Euforia entuzada.

Aclaro: que debido a  mi calidad de malabarista –es el pretexto-  sabés vos que lo que escribo es licuado de varias frutas, así que hoy no será la excepción.
Hace algunos años vi un  video –  que por la gran chucha no recuerdo el nombre para recomendártelo-  en el que alguien  en Guatemala  con cámara casera en mano  se dio a la tarea  de entrevistar a gente de los diferentes escalones de la sociedad,  en espacios públicos y cerrados, con diferente grado de escolaridad, religión y edad, diferente etnia. Aquel agarró parejo. La pregunta era, ¿qué  es para vos cultura guatemalteca?
En instantes  yo lloraba de la risa en otros de la pena. La mara andaba bateando, mirabas vos a los catedráticos salir de la universidad y les caía aquel infraganti y con todo el intelecto del que se jactan –ya sabés vos cómo es la mara- no pudieron contestar, no sabían  qué  es cultura guatemalteca.  Aquel haciendo rebaja y para que no quedaran tan mal parados cuarteó la pregunta, tipo octavo de cusha en mesa de seis: vaya pues, ¿qué es cultura? Preguntó, y ni así pudieron salvarse de reprobar el examen final. Seguro que les tocaba como lo hacen con  algunas patojas estudiantes para ganar el examen y  no dejar la clase retranca: pagar con cuerpomatic.
Le preguntaron a un patojo  hijo de papi y mami, el soplado dijo que para él cultura guatemalteca era un celular y su playera  de marca. En fin,  en general en Guatemala la mara no  tiene idea que vive en Guatemala, es más no saben que existe, creo que si mucho se dará cuenta que anda pululando en el laberinto de la imbecilidad, con agravante de multiplicarlo por ocho y enviarla de un patín al triangulo de la hipotenusa para que salga allá por la esquina de la regla  tres y termine bajando  por donde un elefante columpiaba sobre la tela de una araña.
Pensé en ese video anoche y hoy en la mañana porque la mara está viviendo un trance llamado euforia entuzada que solo se vive en Guatemala y del que se desconoce cura alguna. Así que no probés con siete montes y mucho menos vayás a hacerte lienzos de Agua Florida con agua de calcetín porque aunque te inyectés orín de nigua  no te salvarás de ir al paredón, hablo del paredón de las técnicas con pelota de balompié no del  de la metralla,  aunque con eso de que ya estamos acostumbrados  no te arralés por vida tuya o mejor sí arraláte porque nunca se sabe.
Anoche de pronto así de la nada nos embargó una euforia que hizo temblar las redes sociales – sí muchá no estoy diciendo casacas, ellas me lo confirmaron que pensaron que era terremoto cibernético- todo mundo conocía de música y de corcheas, negras, redondas, un tiempo, ocho tiempos, compases y pentagramas – no hablo de geometría va, con eso de que la plebe confunde la magnesia con la gimnasia y la cusha con agua de calcetín-  calidá se miraban las redes sociales con los letreros de anuncio de presidenciables, ¡orgullo chapín! No faltará el toroleco que diga que es orgullo universal y real representante de la guatemalidad.  Digo, para ver qué saca.
Por supuesto hablo de la cantante Gaby Moreno de la cual en ningún momento desmerito tu talento y el esfuerzo de llegar a la élite de la música popular, su primer Grammy Latino.  De dicha mencionó Guatemala en el agradecimiento cuando lo recibió lo cual se le agradece y se le aplaude  porque  pese a Guatemala ha logrado destacar, desgraciadamente tuvo que hacerlo desde fuera porque desde dentro el y la artista nacional es invisible.
Quien tiene documentos en Estados Unidos si no logra realizar  sus sueños es porque de verdad se duerme en sus laureles, están todos los recursos habidos y por haber, cosa contraria sucede en Guatemala.
Gaby Moreno era una total desconocida –salvo por la élite de las clases sociales- en Guatemala hasta que cantó a dúo con Ricardo Arjona, (a quien le  afloró  en este Gobierno del genocida, lo come mierda pero ese es otro paisaje)  interpretar esa canción y cambiar por instantes la estafeta la hizo bajar a la música popular porque realmente la que ella interpreta nada que ver de ser escuchada en Guatemala –aclaro salvo por la mara de la foto- eso la acercó un poco más al pueblón.
Anoche Guatemala celebraba su triunfo, hoy también lo harán. Una inyección de adrenalina al alma colectiva enajenada que con cualquier viento pierde el sur que nunca tuvo, -más jodida todavía-.
Un talento cultivado es el de ella. Ahora bien mi escrito de hoy no es para criticarla, ni desmeritar su logro que quede claro –porque después del aire me salen los cuentazos- más bien para visibilizar lo que no queremos ver o que miramos y nos vale pura estaca, la  inexistencia de recursos, materiales y humanos para cultivar el arte musical –entre todas las artes contando la de la albañilería-.
Y vuelve la necia de la Ilka a tocar el tema de la clase de Formación Musical par ir comenzando y calentando antes de la competencia, porque después vienen los calambres, los desgarres y las lesiones – de verdad muchá antes de realizar cualquier actividad física calienten los músculos, tendones y ligamentos mínimo durante diez minutos- que este Gobierno tiene la obligación de brindar esas herramientas a las crías del país.
Caso contrario se retiran los recursos, los presupuestos se desmeritan y se embolsan lo más que pueden para seguir dejando al país en la vil lipidia. No sean ingratos, piensen en la semilla que germina a pesar de los pesares y quiere florecer.
Escuelas, recursos. Arte y deporte van de la mano. No podemos pretender brindar una formación integral obviando estas dos  médulas importantes para el desarrollo humano.
En los Juegos Olímpicos de Londres brilló con luz propia Erick Barrondo, la euforia sin embargo no fue como la de anoche porque él es indígena pero sí se colgaron de su fama y de su logro quienes pudieron como en algún momento se harán con Gaby y que hasta se le entregue  más de algún reconocimiento en el Palacio Nacional, porque por supuesto querrán foto con ella.
Pero no quieren foto con Ana Sofía Gómez la  niña preciosa de gimnasia que logró medalla de plata  en los recientes Juegos Bolivarianos de Trujillo 2013. Ella tanto como Erick Barrondo,   Cheili González, Mirna Ortiz, Jamy Franco   lo hicieron desde dentro de Guatemala pese a Guatemala, a las carencias, al racismo, a la falta de apoyo y por si fuera poco a la traición de las autoridades deportivas. A ellos se les debe de dar una ovación de pie y honrarlos en la memoria histórica de quienes se han atrevido a soñar y a alcanzar sus sueños con esfuerzo propio en un país en donde la población está en agonía emocional y de identidad. –Entre otros trances marca Acme-. Como ellos hay miles que no tienen oportunidad ni siquiera de dos  tiempos de comida al día.
Crías que están trabajando en las fincas, cortando caña, café, algodón, hoja de tabaco, melón, sandía… quienes están en las maquilas, las vendedoras ambulantes, las que tienen que ser mamás cuidando a su hermanos y sacrifican las escuela mientras sus padres trabajan. Esa es la otra realidad que duele, la que nos debería de despertar y de sacudir y de accionar. ¿Cuánto talento hay ahí?
En otro tema sentirse orgulloso de ser chapín o chapina –con eso de que nos auto alabamos de ser pedazos de caite-  unificarse como lo hicieron anoche al celebrar el Grammy de una compatriota. Solidaridad en las causas que necesitan apoyo y cerrar filas como es el caso de otra compatriota Rosa Liberta  Xiap Riscajche , mujer Maya-Quiche  (yo soy garífuna-xinca, vivan las etnias y la diversidad cultural) que en  la segunda semana de noviembre sufrió un acto de racismo puro en una cafetería francesa en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Al ser expulsada por una empleada por confundirla con una vendedora ambulante  porque Rosa andaba puesto el traje de su etnia.
La noticia corrió como pólvora pero no vi la reacción de anoche en las redes sociales, ahí que nos salga la identidad, la dignidad, la cólera, el orgullo, la decencia y sobre todo el sentido de justicia, ¡brinque Guatemala entera en defensa de una mujer que fue discriminada por pertenecer a una etnia indígena!
Es mucho pedir, si en Guatemala nos mandamos para andar discriminando a la gente y más si no es ojitos claros y canche.
Me pregunto, ¿si Gaby Moreno tuviera el nombre de Rosa Xiap y tuviera su apariencia la hubiéramos ovacionado como anoche? ¿Nos sentiríamos orgullosos y orgullosas de ser guatemaltecos? No, diríamos lo de siempre: qué pena que en eventos así de importantes nos represente una india, dirán que en Guatemala solo indios patas rajadas habemos. Nos sorprenderíamos de que una indígena hubiera llegado tan alto, pero como Gaby es de apariencia ladina ahí sí nos representa muy bien. Si lo dijeron de Erick Barrondo: ¿un indio patas rajadas ganó medalla en los Olímpicos? Indito pisado. Decían.
Como punto y aparte  un dolor que tengo en el alma y que me he de morir con él fue la forma en que el pueblo  volteó la espalda a las mujeres Ixiles que declararon en el juicio por genocidio. Si una muestra de dignidad querían y necesitaban para volcarse a exigir justicia. a decir ¡aquí está Guatemala!,  ahí estuvieron ellas, valientes, honestas, nosotros somos unos come mierda que  preferimos voltear la espalda. ¿Orgullo? Qué orgullo y dignidad vamos a tener. Ése era el momento en que se cayeran las redes sociales -en las hacen alarde de su inteligencia, títulos  y conocimiento- y que  las calles se desbordaran con muestra presencia y apoyo como los  ríos  en invierno.
Motivos  para sentirnos orgullosas y orgullosos y  que deben ser apoyados y aplaudidos hay pocos pero los hay  por ejemplo: el de la Fiscal General Claudia Paz y Paz que acaba de ser condecorada por España con la Orden Isabel la Católica. Era para que se cayeran de la cama las redes sociales (esas que han hecho  las salas de sus hogares) y que nosotros como pueblo explotáramos en euforia, de perdida una reunión masiva en el centro histórico o donde nos agarrara el temblor de la noticia,  porque ha sido una mujer que ha hecho mucho por la justicia en el país. Pero nones, nos viene del norte y hacia del norte se nos va.
Volviendo  a la cultura y al pésimo trabajo del gobierno –aló a quienes votaron por su genocida, necia yo echándole sal a la herida va-  en  el Grammy Latino 2011 se presentó Calle 13 junto a La Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela, cantaron Latinoamérica.
La Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela le ha dado la vuelta al mundo, he ahí lo que se logra con las crías  cuando se les brinda las herramientas y las oportunidades, ¿cuánto talento se está desperdiciando en Guatemala?  Están las ganas, están los sueños, pero se carece de los recursos, del apoyo como institucional y no digamos como sociedad, como país. Lo nuestro no sirve, nuestra entraña está podrida, lo denigramos, lo ignoramos y hacemos todo lo posible por que alguien que está tratando de sobresalir por sus propios medios no lo haga y se hunda, total si yo estoy hundida que se hunda también ella, que se hunda también él. Desgracia amigo, diría tío Lilo.
Nuestra forma de hacer una revolución debería ser a través de la educación, del arte, del deporte. Solo por esta vía un país puede salir adelante.  Y nuestra clase elitista lo sabe, lo sabe el Gobierno, los sabe el Cacif y por esa razón se empeñan en mantenernos de cortina  en cortina de humo y  de atemorizados para evitar que reaccionemos y que seamos inoperantes de por vida.
Por esa misma razón se eliminan programas sociales, se invierte más en armas, se compran medios de comunicación  y periodistas, para que mantengan desinformada a la población, por eso las telenovelas,  por eso las ventas de tierras y los desfalcos millonarios, todo frente a nuestras narices y con nuestro consentimiento porque somos incapaces siquiera  de emitir opinión mucho menos de defender lo  justo.
Un cría analfabeta beneficia en mucho a un sistema corrupto, brindar la educación a unos cuantos que tienen los medios y quienes en el futuro ocuparán los cargos realmente importantes dentro del gobierno, desde donde se pueden realizar cambios y desde donde se puede asaltar a todo un pueblo sin dejar huella alguna.
El arte  y el deporte son creatividad, vida, esencia. Es mejor cría que huele pegamento todo el día, una que lustre zapatos, que trabaje en casa, que trabaje en maquila que una que lea un libro y que formule su propio criterio.
La Orquesta Juvenil de Venezuela ha sido un logro del gobierno de Hugo Chávez, ( ya sabés que soy socialista así que no me jodás) ahí está que no todos los militares son genocidas y traicioneros, no todos venden la patria, ahí está que quien piensa con amor en su país logra sacar de la miseria a un pueblo que ha sido soterrado por personajes  que huyen cuando el barco se está hundiendo. Cuando han explotado la tierra y se han sacado hasta el último mineral.
Cuánto nos falta aprender como país, como pueblo, como comunidad, como seres humanos. Cuánto cambiarían las cosas si tan solo nos involucráramos. Si tan solo nos atreviéramos a formular nuestro propio criterio. Si creyéramos en que Guatemala es un país con un pueblo  que posee una riqueza inmensa pero que aun no ha descubierto, esta se llama solidaridad.  También le podríamos llamar conciencia, identidad.
Mientras tanto pues, que nazcan y mueran los talentos y los sueños en los corazones que se ven obligados a  agonizar  dentro de un sistema y una sociedad que son tal para cual.
Ilka Oliva Corado.
Noviembre 22 de 2013.
En mi tabuco.

4 comentarios

  1. Eres grande mi querida y preciosa amiga…, totalmente de acuerdo con lo que escribes… que más se
    puede decir que ANIMO Y ADELANTE…

  2. Muy buena Ilka. Así deberíamos escribir todos los que nos consideramos guatemaltecos.
    Saludos.
    Edgar Juárez

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