Fernanda Hoffman.

Con muy pocas personas yo encuentro afinidad, soy rara y me encantan las rarezas, Fernanda es una de ellas, hemos descubierto que tenemos muchas cosas en común, muchas pasiones tan profundas y revueltas como el agua del Amazonas. La calidad de su poesía respalda cualquier publicación en cualquier editorial del mundo, espero que pronto se decida a publicar su primer libro. En común la locura por Alejandra y llama mi atención que sienta un gusto tan delicado por poesía exquisita como lo es la de la poeta. El subsconciente, ese canal oscuro laberíntico al cual tememos, Alejandra es una maestra en explorarlo, en escribir prosa y verso en un tono abstracto, ensimismado, silenciosamente aterrador, ansioso, paranoíco…

La poesía de Fernanda es pasión, es piel, es fuego, es hoguera, es voz, tiene la cadencia y la armonía de un tango de Mercedes Simone, Libertad Lamarque, y Azucena Maizani y tiene el corazón y la vida de una buena letra como la de Maria Elena Walsh. Mercedes Sosa es otra de nuestras más tórridas colgazones. ¿Y de quién no?

Dejo con ustesde una pequeña conversación con la poeta argentina, Fernanda Hoffman.

Lo primero que quienes visitan mi bitácora tienen que saber es que sos argentina, que vivís en Argentina y que ambas estamos perdidamente enamoradas de la poesía Alejandra Pizarnik, de la prosa deshilada, de los versos secos y fríos, de esos poemas que solo brotan de un inconsciente agónico, de una efervescencia por el amor el desamor, por la deslealtad, por su locura que no era más que su forma emancipada de ver esta vida de miseria emocional y de solapación.
Que la tachan de loca, cuando ha sido la incomprensión a su esquizofrenia y las múltiples voces hablándole al oído lo que ha hecho de su poesía un arte en abstracto que no cualquiera puede descifrar.
Habláme de tu amor por ella que sé que es profundo. No podemos empezar esta entrevista sin que ella esté presente.
Además de ese amor que me despierta tengo una profunda admiración por Alejandra, no solo por su obra que es magnífica, sino por su vida. Me atrapa.
No recuerdo cuando fue que empecé a leerla, pero desde ese día no pude parar de leer sobre ella, sobre qué cosas le gustaban, dónde vivía, quiénes eran sus amigos, además de sus cartas y su obra, claro.
Y la idea de una página sobre ella surgió justamente para canalizar todo eso, todo mi hambre de saber, todas mis ganas de descubrirla.
Vos y yo tenemos muchas cosas en común, lo hemos ido descubriendo en nuestras conversaciones inalámbricas y textuadas, ambas empezamos a escribir poesía a los 14 años de edad, yo la escribí sentada en un tapial viendo hacia las montañas de una aldea, el cuaderno donde estaban los poemas se los llevó el lodazal en uno de tantos inviernos, dejé de escribir durante dos años y luego escribí un poema a los 17, dejé de escribir nuevamente y después hasta los 26 volví a escribir de ahí no he parado pero tampoco es algo constante como con vos que desde los 14 no has parado de escribir, ¿qué te movió a escribir poesía a tan corta edad? Es la edad en que hubieses estado atrapando pibes con lazo, como es lo habitual en la pubertad.
Empecé a escribir poesía a los 14 años y ya no paré, tengo cuadernillos repletos.
Hubo un episodio en mi vida que creo que fue el detonante, a esa edad empecé con una enfermedad en las articulaciones, iba de médico en médico con mi papá tratando de encontrar un tratamiento adecuado, Buenos Aires, Bahía Blanca, imagínate lo estresante que esa situación fue para mí, además de dolorosa.
Me imagino que hay etapas, ¿qué diferencia hay entre la de hace 14 años y la poesía de hoy?
La diferencia de la poesía que escribía en ese entonces y la de hoy en día es abismal, creo que hoy tengo una poesía más profunda, más jugada, más adulta… igual amo la poesía que fue trazando mis primeros pasos en aquella época. Amo esa poesía que me ha liberado, que me ha enseñado a vivir de otra manera.
Mi poesía de hoy es una poesía más transitada, una poesía que si bien no sabe adonde va sabe de donde viene.
Tenés una bitácora de poesía que visito regularmente porque me encanta cómo escribís, porque hay tanta pasión en vos, tanta fuego, tanto deseo, tanta vida y tanto amor, la estás refrescando seguido, ¿cada cuánto escribís?
¡Gracias! No tengo estipulado cuando escribir, como diría Galeano, escribo cuando me quema la mano. A veces escribo varios días seguidos, a veces paso días sin escribir y otras veces escribo varias en un mismo día.
Me decías también que sos locutora de radio, ¿cómo fue que te atreviste a tomar el control de un micrófono? ¿De qué se trataba el programa? Laboraste en varias estaciones radiales.
Mi experiencia con la radio también se fue dando mágicamente, cuando estaba en quinto año del secundario estuve en un concurso de radio intercolegial, yo estaba en varios segmentos del programa pero no hablaba por micrófono, hasta que un día llevé una poesía mía y la iba a leer una de mis compañeras y a último momento decidí que lo mejor era que la leyera yo. Después de ese día el dueño de la radio quiso que yo también hablara por micrófono porque le gustaba mi voz y como me expresaba. Cuando finalizó el concurso me llamaron para hacer un reemplazo por tres meses. Después como estaba estudiando hacia radio los veranos, y cuando terminé de estudiar me presente a un casting que hacia una radio y quedé.
En cuanto a hablar por micrófono primero costó pero después con la práctica del día a día me fui soltando cada vez más hasta perderle totalmente el miedo.
Todos los programas que hice fueron bastante parecidos en cuanto a formato, aunque también hice un noticiero que duraba una hora. Los demás eran comerciales, con entretenimientos, flashes de noticias, y mucha música.
Estuve en varias radios de acá, todas fm, en Líder, Polo, Cosmos, La 98 y Radio Top.
Lo tuyo ha sido la poesía aunque también has escrito cuentos y relatos, contáme de esa experiencia por favor.
Empecé escribiendo poesía y algunos cuentos, no muchos, la mayoría hablan sobre la locura. Pero la poesía me terminó absorbiendo, y ya no he vuelto a escribir cuentos otra vez, aunque tal vez lo vuelva a hacer porque es algo que también me gusta.
¿Por qué no te has decidido a publicar un libro? Tenés material suficiente. ¿Pensás publicar en algún momento o no está en tus planes?
Lo de publicar me lo estoy planteando recién ahora, o de un tiempo a esta parte, ante la insistencia de amigos y lectores. No es que antes no me lo planteaba, sentía que no hacía falta, que de todos modos yo iba a seguir escribiendo toda mi vida, pero ahora siento que sería lindo poder llegar con mi poesía a otros lugares, a otra gente.
Diría que tu influencia en la poesía es Alejandra a la que obviamente conociste mucho antes que yo, has sido vos la que me ha recomendado los títulos de sus obras, que ya tengo como lectura de cabecera, pero después de ella quiénes han influido en tus versos, ¿qué poetas han sido guías?
Alejandra es una de mis influencias, pero a ella la empecé a leer de más grande, cuando era más chica leía más a Neruda, Mistral, Benedetti, Storni, Borges, Sor Juana Inés De La Cruz, Miguel Rosenzvit, y muchas novelas, Sábato, Isabel Allende, Kafka, Dostoievski, pero leía más novelas que poesías en realidad.
Ahora me gusta mucho Idea Vilariño, Amelia Biagioni, Gioconda Belli, Rosario Castellano, Octavio Paz, Sabines, Buesa, Cristina Peri Rossi.
¿Cómo le hace una mujer para entrelazar su profesión con la poesía?
Fácil, la poesía es como la piel, es un todo, no es un anexo, es parte de uno. Es lo que soy, después viene todo lo demás.
Y por último, yo tengo poemas favoritos tuyos, vos tenés los propios, tus consentidos, ¿qué tienen esos poemas que se han vuelto tu identidad en cierta forma? ¿Podrías mencionarlos?
Me gustan varios, “Desde que te quiero” no puede faltar en la lista, lo escribí hace varios años, creo que fue la primera vez que me enamoré de verdad, por eso me gusta tanto, además de que es lindo, dulce… también me gusta “Loba” que de alguna manera representa mi ser mujer, mi sexualidad, la loba que llevo dentro. También “Pájaro amor”, “Maldita”, “Ninguna mujer”, y la lista sigue.
Siempre te mando a que preparés dos mates a la hora de la charla textuada, un día te dije que yo también tomo mate y no me creías, espero que llegue el momento en que podamos tomarnos esos mates y no en una forma virtual, sino compartirlos desnudando la luna a versos. Gracias por esta conversación, dejo este espacio por si deseás agregar algo.
Te quiero agradecer por la entrevista Ilka, me gustó mucho hacerla. Espero que la vida nos encuentre alguna vez en persona y que podamos matear y desnudar esos versos que esperan en alguna parte.
Dejo aquí la dirección de su bitácora. http://ferchuline.blogspot.com
Ilka.
Julio 14 de 2013.
Tabucolandia.

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