¿Qué nos indigna?

¿Qué  es lo que nos hace la sangre hervir? ¿Qué nos enoja? ¿Qué nos molesta? Y no hablo de vida personal. No me vaya a salir con que los ronquidos de su pareja . No vaya a salir con que los zapatos  no le quedan bien. Que la tele ya no es a colores porque destiñeron. Que le cae mal la estafa de las bolsas de ricitos que ahora traen aire nomás. Hablo de lo que está más allá del derecho de su nariz.  ¿Qué le indigna?
No me salga con la pavada de que le molesta las estafas de las compañías telefónicas. Que el servicio de cable no funciona bien. Que el café de Starbucks a veces lo sirven tibio. ¿Para qué jodidos va a Starbucks? Vaya mejor a donde la doña de la refas de la esquina sirve mejor café y es nacional quien quita y hasta esté trabajando conjuntamente con las cooperativas de mujeres en el occidente y el café sea orgánico y de primera mano.
Por favor no me vaya a salir con que le indigna el piloto del autobús en que viaja porque  siempre lleva puesto  un CD de los Temerarios y usted quienes uno de Tito el Bambino. Menos mal de que del Bambino y no de Tito el Genocida. Usted quiere ir repasando la canción: “tu olor me mata cuando hacemos el amor…” …Uta… Ma…, pero mejor eso y no escuchar al soquete remedo del Renegado. En ese punto comprendo su urgencia por escuchar al que los mata cuando hacen el amor.
Pero volviendo a la médula espinal de la columna vertebral, no se preocupen que no pasaré examen de anatomía   ni de kinesiología, así que no me tienen que repetir inserciones ni nombre de vértebras y nervios y músculos y ligamentos mucho menos coyunturas. Buena gente que soy ya sé que lo van a perder y tampoco quiero hacerles la trastada.
¿Qué nos indigna? ¿Qué nuestra hija adolescente tenga novio y que el fulano sea un bueno para nada? ¿Qué nuestro hijo universitario esté pensando en casarse y dejar de estudiar porque se preñaron con la novia? ¿Qué no le den aumento de salario en el trabajo? ¿Las colas enormes en el tráfico de la mañana? ¿Qué su esposo no ayude en las tareas del hogar? ¿Qué su esposa siempre tenga dolor de cabeza y no colabore con  la pose número sopotocientos del Kama Sutra?
¿Habrá algún escalafón de cosas que nos indignen más que otras? ¿O ya estamos en el desahucio total? Por vida suya no me vaya a salir con que le indigna más saber que no pudo ir al concierto de Andrea Bocelli que la estampa diaria de las crías traga fuegos en los semáforos de la capital guatemalteca. No me salga con que le encachimba más  no juntar para las vacaciones de fin de año que ver a las niñas menores de edad paridas cargando otras crías entre los rebozos. Mire por  favor no me vaya a matar de infarto con decirme que le molesta en sobremanera las tranzas de Claro y no la opresión que están viviendo las comunidades que defienden la tierra  de las garras de la mineras y del gobierno y aleados. Porque si me dice eso es merecedor y merecedora de un guacalazo de agua fría a las cuatro de la mañana,   para ver si así se le despierta la conciencia y deja por un lado y de una vez por todas la urgencia por lo pasajero, por lo trivial, por lo mundano, por lo carente de sentido y de esencia. Para que de una vez por todas defienda la vida.  Si me sale con que le molesta más la estafa de la SAT y no las vidas perdidas de los pilotos de autobús déjeme decirle  ex señorito y ex señorita que usté no está en nada, no sirve pa´nada y no merece aumento de salario de nada, ni vacaciones ni na ´a.  Es más merece que le hueveen su celular  más inteligente que usté para ver si así se le quita esa dependencia de estar viendo pornografía en horas de trabajo,  para ver si así no se las lleva de muy “denunciante” pegando fotitas  en el jetabook, ajá porque también  cree que con pegar una fotito  y  “Dios los cuide, rezamos por ellos, que Dios los guarde”  ya contribuyó  para que a la pobre gente que están oprimiendo, golpeando y matando no les vaya más feo.
Nel agarren vara la cosa no es así, “pobres los niños de la calle es un panorama desolador” ¿Y qué está haciendo para que esa realidad cambie?  “Es que yo denuncio en la redes sociales” ¿De qué le sirve acaparar plataforma   en una red social a la que solo tienen acceso mustias y soquetes como usted  y como yo, si no es capaz de salir a la calle, una denuncia en una red social debe generar movilización, acción y usted debe de ir como parte de ella, aquí no se trata de esconder la piedra y esconder la mano. Otro paisaje es que usted sea de la marita ya ubicada en el ojo del huracán que aprovecha la tormenta para lanzarse sobre la primera ola y robar cámara, pero bueno esa harina podrida de costal roto  pertenece a otro basurero. Ajá a ese basurero donde comen las crías que usted cuando va en su nave o en el autobús no quienes ni por asomo voltear a ver y mucho menos tocarlas y ni que se diga ayudarlas.  Váyase con su costal de harina podrida a su casa y  preparase una buena  bandeja de pan con Racumin, se lo come con mantequilla o mermelada y le aseguro que su segunda muerte le saberá a gloria   y le digo su segunda muerte porque muerto ya está,  usted es un zombi que va por la vida sin sentirla. Déle y empáchese que mucho ayuda quien no estorba, deje de estar robando aire.
Si usted de las personas que creen que las niñas violadas y embarazadas en manos de familiares y desconocidos no merecen que su sangre hierva, hágame un favor. Métase dentro de  un congelador y quédese ahí el resto del año. O mire se la voy a poner más fácil ábrase las venas y tírele el chilate a los coches las zurce y va a un matadero  de res, o avícola y pide que se las vuelvan a llenar no crea que la sangre de los animalitos es tan distinta de la nuestra: la de ellos tiene fidelidad es mucho mejor que la nuestra.
¿Qué le indigna? ¿Los chalecos color naranja impuestos para favorecer a un  partido oficial? Estoy de acuerdo pero tampoco es capaz de manifestarse, calladita la boca, cerrando el pico se mira más bonito, más bonita. Siga recibiendo palo. Pero si la imposición de chalecos color naranja le indigna más que los feminicidios déjeme decirle que usté no sirve para nada. Cuélguese de la viga más alta de su chante y quémese las patas con leña verde.
Si a usted le indigna más la banda delictiva que operaba en la SAT que el grado de desnutrición en que viven las crías de su país, déjeme decirle, recitarle y mentarle dos o tres letanías, usted escójalas.
Que la gasolina subió. La canasta  básica. El pasaje. Pero no es capaz de manifestarse. De salir a la calle. Usted estudiante universitario, ajá con o sin capucha seguimos en la lucha, puros cuentos de patadas de ahogados, ya ni las cenizas quedan del honor y de la decencia  de la universidad de Mis Amores, fuera del desprestigio –que no sirve para na`a- ustedes la están soterrando. ¡Buenos y buenas para nada! ¡Solo para el chupe y la talacha! ¡Hágase un rollito ese cartón comprado y métalo en la bolsa de su portafolio de egresado de educación superior! Siga puyando y sangrando a quien no sabe leer ni escribir total que solo para eso estudió.
¿Qué nos indigna? Si a usted le indigna más la estafa  de las granadas y armamento robado –por ellos mismos-  que la explotación sexual y trata de personas que están viviendo las niñas y niños de su país, déjeme decirle que usté ya hiede y ni con Agua Florida, Siete Montes y baños María podrá salvarse, tírese de cabeza antes de que llegue el Primero de Noviembre para que por lo menos le lleven flores a la tumba.
Son cientos de niñas abusadas emocional y físicamente por familiares de las cuales la mayoría quedan embarazadas, ¿no le indigna eso?, ¿qué hará con la indignación? ¿Tragársela? ¿Pasársela por el arco del triunfo? ¿Guardarla debajo de la alfombra? ¿Meterla en el zapato? ¿Bajársela en un cuto?
No, no hará nada como siempre. Porque a la indignación hace décadas que le dieron  pasaporte al otro mundo, es inexistente ya. La va  a revivir así con péndulo y con hechizo de brujería, con la guija en noche de luna, con el puro de Maximon, hasta que le toquen a alguien que es sangre de su sangre. Entonces sí se le va a indignar hasta el último poro de su ser y va llorar, y va gritar y va a salir a las calles, y va a tocar puertas, irá a buscar ayuda a donde se le ocurra en su desesperación, ¿pero sabe qué? No se la darán, le cerrarán las puertas, guardarán silencio, voltearán hacia otra parte, le cantarán la misma letanía de siempre: estamos investigando.
¿Sabe por qué? Porque usted ahora en este mismo instante no es capaz de ponerse en los pies del otro. De la madre a la que le secuestraron a su  hija, del padre al que le mataron un hijo, de la viudad, del huérfano, de la niña violada, de adolescente embarazada, de la mujer migrante que sale de las fronteras patrias y desaparece para siempre en la frontera, de las mujeres que tienen esclavizadas en el bar que visita, del bar que usted ve desde el autobús.
De la casa de citas que sabe que existe y no denuncia.  Un día será su hija, su hijo, su esposo, su compañera, su nieto.  ¿Aumentará su capacidad de indignación?
No espere a que ese momento llegue, reaccione. Nos están vendiendo la tierra los canallas, nos están matando a nuestros niños,  secuestrando y asesinando a nuestras adolescentes. Están embarazando a nuestras niñas.  ¿Hasta cuándo aumentará su capacidad de reacción, de indignación? Levántese, despierte, sacúdase la modorra,   haga temblar el país en una manifestación masiva que incluya: obreros, campesinas, proletarias, egresadas de universidad, estudiantes, amas de casa. Todas y todos. Todas las voces todas: canta Mercedes Sosa. ¿O ya desahuciados en el silencio de nuestros miedos y de nuestra doble moral, en el encierro de nuestro egoísmo, de nuestra iracunda infamia que nunca denunció vamos a tararear: todavía cantamos? Todavía… Cuando pudimos hacer por cambiar, para evitar, para enjuiciar, para denunciar y no lo hicimos. Quedémonos pues cantando para mientras: “tu olor me  mata cuando hacemos el amor”, que para cuando nos maten por segunda vez no será el olor  ni cuando estemos haciendo el amor, será de dolor y de olvido, de tristeza y de silencio contenido. Será de locura, de paranoia, de ansiedad, será de depresión. Para mientras ese momento llega y toca a tu puerta esperálo en el zaguán, en la cantina del barrio, o en la cama de tu amante, o en la playa veraniega, en el teclado de tu teléfono inteligente, en la butaca de tu jefe, en la discoteca, en el que dirán, en tus tres golpes de pecho, en misa de domingo.
Para cuando te llegue a indignar la miseria en que viven las crías que no pariste, las niñas que violaron, los campesinos que asesinaron, las mujeres que secuestraron, los pilotos que mataron, dejáme decirte que para cuando te llegue a indignar,  el país ya estará en el culo del abismo de donde nadie, absolutamente nadie lo podrá sacar. Entonces sí chapoteá dentro de tu propio excremento que tu casa será una letrina de  poso ciego. Nada envidiarás del vecino.
Postada: Hágase la campaña y comparta en sus redes sociales, por correo electrónico, por cualquier medio: la alerta Alba-Kenneth. Empiece por ahí para que vaya entrando en calor antes de que se lesione o se acalambre cuando entre en frío le metan el primer cuentazo. No haga de las niñas  personas de segunda y tercera categoría, piense y actúe, promueva y genere –con toda la obligación que es su responsabilidad como ser humano- el cambio hacia una  sociedad de equidad.
 
Ilka Oliva Corado.
Octubre 03 de 2013.
En mi letrina.

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