Desfile del Orgullo LGBT en Chicago.

El domingo 29 de junio más de un millón de personas abarrotaron las calles de Chicago para disfrutar del desfile del Orgullo LGBT- lesbiana, gay, bisexual y transexual- que se realiza anualmente en la ciudad como parte de los eventos para conmemorar la disturbios de Stonewall (Nueva York, Estados Unidos) en 1969, siendo de los más aclamados en el país.
Fue una belleza de organización, el ambiente de fiesta en todo momento, cambia dramáticamente comparado a otros en países en los que aparte de marginar a las personas con distinta identidad sexual, se les agrede físicamente llegando en muchos casos a la tortura y al asesinato.
Llegué justo a tiempo, cuando estaba por iniciar y es fenomenal sentir esa energía única que se vive en un evento de esa magnitud y ver entre los participantes a: sacerdotes, monjas, -rebeldes, ovejas negras- policías, al ejército, ver encabezarlo al gobernador del Estado. Situaciones que una no deja de comparar con su país de origen en donde la homofobia es el pan de cada día. No quiero decir con esto que aquí no exista, porque no es así pero, se ha avanzado tanto. Aunque aun existen tantos persignados absolutistas y mezquinos.
Lo curioso y bello fue que entre los participantes también había personas heterosexuales que admiran la diversidad y estaban ahí apoyando al movimiento. Es el primer desfile que se realiza desde que el mes pasado en Illinois se autorizó el matrimonio entre personas del mismo sexo, y será histórico.
Lo que más admiro y me encanta es ver a las parejas tomadas de la mano desfilando, me embelesa cuando van derramando ternura los de apariencia de machos alfa. Tal vez porque soy mujer no me causa mucha impresión ver a dos mujeres demostrándose cariño en plena vía pública, como lo es ver a dos hombres o la fascinación de ver a las personas transexuales que son excelsas.
Me emociona tanto ver a puños de niños como espectadores y desfilando, familias enteras disfrutando de la armonía de la diversidad, como tiene que ser. Cadenas televisivas, federaciones deportivas, aerolíneas, escuelas, universidades, es un evento en el que se involucran tantos, afirmando que somos pluralidad y que es espléndido formar parte del arcoíris.
Pero más allá de lo hermoso, del ambiente y de la armonía que se vivió, el desfile tiene un significado más profundo: estamos aquí, existimos, exigimos los mismos derechos, exigimos que se nos respete como seres humanos y que nuestra identidad sexual no sea pretexto para que se nos abuse, excluya y asesine.
Estamos aquí y somos millones en el planeta, millones están naciendo y millones nacerán, ¿les ofreceremos un mundo libre de xenofobia? ¿Libre de exclusión y agresiones? ¿Les ofreceremos la belleza de la equidad? ¿O seguiremos siendo la raza más detestable del planeta tierra?
Ojalá un día no muy lejano comprendamos que no tenemos derecho, que no nos compete juzgar a quien decide ser, y que al contrario es nuestra obligación como humanidad que todos tengamos los derechos y las mismas oportunidades. ¿La identidad sexual? No es cosa de otro mundo, es tan natural como el rocío en las mañanas, como el olor del café recién hervido, ¿por qué empecinarnos en darnos tres golpes de pecho y creernos santos apóstoles y vírgenes inmaculadas? Cuando en realidad somos mundanos a más no poder. Digo lo de santos y vírgenes, porque hay quienes se agarran de la religión –y su Dios- para denigrar y ofender a otros y hasta se creen con el derecho de matar porque con esto están eliminado la peste que contamina.
Hermoso el desfile del Orgullo LGBT en Chicago, fue realmente un privilegio el mío el poder asistir y disfrutar de tanta belleza, sin olvidar que otros en este país, un día fueron perseguidos y agredidos, que lo siguen siendo en varios sectores y que por eso y mucho más el desfile tiene una vigencia imperecedera porque la lucha es de todos los días en todos lados.
Ojalá que un día en el mundo entero se pueda disfrutar de estos desfiles, de esta fiesta, de este encanto y que participemos atentos y felices, porque estaremos aplaudiendo la belleza de la diversidad. Con absoluto respeto porque con esto se inmortaliza a quienes por atreverse a ser perdieron la vida. Porque con esto les estamos dando la bienvenida a todos los seres que aun no nacen. Porque con esto un día no habrá que decir que alguien salió del closet, porque ya no habrá razón para el encierro. ¿Se vale soñar, verdad? Bueno, soñando y luchando nació el 28 de junio como Día Internacional del Orgullo LGBT. ¡Qué el amor nos haga libres!
Comparto las fotografías del año pasado. https://www.flickr.com/photos/enmilentechoteador/sets/72157634427334564/
Ilka Oliva Corado.
Junio 30 de 2014.
Estados Unidos.

Un comentario

  1. A todos se les ve felices por ser, por expresarse… mientras que muchos esconden tras una “relación normal” muchas mentiras, frustraciones, desamores, apariencias, etc que los consumen día a día sin sentirse amados y valorados…. en mi país estamos a años luz de estas actividades, que mal … mucho por aprender aún, pero ese respeto se inculca en la primera escuela, el hogar…

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