Muertes en Ceuta.

La muerte de 15 inmigrantes subsaharianos indocumentados en la frontera de España y Marruecos ha puesto  nuevamente  a la Guardia Civil española en el ojo del huracán.
Sucedió en la valla de la ciudad fronteriza de Ceuta. La mañana del jueves 06 de febrero  más de 400 emigrantes subsaharianos intentaron cruzar la frontera, se lanzaron en masa al mar  por el lado de la playa del Tarajal con la finalidad de entrar por el lado de la ciudad autónoma de  Ceuta y trepar la maya que se adentra varios metros en el mar,  la Guardia Civil los sorprendió e intentó impedir que cruzaran, utilizando material anti disturbios en los que se cuentan balas de goma y gases lacrimógenos .  La misma negó haberlos utilizado pero testigos de ambos lados de la frontera denunciaron los hechos, lo que obligó a las autoridades a aceptar su mal procedimiento.
Los cuerpos fueron encontrados en el mar del lado Marruecos.  21 organizaciones pro migrantes han interpuesto una denuncia antes la Fiscalía General del Estado para que investigue los hechos y si hay delito cometido en el procedimiento de las autoridades exigen dan con los culpables penales de las muertas.
No es la primavera vez que mueren emigrantes intentando cruzar hacia España. La frontera de Melilla es la vergüenza de las autoridades xenófobas, han llegado a colocar a lo largo de doce kilómetros de triple malla fronteriza y que consta de seis metros de altura,  objetos punzocortantes para hacer desistir de su intento de saltarla a emigrantes subsaharianos que solo buscan en Europa, una oportunidad de desarrollo que en sus países de origen no tienen. En la frontera de Melilla se pueden ver claramente: cuchillas y alambre de púas. Docenas de inmigrantes han sufrido heridas de gravedad, ya han muertos varios desangrados.
Los medios de comunicación  oficiales  no informan lo que está sucediendo en la frontera con Marruecos, a ninguna autoridad española interesa la vida de quien la arriesga para buscar una oportunidad de trabajo, comida.  De los migrantes indocumentados  se hace negocio, las niñas, adolescentes y mujeres  que logran cruzar la frontera y llegar a tierra española son explotadas sexualmente en casas de citas, bares y cantinas,  como sucede en la frontera de Tapachula, entre México y Guatemala y en las ciudades fronterizas de Tijuana, Ciudad Juárez, entre México y Estados Unidos. El aumento de niños y adolescentes que son secuestrados con fines de explotación sexual, también es alarmante.
Pero no sucede solo en España, Italia y su política migratoria y la cantidad de emigrantes africanos que han muerto en los mares fronterizos son un ejemplo claro que Europa niega rotundamente la bienvenida a los emigrantes sin documentos. Los  golpean, los humillan, los torturan, los deportan. En el caso de Italia que se atreven a burlarse de ellos otorgándoles ciudadanía  solamente a quienes fallecen en sus tierras, mientras que quienes logran llegar con vida son torturados y deportados.
Lo cierto es que si las autoridades de países europeos agreden a los emigrantes indocumentados por su parte los traficantes de los mismos también hacen de las suyas, llegar a la frontera de Marruecos no es cosa fácil.  En acuerdo con las autoridades marroquíes los asaltan, golpean, violentan sexualmente antes de deportarlos o cobrarles fuertes sumas de dinero para dejarlos llegar hasta la frontera de Melilla o Ceuta.
No importa en qué frontera del mundo se encuentra una persona emigrante sin documentos, las autoridades no respetan sus Derechos Humanos sea este un país en desarrollo o egoístamente llamado potencia mundial, de humanidad no tienen nada las leyes migratorias y la mayoría de quienes las ejercen tampoco.
El maltrato va desde el traficante de personas, policía migratoria y  entidades gubernamentales que ven a quien no tiene documentos como un ser digno se ser explotado, violentado y asesinado o desaparecido.
El reciente hallazgo de 500 cuerpos en fosas clandestinas en Coahuila, México, tiene en alerta a organizaciones pro emigrantes que saben perfectamente que el crimen organizado en conjunto con autoridades policiales y gubernamentales han encontrado en los emigrantes indocumentados  un negocio millonario, en los que el fin de explotación sexual ocupa el primer lugar, el segundo es el tráfico de órganos.
 
Recientemente Agentes del grupo interinstitucional, encabezados por la Fiscalía Especializada  para la Atención contra Delitos Cometidos contra Inmigrantes, rescataron a 24 indocumentados en los que se encontraban guatemaltecos y somalíes. De ellos 16 guatemaltecos que se encontraban  encerrados en un cuarto de una pensión en San Cristóbal de las Casas,   y 8 hombres y 2 mujeres somalíes en la ciudad de Palenque.
Lo triste de la historia es que se trata de un peregrinaje continuo y no es ningún consuelo que autoridades gubernamentales “los rescaten” porque se sabe de sobra que las mismas están en mancuerna con el crimen organizado. Solo que ya con la intervención de éstas todo es más fácil pues son las que acreditan el papeleo que hace de los invisibles y clandestinos las fresca carne de la explotación indocumentada. Queda claro pues que tercermundista o potencia mundial el clandestino sigue siendo amedrentado, violentado y explotado. Los infiernos de la explotación laboral y sexual son de ley, su primera instancia.
Seguramente con el caso de la Guardia Civil  y los emigrante subsaharianos ahogados en la frontera de Ceuta se hará lo mismo de siempre: decorarlo con tinta sangre de impunidad.
 
Ilka Oliva Corado.
Febrero 10 de 2014.
Estados Unidos.
 
 

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