Me duele Chávez.

Tengo un dolor aquí en lo más profundo del pecho, es una feroz herida que se ha anclado en mi piel, me duele Comandante me duele Chávez en cada poro, en el oxigeno que respiro me duele usted.
Me duele en los alfabetizados a los que les dio el pan del saber, me duele en los que se quedaron con sed.
En el barrio pobre que sacó de la miseria, en la hambruna a la que le dio de comer.
Me duele en cada lágrima que hoy lo llora, en los seres a los que les dio de beber la esperanza soñada en aquella Patria Amada.
Me duele usted comandante en esta herida que hoy a miles nos sangra en el alma.
Esa voz rugiente de líder fecundo, de amante del pueblo de adepto de la tierra, de campesino, de obrero de proletario.
De joven sin edad, de energético semblante, ¡ah cómo nos duele usted! Nos duele a las y los socialistas de siempre, duele en la efervescente juventud que busca un norte, le duele al sol naciente que ya no quiere alumbrar, al cielo que hoy lo llora en tormenta invernal.
Duele en el canto del pueblo que coreaba libertad, ¡patria o muerte! A mí me duele, en estas manos que hoy le escriben, en estos ojos que hoy lo lloran, en este corazón que lo anida y en esta alma que lo admira.
Duele en los ancestros, duele en la mujer que ha luchado siempre, duele en los callejones oscuros de esta sociedad que busca la luz de la igualdad.
Duele usted en la universitaria, en el labrador, duele usted en el canto del ruiseñor.
En la mujer preñada, en la cría que quiere nacer en un mundo mejor.
Duele en la conciencia Comandante nos quema en el corazón.
Gracias por su valor, por su rebeldía, por la lucha de todos los días, por caminar de frente, por no agachar la cara, por poner el pecho para defender a los sin voz.
Gracias por defender la tierra por abrazar quimeras, por realizar ensueños, por acortar distancias por darle forma a la oportunidad.
Duele usted desde Siria hasta mi pueblo, desde el guindo donde anochece temprano hasta el océano congelado de la Antártida, usted duele de norte a sur, de oriente a occidente y viceversa.
Usted duele en los pueblos del mundo entero, en los oprimidos, en los macillados, en los invisibles, en los esclavizados.
En los marginados de siempre, duele en las etnias, en la sangre roja y la piel morena, duele en los pies descalzos, en las miradas perdidas y las manos que labran la tierra.
Vaya ande y abrace a quienes hoy lo esperan, Violeta Parra, Sor Juana Inés de la Cruz, Mercedes Sosa, Simón Bolívar, Che Guevara, Camilo, Monseñor Gerardi, Monseñor Romero, don Alfonso Bauer Paiz, las hermanas Mirabal,Jacobo Árbenz, Rosa Parks, Víctor Jara, Otto René Castillo, Nora Paiz, Luz Méndez de la Vega, Ana María Pedroni, Mario Benedetti y las miles de almas torturadas y desparecidas por los vendedores de la América Latina.
Usted Luz de Candil que no se apaga nos ha dejado un Mar de Fueguitos.
Me lo imagino cantando junto a Carlos Puebla El son de la alfabetizaciòn, con Atahualpa Yupanqui, Alfredo Zitarrosa, Facundo Cabral, en la trova con Rosa Luxemburgo, con las Trece Rosas, por ahì declamando con Alì Primera, con Gabriela Mistral, con Pablo Neruda, arando con el campesino y cargando con el proletario, sudando con el obrero y luchando con la compañera guerrillera, con la clandestina, con la indòmita, me lo imagino a usted cantando Honrar la vida, tantas y tantos que allà lo festejan y tantos y tantos que aquì lo admiramos.
Vaya y celebre su deber cumplido con dignidad hijo de la Patria Grande, vaya y festeje la semilla que sembró en terreno fértil , disfrute que ahora somos los que nos quedamos a quienes nos toca echar punta, porque el socialismo no muere, es tan inmortal como usted y como quienes hoy lo esperan del otro lado.
¡Gracias por honrar la tierra, gracias por honrar la América Latina que soñamos en libertad!
¡Emancipador de la República Bolivariana de Venezuela!
¡Hasta Siempre Comandante! ¡Aplaudimos su deber cumplido!¡Hasta la victoria siempre! Que aquí, ¡no se rinde nadie!
Ilka.
Marzo 05 de 2013.
Tabucolandia.

3 comentarios

  1. Tenés una claridad grande en tus palabras que se repite y multiplica por mil, atravéz de cualquier camino de nuestra América; pero tenés la bendición de sentirlo y poder expresarlo de esa manera muy particular tuya, que te hace portadora de nuestro grito y nuestra angustia. Gracias.

  2. Hasta siempre comandante. Su ejemplo es el faro de todos los Latinoamericanos, de los ciudadanos de la patria grande. Solidaridad con el Pueblo de la Republica Bolivariana de Venezuela. Hay dolor, pero hay compromiso por continuar lo que Usted Comandante tuvo la visión de imitar de Cuba, La Revolución.

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