los dos. Y en ambos debería ser tratada con dignidad y respeto.
Por eso insisto, por eso cuando aplauden que sea poeta insisto en que también limpio baños y cambio pañales de niños ajenos, porque como yo hay millones que   por ejemplo puede ser que quienes aplauden mi poesía también las humillan e ignoran.
Me han dicho que soy una fracasada porque escribo de gratis, que nada es gratis en la vida, si lo sabré yo que me crié sola. Ciertamente ganancia económica no me dan letras, yo pago la renta de mi apartamento con mi trabajo de mil oficios, pero las letras me han dado mi razón de ser y eso ni todo el dinero del mundo me lo puede dar. Ellas son mi libertad emocional.
Fracasado llaman los normales a quien vive bajo sus propias premisas, exitosos llaman a quien alcanza la cima de lo que la sociedad dicta. En su mayoría estas personas exitosas en la sociedad, internamente son infelices, porque no pueden ser. Para ser hay que nadar contra la corriente, hay que caer en el culo del abismo, y subirlo sangrándonos las uñas, dejando el pellejo en el ascenso para llegar nuevamente a un inicio. Ser es pararse a la orilla del acantilado y tomar la decisión de lanzarse o regresar al camino ya recorrido y conocido por temor a la profundidad de la caída. No, no cualquiera puede ser un fracasado en la sociedad, de exitosos está lleno el mundo. Solo volteemos a nuestro alrededor. Las apariencias abundan.
Hace unas semanas cumplí treinta y cinco años y soy una fracasada y pervertida para la sociedad porque no estoy casada, no tengo de pareja a un hombre y no soy madre. Si calzara en los patrones entonces a mis treinta y cinco, fuera una mujer exitosa, casada –porque ni modo es mejor a quedarse sola- de pareja un hombre –por temor a ser rechazada- y madre –porque han dicho que si no parimos las mujeres somos incompletas-. Qué infeliz sería porque esos patrones en los que otras personas sí calzan muy bien, para mí son una jaula. Soy diferente y en el mundo exitoso ser diferente es ser fracasado.
He llegado a la conclusión que a mis treinta y cinco para que yo pudiera ser fue necesario que emigrara. Y para encontrar mi voz y mi razón de ser fue necesario todo lo recorrido, que para encontrar a mi gran amor fue necesario renunciar a todo, romper los candados y alzar el vuelo. Ese gran amor es la escritura.
No sé si la vida se me acabe hoy en la tarde si me resbalo sobre una cáscara de banano y me parto la cabeza, o si sea dentro de un año o en diez o en treinta, lo que sé es que todo lo que ha pasado en mi vida ha tenido su razón de ser, porque gracias a ello encontré mi expresión, puedo morirme en este mismo instante y me iría totalmente complacida.
Yo le pregunto, estimado lector de este blog de poca alcurnia, ¿y usted ha encontrado su razón de ser? ¿Es una persona exitosa o una fracasada de acuerdo a los cánones de la sociedad? ¿Se ha atrevido a nadar contra la corriente, sigue en resistencia? ¿Usted, es? ¿Cuáles serían sus respuestas si estas preguntas fueran formuladas por su empleada doméstica? ¿Se atrevería a conversar con ella de la misma forma en que lee mi blog? ¿Si quién se las formulara fuera una emigrante indocumentada que toque a su puerta pidiendo comida o un vaso de agua porque va de travesía? ¿Le daría trabajo a una persona sin documentos y le pagaría el salario justo? También soy ella. ¿Y usted, usted quién es? Véase frente al espejo y hágase la misma pregunta y contéstela con mayor honestidad y no se asombre de la respuesta. ¿Me daría un abrazo? ¿Se lo daría a la empleada doméstica de un hotel, de un auto hotel, a una desconocida? También soy ellas. Usted también puede ser una de ellas, ¿le gustaría que una escritora le diera un abrazo? ¿Lo recibiría si quien lo diera fuera una empleada doméstica? ¿Cuál es la diferencia entre ambas y las dos son seres humanos?
Posdata: este artículo para nada tiene que ser sensato, muchas veces lo que realmente importa en la vida no  tiene cordura, qué más da que un simple artículo deje ver la imprudencia de la autora y posiblemente  del lector. Sigamos caminando.
Ilka Oliva Corado.
Agosto 26 de 2014.
Estados Unidos.

6 comentarios

  1. ADMIRO TU FALTA DE CORDURA, TU INSENSATES….

  2. Me llevo mejor con los hombres que con las mujeres; no podría estar del lado de un solo género, jamás. Trato de estar al lado de lo que es justo y la justicia no tiene género. Viviendo discriminada toda mi vida, ¿a qué más podría apostarle? Y aunque no hayamos sido discriminados hay que luchar contra eso. En lo que esté a mi alcance renuncio a este tipo de aversión (racismo, sexismo…) con el que nos laceramos los unos a los otros. GRACIAS POR EXISTIR, POR SER COMO ERES

  3. Mi Negrita linda, todo lo que escribes tiene cordura, los que no lo entienden estan locos, eso es lo que pasa, no queremos ver lo que no nos conviene, y si me encanta todita la razon tenes vivimos en un mundo de pariencias, me alegro por ti que haz encontrado tu razón de ser, mientras otros seguimos en la busqueda, un abrazo a la distancia mi queridisima, que estes muy bien, goza la vida a tu manera es lo que realmente importa tkm

  4. que te siga fluyendo, es cierto todos tenemos el derecho de elegir, todos somos posibilidad, y como diria un filosofo, !”UNO NO ES UN SER, ES UN SIENDO, SE ESTA HACIENDO A TRAVES DEL TIEMPO…. Y COMO DIRIA OTRO “LA VIDA SOLO PUEDE SER COMPRENDIDA MIRANDO HACIA ATRAS, PERO DEBE VIVIRSE MIRANDO HACIA ADELANTE!!! ANIMO AZUCAR HAY QUE VIVIR PORQUE SOLO SE VIVE UNA VEZ

  5. Magnífico escrito. Desde Afroféminas vamos a hablar de ti a nuestras lectoras en Facebook. ¿Te apetece una entrevista?

  6. Gracias Ilka cada parafo me hace reflexionar me queria ir a dormir pero me despertaste!

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