De Ciudad Quetzal para el mundo.

Sí, como leyó. Ciudad Quetzal: periferia, alcantarilla, ladera, arrabal: dignidad, identidad y decencia: consistencia y persistencia. Ajá, nada que ver con las colinas de residenciales donde se emperifolla la arrogancia y la avaricia en las cúpulas de la alta sociedad.
Hoy a buena mañana buscando Revista Domingo me encontré con la entrevista que realizó Prensa Libre a Karen Martínez, desde que vi su fotografía pensé: ¡es la niña de Ciudad Quetzal! Aun no había leído el título de la entrevista pero su fotografía hizo que me detuviera, es cautivadora. Sencilla y con esencia.
La leí  con la piel erizada, ¡así  hablan mis niñas de arrabal! Con la dignidad,  la identidad y la humildad por delante.
Ningún asomo de arrogancia en sus palabras, mucho menos sumisión o vergüenza de pertenecer a la alcantarilla.
Me pregunto ahora qué estarán pensando los pseudo cineastas de Guatemala que buscan los talentos para sus producciones en las casas de sus conocidos que viven en residenciales y condominios en las lomas que cuentan con garitas de seguridad.  Porque son incapaces de percibir la vida humana que también respira en el suelo raso y que sueña y que realiza y que promueve cambios.
Los mismos pseudo cineastas que ven hacia abajo solo cuando se  bajan de sus automóviles de modelos recientes o cuando guacarean la cena de restaurante fino que revolvieron con el licor importado que les sirvieron en copas de cristal.
Ésos que han estudiado en universidades privadas y van de vacaciones a Europa. Los que se tiran flores entre ellos y se premian entre ellos. Ésos que papi y mami tienen casa vacacional en Miami.   Los mismos que han estudiado en universidades en el extranjero y que regresan no a aplicar lo aprendido para propiciar cambios positivos en el país sino solamente a hacer alarde de la oportunidad que tuvieron de aprender en otro idioma  y en la mecedora de la comodidad.
Que se costean sus producciones con dinero de papi y de mami, o con dinero de algún contacto en el cacif o en el gobierno. Dinero que por supuesto pasa bajo de agua. El dinero que les mantiene los días de jergas, los vicios por la droga y su participación como clientela fija en explotación sexual de niñas, adolescentes y mujeres. Esos que sus películas solo hablan de sus podridas vidas en sus sistemas y rutinas de riquillos vagabundos. Los mismos que no se involucran en problemas reales que afectan al país  o la humanidad.
¿Qué pensarán de estos dos niños que sobresalieron a pesar de la barrera que impone la sociedad y un país dividido? Que representan a las niñas y niños ignorados por el sistema de educación, por el sistema de salud, por la sociedad clasista. De niños y niñas que todos los días se levantan para palear la adversidad y que nada les ha sido regalado. –A  costillas de otros-.
¿Son zonas rojas las áreas marginales? No, son periferias que se han sobrepoblado debido a la falta de empeño de los gobernantes que han pasado por la poltrona, porque las han convertido en ciudades que carecen de áreas recreativas, de espacios públicos, de centros de salud, de polideportivos y centros de arte.
Donde pocas veces llega el agua potable, donde no hay sistema de drenajes para las aguas negras. Donde vive gente trabajadora, honesta, emprendedora, creativa, digna.
¿Es más honesta una personas de colonia residencial que la de un arrabal? No. ¿Más inteligente? No. ¿Más preparada? Depende, probablemente tuvo acceso a la educación superior pero ésta solo le sirvió para estafar a personas de bajos estratos sociales o para robar en los puestos de trabajo que por lo general están en edificios de la zona diez o en puestos del gobierno.  Tal vez la persona de  periferia o de campo no ha tenido acceso a la educación superior pero conoce de conciencia, de sensibilidad y de realidad humana.
En otro punto, el apoyo indispensable de la familia que no necesita vivir en comodidad económica para otorgar lo más preciado a un hijo o hija y es el amor, el amparo y el tesón para permitirles soñar y enseñarles tienen pies y alas, que serán ellas y ellos los que decidan caminar entre veredas o surcar horizontes: para  ambos se  necesita de tenacidad para llegar a la meca.
Leía las actividades que ella  ha realizado en su infancia y adolescencia, la importancia de los talleres artístico-culturales, deportivos  en las áreas marginales. Caja Lúdica es un semillero de talentos. Como también lo es Peronia Adolescente Aguja, en mi amado arrabal. Se necesita de ganas para hacer las cosas y también de que dejemos de cerrar las puertas  para no obligarlos a trepar muros…
Una vez más queda comprobado que en el arrabal se respira lucha y realización. Que en la periferia se trabaja todos los días arduamente por buscar las oportunidades que la sociedad y el sistema nos niega por pertenecer al suelo raso. Carentes están en las alturas de la perseverancia con que se despierta y se va a dormir en covacha, cada cría que crece en la invisibilidad de un país que margina a quien no pertenece a la cúpula de  la presunción. En el arrabal definitivamente no se habla elegantemente con léxico aprendido en los marcos teóricos de salones de universidad privada, por el contrario es el  marco práctico lo que les permite a personas vencer a adversidad.
De ahora en adelante cuando piensen en un arrabal no lo hagan imaginando que allá que secuestran, que allá violan  niñas y mujeres, que allá trafican con droga, que allá los van a matar. Porque entonces la veracidad de la realidad les daría una bofetada bien puesta de revés y derecho, les apuntaría la nariz hacia las residenciales y condominios de colonias privadas de donde salen las órdenes, en donde se cuenta por carga –como la leña- las marmajas de dinero lavado. En donde se realizan las fiestas de coctel donde los catrines con apariencia de maniquí, abusan sexualmente a niñas y mujeres y mandan a desaparecer a toda aquella persona que sea un estorbo para sus ansias de poder y riqueza.
De ahora en adelante -si antes les costaba ahora les va a costar más-  cuando  hablen de un arrabal lávense la boca con arenilla roja y en lugar de voltear la espalda y plashtear el choreque hagan una reverencia a las personas que desde abajo del guindo son capaces de conquistar la cima de montañas que ustedes los ricos jamás podrán siquiera iniciar el camino para escalarlas, porque lo único con lo que cuentan  pobremente es su dinero y su jactancia.
Loor a las niñas y niños de arrabal. Loor a la alcantarilla que respira y sueña a pesar de la invisibilidad. ¡Loor a Ciudad Quetzal!¡Qué la conozca el mundo entero!
Posdata: después de mi corto saludo, procedo a leer Revista Domingo.
Ilka Oliva Corado.
Diciembre 14 de 2013.
En mi tabuco.

2 comentarios

  1. Vicente Antonio Vásquez Bonilla

    Ilka linda. Un beso, Chente.
    Qué nombre más patriótico: Ciudad Quetzal. Felicitaciones a todos los que ponen alma y corazón en su arte. Desde ya feliz navidad.

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