La Pelu, mi hermana-mamà.

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Con mi hermana-mamá.
Me ha costado tanto para que mi hermana aceptara ser entrevistada por esta locadia, muchas veces me dijo no, pero insistí, no muchá si para terca me pinto sola. Al fin me dio el sí.
Somos muy distintas en algunas ocasiones por fastidiarla le pregunto de su primera vez y cambia de colores, le cambia el tono de voz y se frunce el ceño en la frente, me termina gritando ¡Andá laváte la boca con cloro y ajax que estás hablando con tu hermana mayor! ¡Habráse visto tremenda falta de respeto! Entonces desahuciada me da por contarle de la mìa y ella corre hacia su habitación se tapa los oídos con las manos y comienza a cantar, dice que no desea saber de calenturas ajenas. Tampoco hablamos de las tiendas de juguetes sexuales que frecuento cuando me voy de pata de chucho a vitrinear a la ciudad, ni de los preservativos de colores y de sabores.
Así que ninguna pato aventura sexual es compartida con mi hermana-mamá porque le sentencia con mandarme a la hoguera – ¡y bueno fuera que a la de mi bitácora!-.
Cuando salimos juntas me va dando instrucciones en el camino: “no vayás a empezar a contar esos tus chistes  y a hablar con tus tapas”. Cuando llegamos y alguien expresa su amor tórrido por la derecha mundial, ella por debajo de la mesa me patea para que no me vaya a soltar en improperios, también cuando un pastor trata de evangelizarnos, cuando alguna mustia se cree santa y cuando quienes ya residen aquí hablan pestes de Guatemala de sus países de origen. Ella hace todo lo posible para que yo sea una niña bien portada pero a mí la sangre me traiciona y terminamos saliendo de los lugares encarreradas, con proyectiles de balines lanzados con rifles de feria.
Pero cuando vamos por la calle y ve a algún moreno-prieto-azul policromado me advierte para que disfrute del papaíto, lo mismo cuando mira que va alguna mujer caminando por la acera y tiene marcados los músculos cuádriceps, sabe que son mi fascinación. Lo que sigue ya no me gusta: “Si dejaras de tomar cerveza te bajaría esa panza de bucul que tenés”, entonces hago como que no la conozco.
En el apartamento somos como un matrimonio, ella es la mujer y yo el hombre. Yo arreglo y des arreglo todo lo referente a electricidad, cuando salimos juntas ella es la de: “Negra, ¿cómo me queda esta blusa? Bien Pelu, te queda bien. “¡Tan sin gracia que sos!” Pero es que te la he visto puesta cientos de veces además sacá fibra que ya vamos tarde. Yo soy la que espera con el motor del tronco móvil encendido y bocinándole de lo contrario no sale, ¡y todavía termina de pintarse en el carro!
Ella es de: “Negra te conseguí esta bolsa va con la blusa de tal color y el pantalón de tal color” Gracias  Pelu pero no uso bolsas, “¡Parecés retrato con tus morralitos! ¡Ya es tiempo de que empecés a vestirte como mujer no como güira!” Y así y así… Ya se resignó.
Dejo con ustedes a mi hermana-mamá, la Pelu. Y dudo que me vuelva a dar otra entrevista es mera cuadrada…
¿Vos te recordàs cómo nació lo del apodo de Pelu? Fue por un corte de pelo que te hiciste tengo  una lejana noción. Contà. Aunque claro te tengo mil apodos y por todo entendés.
Jajaja,  resulta que un día se me antojó cortarme el pelo estilo hongo pero como mi cabello es bastante más colocho y grueso que la de las otras Oliva Corado en  lugar de mirárseme bien se me veía puro micrófono y no podía faltar la retahíla de apodos de mi hermanita Ilkita y el preferido de ella fue Pelu  por peluca,  así  me quedo y ahora hasta sus amigas me llaman así en lugar de mi nombre…
Me ha costado tanto que aceptès ser entrevistada por esta locadia, ¿por qué te hiciste tanto del rogar? Ah claro, se me olvidaba porque sos mi hermana-mamá. Parezco tràido cantineándote para que  me des el sí, y primero me hiciste sudar helado antes de aceptar el preguntón –como en los básicos-  A propósito  ¿Contestaste alguna vez el famoso preguntón Pelu? 
No me hice la rogada pero vos haces unas preguntas tan profundas que a uno le da miedo contestarlas o más bien que pasen a ser contadas a tantas personas y para contestar lo del preguntón no.
 
Dicen que somos muy parecidas físicamente ya nos acostumbramos a que nos confundan a cada rato en todos lados, pero somos personas que pensamos totalmente distinto, somos agua y aceite. Vos sos la cuerda de la familia y yo a la que se le perdió un tornillo que no ha podido –ni querido- encontrar. ¿Qué tan difícil es compartir apartamento con una loca?
Bueno si yo te contara, -risas- creo que he sido dotada con una dosis de paciencia incomparable, -risas otras vez-. No, ya en serio es como todo en la vida tenemos nuestros momentos buenos y no tan buenos eso sí tengo que dejar en claro que no depende de mí sino de tu estado anímico al que yo me he tenido que acoplar pero la verdad es que no cambiaría por nada estos años porque hemos crecido juntas en muchos aspectos y algunos que nunca cambiarán  porque como vos decís somos muy diferentes.
Cuando la vida nos señale el camino que cada una deba tomar por seguro extrañaré los empujones para que vaya a hacer bicicleta, jugar bádminton y el ya famoso,  ¡apagá la tele poneté a leer!
Yo siempre que me refiero a vos lo hago como hermana-mamá  con ese nombre te conocen las y los lectores de mi bitácora, y sé que soy privilegiada en tener una hermana que aparte es mamá, pero vos, vos Pelu sos la mayor, ¿cómo se vive con tanta responsabilidad sobre hombros? Porque sos la Nana y Tata de mis papás y de los cumes también.
Bueno lo decís pero de que me respetés como tal es otra cosa, -risas- porque la que se porta como mayor sos vos -risas-  claro el respeto se gana y no he sido tan pulcra que digamos pero con solo el hecho de ser dos años mayor que vos creo que ya me lo gané, -risas-. Contestando a tu pregunta no ha sido fácil pero Dios ha estado siempre conmigo y tengo una fe inquebrantable y he sido privilegiada porque casi la mayoría ha tenido padres que velan por ellos y esto no quiere decir que nosotras no los tuvimos, aunque claro está cada una ve lo que quiere y  a mí me ha tocado ser la otra cara de la moneda cuidar de cada uno de ustedes y sin la ayuda de mi Dios no sería posible ser quien soy, porque dirás ¡ay la Evelyn que mártir!, no la verdad es que cada vez que extiendo mi mano para ayudar mi corazón se llena de alegría y paz, así que creo firmemente que en el dar está la felicidad no importa si es materialmente, un abrazo, un palabra de aliento, y el no esperar nada a cambio es la clave y las bendiciones no las podés contar con los dedos de tus manos.
¿En qué  momento te  nació a vos la conciencia?
Bueno creo que a muy temprana edad, para ser exacta creo que  a los ocho años, cuando tenía que cuidar de que vos no te rompieras la maceta por andar jugando con Guísela en el patio de nuestro apartamento rentado en la zona ocho, -Guisela era otra vecinita mica- cuando mamá se iba  a trabajar y no tenía que estar pendiente de vos y de mí, que tenía que ayudar a formar a un ser humano, ser responsable más que prepararte la comida y velar que hicieras tus tareas, allí tomé conciencia de que estaba a cargo de dos seres humanos y ya cuando vino lo demás todo fue más fácil.
Recuerdo  patente el día en que te gastaste el sueldo del pago de un mes de trabajo cortando fresas para comprarle una guayabera a Guayito que cumplía  un año de edad,  ¿te recordàs cómo se puso mi mamá cuando supo que te gastaste el pago de un mes? Vos tenías once añitos, pero te vi tan feliz poniéndole la guayabera al cipote,  de ahì para acà toda tu vida ha sido de entrega total a la familia.
Sí,  la verdad es que mamá nos mandó para que tomáramos la responsabilidad y amor al trabajo desde muy pequeñas  aunque debemos aclarar que solo fue para las vacaciones de fin de año, eso sí durante varios años porque  nunca dejamos de estudiar. Cosa que agradezco porque por eso somos las arrechas de hoy en día y si ha sido uno de los días más bonitos de mi vida porque di la felicidad a toda la familia viendo a ese bodoquito de gente bien guapo con su mudadita del guarda con el sudor de mi frente y esa satisfacción me sigue llenando de energía y positividad.
Cada ser humano encuentra en su camino algo que lo hace feliz y cuando uno encuentra eso no debe soltarlo es tu bandera y el de ayudar  a mi familia y a otros no tiene precio.
Aunque claro en la zona ocho cuando sólo éramos las dos y mi mamá trabajaba en la cafetería de Paiz Montufar, vos me planchabas el uniforme de la escuela, me ayudabas con los deberes y me hacías de comer, me dabas permiso para que saliera a relinchar con las patojas de la vecindad y minutos antes de que llegara mi mamá me entrabas del pelo para que no se preocupara de encontrarme como mica  trepada en los barrotes del portòn.
¿Qué recuerdos te traen: la bomba de agua, la panadería, los sábados con las monjas de la iglesia?
Paz completa, cómo no recordar los panes franceses tiesos que remojábamos con el café o con la incaparina, los sábados eran para mí el goce completo, asistir a misa la primera cosa y después las monjitas nos enseñaban a hacer de todo en la cocina, una época muy alegre de mi vida, aprendí a amar a Dios sobre todas las cosas y a compartir lo poco o lo mucho que llegara a nuestras manos, ¡en realidad esas monjitas formaron a esta mujer de hoy!
¿Qué   pensamientos te abrazan cuando menciono por ejemplo José María Fuentes?
Nuestra escuelita.
¡Ay!, la época de mi niñez en que atesoraba sueños, declamaba poesía, en que era toda una gimnasta aunque ahora no quede nada de eso  -risas- mi maestra Romelia una mujer que me echaba porras y me dio varios secretos para ser feliz en la vida uno de ellos muy importante para mí y que está en la biblia Siempre  honrar Padre y Madre  me decía y tu  vida será llena de cosas buenas.
 
¿Te recordás de los días en que caminábamos en familia por toda la línea del tren hasta llegar al zoológico La Aurora y pasábamos por Pizza Hot y nos chirreaban las tripas y nunca mis papás tuvieron dinero para comprar ni un solo pedazo de aquel volado? Hoy en día nuestra relación con la pizza es ceremonial… Contá.
La verdad es que doy gracias porque creo que por eso no enloquezco  por  la pizza, yo trataba de bloquear el olor  de aquel tan anhelado manjar para unos, hoy en día no me hace falta si hay en alguna ocasión me la sirven me como un pedazo pero eso es todo, en cambio vos y el resto mueren por ella, aprendí a borrarla de mi menú, recuerdo que llevábamos panes con frijoles o con mantequilla y hasta la fecha los adoro. Pero sí, cuando compramos pizza aquí es como una especie de ritual es porque ambas vamos a tener una especie de ceremonia de retorno imaginario… Lo hacemos muy de vez en cuanto, decir que una vez al año es mucho.
¿Qué pasa por tu maceta al escuchar el nombre de seño Rome?
¡Mi ejemplo de vida!
¿Leche chocolatada y pie de piña?
Los sábados con las monjitas, recuerdo que siempre llevaba bolsitas llenas de estos manjares para vos y los primos.
¿Cordón de la plancha?
Reverencia matada que me  metió mi mamá porque quemé por estar viendo tele boté la plancha de la mesa y se descompuso, fue la  única vez que me pegó en la vida.
¿Mercado, hielera?
 Escuela de vida, “la vida nos enseña muchas cosas que nunca las aprendes en la universidad” dirían los Tigres del Norte. Allí fue donde aprendí a poner en práctica el don de gentes, donde aprendimos  el amor al trabajo y la responsabilidad. Ver que a veces nuestras carencias no son nada comparadas con las de otros y también que a veces la gente desestima  sin saber de que son capaces nuestros vendedores ambulantes.
¿Escuela del Calvario, escuela de Peronia, fresera, aguacatera y sorsoya, destacamento militar el calvario?
Íbamos todas las mañanas a las diez, de lunes a viernes a dejar una hielera de helados para cuando salieran los estudiantes al recreo en las escuelas. Recuerdos inolvidables con nuestro fiel acompañante nuestro abuelo –tío Lilo- a la fresera y aguacatera a vender nuestros deliciosos helados algunas veces también tuvo el honor nuestro pucho Guayito pero ya cuando nosotras ya estábamos en diversificado. En el destacamento ya agregábamos a la venta, pupusas de chicharrón, atoles, plátanos fritos, panes con frijol y los dejábamos fiados y a la quincena nos pagaban los soldados, recuerdo que teníamos que andar rogando a dona Marta que en paz descanse para que dejara ir a la guapetona de Heidi para que nos acompañara. –Doña Marta una vecina-.
¿Grupo juvenil? ¿Coro de la iglesia?
En el grupo juvenil hice mis primeros amigos de la infancia y que hasta la fecha conservo, por mencionar a algunos Erika, Damariz y mi amado Marito, yo no tengo amigos hombres pero él es el único que conservo desde que tenía 10 anos. En el coro de la iglesia de Ciudad Peronia aprendí a desarrollar el poco talento que tengo para cantar, era mi martirio cuando no podía asistir a los ensayos por ir a vender al mercado pero como sabían que yo me la pasaba tatareando y practicando limpiaba  la casa siempre me dieron la oportunidad de pertenecer al grupo y nunca  los defraudé porque no desentonaba a la hora de la misa.
¿Tortillas con mayonesa? ¿Mamasos de sal?
Como no teníamos para el jamón para mitigar la gana las untábamos solo con mayonesa y allí quedaba la cosa, los mamamos de sal los hacíamos cuando la abuela o mamá estaban echando las tortillas en el comal y siempre les quitábamos una y le echábamos sal y se nos quedo la tradición.
Era aquel sueño tan imposible, tan sólo una ilusión, nadie apostaba por las heladeras del mercado, no nos sabían el nombre siquiera, fuimos dos niñas sin rostros, sin nombres, solo conocían nuestras voces ajenando los helados, ¿Te recordàs que nadie podía creer el dìa  en que te graduaste de diversificado? Nadaste contra corriente y llegaste a la otra orilla, ¿cómo lo hiciste si apenas sabés flotar?
-Risas con ojos llenos de agua- sí,  es lo único que creo que no aprenderé a hacer  antes de irme de esta parada de vida: nadar,  le tengo pavor.
Primero mi mamá siempre nos recalcó que ella hubiera querido estudiar pero no tuvo la oportunidad pero que ella no podría dárnosla si nosotros no poníamos de nuestra parte, así que habló con nosotras y dijo: “ si ustedes quieren pueden hacerlo y contarán con mi apoyo pero yo huevonas no las dejo y recuerden que el sueldo de su papá no alcanza así que lo único que queda es que se pongan las pilas a vender helados y a estudiar”, y así fue  al principio me daba vergüenza pero cuando le dije a mi mamá y me dijo que vergüenza era robar se me quitó, y me propuse que lo iba a lograr porque era la primera de la familia de y primera de todos los primos a dar el ejemplo y sobre mis hombros corría esa responsabilidad para que los otros siguieran estudiando y ver que si se podría lograr a pesar de las adversidades, tanto fue que me enajené que a pesar de haber dejado inglés de retranca en tercero básico, estudié el secretariado bilingüe con la certeza de que aprendería ingles.
¿Qué viene a tu mente cuando por ejemplo pronuncio sótanos de la Terminal?
Los días en que con penurias ajustaban nuestros viejos para llevarnos a comprar los zapatos que nosotros les decíamos de payaso porque nos los compraban grandes para que nos sirvieran por lo menos unos dos años y que ahora son la última moda los mentados All Star -risas-las cosas de la vida.
Vos y yo no somos las amigas íntimas que las personas imaginan, nuestras cosas  personales no las sabe la otra, tenemos gustos muy distintos, hasta en la comida, los colores, las películas, los libros que leemos, nuestra forma de ver la vida,  ciertamente como familia compartimos muy poco, nunca o casi nunca tuvimos tiempo libre,  nuestro trato fue exclusivamente laboral, aleras de  la vida somos,  tu mirada hacia mí es de mamá gallina, te cuesta tanto verme como hermana, ¿por qué creès que nos cuesta tanto  aunque hemos vivimos prácticamente juntas todo el tiempo?
Bueno por lo mismo como vos decís, porque nunca tuvimos tiempo de conversar a solas o contarnos nuestras penas porque yo veía llorar o preocupar a mamá y yo llevaba eso dentro pero nunca se lo contaba a nadie así que yo siempre muestro que no pasa nada y si hay que resolverlo voy y lo hago nunca tuve con quien compartir o pedir opinión si la cantaba lo hacía sola, como vos decís somos muy diferentes y aunque vivamos juntas  somos muy diferentes y eso es el parte de aguas para que no podamos compartir tantas cosas, lo bueno es que en las malas allí estamos y eso es lo que cuenta.
Te cuesta tanto cuando a mí me da por escribir  porque decís que entro en trance y ni  con un guacalazo de agua fría me hacés regresar a tierra, ¿què tan difícil es convivir con alguien que escribe?
No es solo la escritura, sabes que no voy a mentir en lo que voy a decir. Por ejemplo:  si yo llego del trabajo y quiero hablar con vos , resulta que estas enajenada en la computadora, no sé si escribiendo o pelándotela, pintando, leyendo, entonces yo me hago a un lado y te dejo ser, pero cuando vos te desocupás querés que yo te preste atención entonces vengo yo y te hago unos ojos como los que nos hacia mi mamá para cuando llegaba visitas y nosotros nos quedábamos de shutes a escuchar y entonces captas el mensaje, pero como que no quiere la cosa intentás otra vez y entonces allí te digo que yo respeto tu espacio que vos respetes el mío.
En resumidas cuentas es bastante complicado pero la base de todo está en el entendimiento y respetar los espacios de la otra sin molestarlos, yo la lo aprendí pero a vos como que te cuesta porque dirás en tu mente, ya me desocupé pero la otra ya se ocupó entonces trato de que entendás eso porque no toda la gente es Evelyn y tenés algunas veces que acoplarte a los demás como lo hago yo con vos, he dicho, ¡hoy si me salió lo de mamá!
La gente no sabe pero odiás que yo no lave los platos al terminar de comer, mi talón de Aquiles es lavar platos  es algo que detesto, y tenés que andarme rogando para que los lave, y los lavo hasta que te miro con los mil demonios y a punto de lanzarme por el balcón.
-Risas- cabal pero  ya perdí la fe de que se te quite.
Me asombro siempre cuando  vemos películas vos sabès perfectamente que estoy ahí frente a la pantalla del televisor pero que mis pensamientos están en otro lado,  no sé cómo le hacés porque yo pongo todo de mi parte para concentrarme en la película pero no puedo, seré pésima actriz porque aunque ponga cara de embobamiento siempre me descubrís.
Porque no es algo de tu interés, pero si fuera al revés tal vez.
O sucede cuando estoy dando vueltas,  caminando de aquí para allá, haciendo como que hago, de pronto un grado  insoportable  y es cuando vos me decís: andá a escribir Negra, ¡me asombrás! Ni yo misma sabía que el atosigo era porque quería escribir y vos sí, ¿cómo le hacés?
Ese olfato se desarrolla con el tiempo y la experiencia no sabría cómo describírtelo, te he cuidado desde pequeña que es como que te hubiera parido.
A menudo cuando salimos juntas las personas dicen que somos muy bromistas, alegres, vivarachas, entonces vos te reís y me decís que “pobres aun no te han visto como los mil demonios”, sé que nadie màs soportaría mi mal humor, ni yo puedo con este, me sofoco, me alieno,  y me da por irme a nadar o hacer bicicleta para quemar calorías y que por los poros salgan las toxinas y la hiel.  ¿Cómo le hacés vos para sacar la tuya? Sos tan inexpresiva que me cuesta tanto saber cuando estás molesta, alegre, triste.
Bueno trato de respirar profundo, espero siempre lo bueno de lo malo, nada puede ser tan malo que no tenga remedio y llamo a mi mamá a la familia y a mis amigos y el oír la voz de la gente que quiero me llena de vida.
Muchas veces me has dicho que no sea tan transparente que la gente no merece ese regalo, y yo te digo que es mi forma de ser que soy pasional y así he de morir, ¿Cómo le hacés vos para mantenerte en encuadre?
Para todo en la vida debe haber un balance, ni muy dulce que empalague ni tan acido que amargue. Nosotros los seres humanos tenemos distintos dones, debemos practicarlos, la paciencia, el entendimiento, la cordura, el respeto  son muy importantes para poder saber cuando alguien no está en sintonía de tu misma energía entonces como quien no quiere la cosa irse alejando pero sin poner en evidencia eso, lo que no te hace bien, hacerlo a un lado y siempre recordar que para todos nace el sol y a todos nos gustan diferentes colores.
Hay cierto malestar cuando yo escribo  y toco temas familiares, en donde menciono  a personajes de mi infancia en los que vos no estás de acuerdo en que yo saque a la luz, ¿es posible entender la visión de alguien que escribe desde el punto mismo de la catarsis?
Algunas veces, pero como te dije en la pregunta anterior, todos tenemos derecho a guardar o destacar parte de nuestras vidas y cuando alguien invade el espacio del otro creo que no es correcto a menos que este otro esté de acuerdo, entonces todo tiene un balance,
¿Qué viene a tu mente si menciono Guatemala?
País de un raíz, sueños, familia, paz, quietud, felicidad
¿Emigrar?
Todos tenemos el derecho a elegir, algunos elegimos por causalidad otros por gusto, el chiste es que cualquiera que sea la razón hay un plan mejor que el nuestro y si en ese plan no estuviese marcado el emigrar no lo haríamos. Ese plan divino es mejor que el nuestro.
¿Retorno?
Tan anhelado retorno, no se mueve la hoja de un árbol si Dios no lo permite entonces el regreso será en el tiempo que él decida, Amen.
¿Familia?
Tengo que citar a nuestra trovadora favorita Mercedes sosa, “Si no creyera en la balanza en la razón del equilibrio si no creyera en el delirio si no creyera” –autor Silvio Rodríguez-   ustedes mi familia son mi razón de ser, mi delirio, mi raíz, mi todo.
Por último, ¿has pensando en el día en que nos separemos? ¿Cuándo ya no discutamos  porque una  no lavó los platos, porque la otra no llenó el recipiente de agua? Porque una no se limpió la nieve de los zapatos para entrar en el departamento, porque la otra no hizo suficiente café… porque la otra no lavó en ciclo delicado, porque una se le olvidó cocinar sin sal,  porque la otra viva en un eterno limbo.  Yo sí, y sé que la independiente de la dos sos vos, la cuerda, la coherente, seguramente yo trataré se seguir respirando como un pez fuera del agua.
Va a ser algo difícil, porque entonces encontraré el nido vacío,  pero entonces y  sólo entonces veré si he hecho bien la misión encomendada, que el ser humano que ayudé a formar tomó bien la lección y alzó sus alas y voló alto y yo esperaré en el nido a que me des las buenas nuevas.
¡Te quiero con todo mi corazón!
Yo también Pelu.
 
Ilka.
Julio 07 de 2013.
 

6 comentarios

  1. yo soy la ilka jajajja

  2. awww yo soy la hermana mayor también, y como dice tu hermana, con el simple hecho de ser mayores ya nos corresponde el “respeto” jajaja
    un abrazo a ambas!!!

  3. qué ternura! me identifico con la Pelu…(disculpas por el atrevimiento Evelyn) porque soy hermana mayor. gracias por compartir esta expresión de amor entre hermanas.

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