Un chal de Santiago para Santiago.


A mí me ha sucedido que en algunas ocasiones lectoras y lectores de mi bitácora me han enviado “encomiendas” con cosas típicas, con libros, dulces, películas y revistas guatemaltecas. Siempre me he preguntado, ¿qué es lo que las y los hace gastar su dinero en enviarle detalles de esa  naturaleza a una total desconocida? Son obsequios que yo he recibido con mucho amor  y que decoran la sala de mi apartamento rentado, que también he leído y que forman parte de la biblioteca en miniatura que he logrado armar. Playeras que uso y morralitos que me sirven de bolsas. Dulces que he saboreado con la ansiedad de probar algo hecho en mi tierra. Son cosas que me llenan el alma porque sé que han sido enviadas con el mayor de los cariños y con la finalidad de hacerme sentir querida y fortalecida, así las he sentido con esa buena vibra que solo la comparten las almas humildes.

Sin embargo existe la duda, ¿qué les mueve a enviármelas? No sé qué es lo que provocan mis letras, hasta dónde llegan, en qué momento son leídas y si son motivo de reflexión, de desahogo, de ejercicios de lectura o de qué…

Yo sólo sé que me siento a escribirlas con mi corazón abierto de par en par, en algunas ocasiones han sido desahogo en otras tormenta invernal, como remanso de agua de laguna, retumbantes como agua de quebrada en agosto, en ocasiones son nada más que  un ocaso. Conforman un ejercicio y una expresión, la más fiel que tengo.

Hoy tomo el papel de lectora no de una bitácora si no de libros, siempre he pensado que escribir un libro ha de ser tarea de misión imposible y más cuando se trata de memorias…. Porque esas traen su dosis de dolor, de nostalgia, de remembranza y de lucidez ante la realidad de los acontecimientos vividos. Trae también una impresión de pequeños destellos de felicidad. Así fue como Esmeralda Santiago llegó a mi corazón con un libro de memorias.

Migrar… ese dolor tan agudo y las secuelas las consecuencias y las nostalgias… yo ya no volveré a ser la misma, la migración me partió en dos y existe ese algo impalpable que nunca se podrá recuperar y ese vacío que nunca se podrá llenar con nada ni con nadie, se comienza de cero, y se  vuelve a aprender a andar solo que en suelo distinto.

Isabel Allende es una de las mujeres que amo, eso de decir te amo causa conflicto en las personas que no lo entienden y que toman esa expresión como un deseo carnal,  y si se dice entre dos personas del mismo sexo el susto es doble. Pero amar a alguien en mi experiencia es querer el alma de esa persona, es abrazar el ser interno tan inexplorado y tan escondido. Yo tengo amigas y amigos a quienes amo, y muchas personas a las que les tengo afecto o cariño. A Isabel Allende la amo, porque la mujer abrió su corazón apachurrado y dejó que el viento le pegara de frente hasta que logró secarle las heridas de la migración, ella llegó a mí con su libro  Mi País Inventado. Es mi fascinación y debo de confesar que en mi opinión sus mejores libros son los de sus memorias, siento que irremediablemte ha caído en el juego de la industria editorial, el de escribir para publicar y su esencia ha ido desapareciendo en el mercado de los libros. Pero ha dejado lo mejor de sí en tres libros que en mi parecer son la esencia de su dolor como hija, como madre y como mujer. Mi País Inventado, Paula,  y La Casa de los Espíritus.

Caída de cielo y no circunstancialmente si no causalmente llegó a mí Esmeralda Santiago con su libro Cuando Era Puertorriqueña, en donde describe su vida en su natal Puerto Rico y el proceso de migrar y de asimilarse en otro país con otro idioma y con otras circunstancias de sobrevivencia. El libro me lo hice bebido, era como si cada párrafo me describiera, describiera mi infancia mi adolescencia y mi situación emocional al haber emigrado. Tiene la magia de poder colocarle colores a los paisajes caribeños que describe, en donde sentí la humedad, el calor y el hedor de los ríos de aguas negras. El aroma de las flores tropicales y la polvareda de las calles de terracería.

El día en que la conocí confirmé lo que supe cuando leí su libro, la mujer es la humildad andando a pesar de lo grande que es intelectualmente hablando, es de esas personas a las que un título universitario más bien les estorba, de las que no hacen gala de lo que saben o de lo que tienen, porque al final del día saben de dónde vienen, en dónde crecieron y de qué están hechas. El día en que la conocí me contó de su visita a Guatemala y de lo enamorada que quedó de Santiago Atitlán, compró de recuerdo un chal en el pueblo que lleva el nombre de su apellido, Santiago. Para su mala suerte se lo robaron en una cafetería en las Nueva yores.

Yo llevo meses intentando mandar a traer un chal del mismo pueblo, me había dado por vencida no había nadie que fuera para allá o por lo menos que sus horarios de trabajo pudieran dar tiempo para el viaje, pensé en comprarlo en el Mercado Central y decir que igual era de Guatemala.
Pero una amiga me hizo la campaña de mandar a alguien a comprarlo al mismo pueblo, el chal viajó de Santiago Atitlán a la capital y de la capital a Chicago. Hoy al medio día lo fui a traer a la empresa de paquetería, mañana por la mañana lo pondré en el correo directo a las Nueva  yores.

Será mi forma de agradecerle a Esmeralda Santiago la humildad de su letra y la verdad de su prosa, agradecer con ese chal  lo tanto que me ha llenado el alma con ese libro y con sus vivencias que en gran medida también son las mías y de  muchas niñas y niños que crecimos y que siguen creciendo en las periferias de las grandes urbes, de quienes vivimos en la pobreza extrema  y de quienes aprendimos a remar aun con la tempestad y la corriente en contra.

Yo soy una persona que ella vio una sola vez, pero que tuvo la humildad de invitarme a conversar en la sala de su suite de hotel de cinco estrellas en donde estuvo hospedada, muy bien  me pudo recibir en algún corredor, en alguna cafetería  del mismo, pero no, ella tuvo la amabilidad de invitarme a compartir con ella en la intimidad de su habitación, son gestos que no hacen las grandes escritoras de la talla suya, solo ella porque al   igual que yo venimos del mismo lugar de donde  no es permitido soñar, en donde las metas no existen o aparecen en forma de pesadillas, en donde  se vive el día a día con una mano adelante y  otra atrás. Será que me ha llenado tanto porque también al igual que yo sus letras son su catarsis, la voz de alma y la expresión de su sentir.

Porque ella sabe que la vida misma no necesita de tanto adorno para entenderse, ni de tanta lírica para engrandecerse, es en sí su propio eje y que de más está el tratar de describirla con las palabras más rebuscadas exigidas por las ínfulas de la academia y la editorial. Porque  no hay nada que yo le pueda agradecer a una escritora más que el escriba con el alma desnuda. 

Ahora tendrá ella de nuevo un chal de Santiago Atitlán que le recuerde Guatemala y el pueblo que tanto le gustó. Yo me conformo con tener el gusto de enviárselo. (Con que no se extravíe  en la enviada es todo)


Quien quiera saber más de la autora dejo aquí la dirección de su página en Internet, Esmeralda Santiago. Estoy por terminar Conquistadora y me espera El Amante Turco otro libro basado en sus memorias, hasta el momento el más revelador de sus pasiones y frustraciones como mujer. El Amante Turco.

Para vos: Este logro no hubiese sido posible sin el patrocinio de mi amiga (mój cenny czarny diament,) quien fue la encargada de que este chal llegara a mis manos el día de hoy, gracias seño por estar a pesar de los pesares y por llenar mi alma con esos gestos que solo vos tenés.( Kocham cie, soeur)

Ilka Ibonette Oliva Corado.
Mayo 06 de 2012.
Estados Unidos.

6 comentarios

  1. Mirá pues, ese libro de Luciano está pero precioso, las crónicas fantásticas para una que no creció allá y que conoce muy poco de la cultura de oriente, es un buen libro para aprender y dejá vos la prosa es bárbara.

    Mirá de ESmeralda yo estoy por empezar El Amante Turco que aun no me lo traen porque lo encargué en la librería. Esmeralda es una mujer muy humilde a pesar de la cantidad de títulos universitarios que no tiene Isabel, una creció en cuna de oro -Isabel- y la otra en el lodazal.. hay grandes diferencias, una fue arrasada por la popularidad y la otra se mantiene alerta.

    Sí eso he escuchado de el escritor nicaragüence, incluso una amiga mía asistió a la presentación de ese libro en Nicaragüa y siendo un libro de mujeres no habían mujeres en la mesa redonda que se formó para hablar del tema… por ahí hay mucha tela que cortar. Y luego nos tachan de feministas extremas… pero a las cosas por su nombre.

    Te gustan los alegres? Buscá en el blog los de doña Yoyita. Abrazos vos.

  2. Si, yo fui quien comento sobre Sergio; lo conoci entre los trancazos de La Revolucion Sandista y por eso lo sigo, aunque con el desencanto que ahora tiende a medio patear, para la misma porteria que patea Vargas Llosa. El escritor es de lo buenos.

    El evento aqui, en El Centro de Convenciones es interesante y la convocatoria de gente de letras es abrumador, entre quienes ya estan y quienes prentenden meterse. Lo pude confirmar en el despelote del salon donde se presento la editorial, que acapara la impresion de libros en espanol, en el continente y mas alla. Quedas invitada para el proximo.

    Te prometo leer los libros de Esmeralda. Y el tuyo Para cuando? Marvin me escribio esta manana: “Por ahi va el asunto” Resulta que al profesor Luciano, por fin, lo localice en la misma aldea, donde yo creci tomando agua de donde pone la pata el buey. Alli vive ahora y su asunto viene en camino. Estamos impacientes por leerlo. Gracias por tus datos sobre Allende, son reveladores. Se ve que la amas como Neruda amo “el amor de los marineros que besan y se van”

    Siento raro cuando escribis muy seriecita. Me gustas mas entre los botellazos de Escuintla y el “Que va llevar” ahora si que casi entre los pinguinos del polo sur. Y tambien entre las b(v?)arajustadas para recibir a “la cume”

    Cuidate,
    Ronaldo

  3. Pienso que en California se lleva a cabo la más grande feria de libro, es por eso la cantidad de escritores y escritoras que participan, aquí es una vergüenza de feria, la planifica una librería mexicana llamada Girón, colocan una carpa en el estacionamiento de un centro comercial y un puñado de estanterías, allí mismo llegan escritores y escritoras a dar una charla, la mayoría locales, y el resto de Univisión televisión, por allí aquel inspiracional Carlos C. Sanchez. Libros de recetas de cocina y de cómo perder peso.

    ¿Vos fuiste el que comentó en uno de mis blog de este señor Sergio Ramírez? de un artículo que publicó en donde hablaba de Charles…

    Pues leí una entrevista relacionada a ese libro muy buena, no él no he leído nada el sábado compré unos libros usados en español y estaba uno de él llamado Margarita está linda la mar.

    GRacias por la platicadita, abrazos.

  4. La Suma de Los Dias era…que cabezon soy; anduvimos preguntando por Los Hijos de los Dias, hasta que mija exclamo: “esos hijos de la gran…no existen” Sucedio ayer en La Feria del Libro, en Los Angeles. Alli donde hace una ano, Allende te deseo suerte con tus letras. Nosotros (perdon, as/os)tambien tenemos La Isla bajo el mar autografiado.

    Hay un detalle que me dio algo de tristeza, y me confirmo los jaloneos de las editoriales, que mencionas: el ano pasado, cuando ella llego al salon, iba custodiada entre seis o siete personas, nosotras/os eramos los primeros frente a la puerta y apenas vimos cuando se le escapo una mirada jubilosa hacia la larga fila, entre el monton de brazos que la llevaban como en andas.
    Que contraste con Javier Cicilia. Ayer, cuando termino su conferencia/presentacion de su libro y las firmas, se unio a nosotros como si hubieramos estado asando elotes en el guatal y tomando agua del mismo tecomate.

    Sergio Ramirez tambien se dejo tocar, y le hice una pregunta que Ilka me mando por telepatia. Durante la presentacion de su novela La Fugitiva, nos explico que tres personajes (mujeres) narran la trama de una cuarta mujer, cada una con su vision contrariada del mundo.
    Le pregunte: Hace varios meses lei una cita tuya, que a su vez citaba a alguien mas, y que mas o menos decia ” Que hora es en Centroamerica? Pregunto el rugido del canon, y el eco respondio, media noche todavia” Dado que en tu novela, vos -hombre- le regalas voz a tres mujeres, para que hablen de una cuarta mujer No es esto una mera confirmacion de que en America Latina, para la mujer, todavia es algo asi como las once de la noche?

    Y Sergio me respondio:
    Yo diria que pasadito las once y cincuenta y nueve; pero ojo, el hombre dormita y la mujer sigue despierta. Ojala que esto siga de esa manera, para que cuando amanezca, la mujer vaya sentada al volante del carruaje de la Historia.

    Sergio Ramirez, el escritor que tomaba limonada de la misma pichinga donde tomaba Benedeti sigue siendo pausado, la parsimonia es su virtud, mas alla de su vuelco socio politico par a interpretar el mundo. Es suave, contrario a lo que ayer nos ejemplifico: ” Los nicaraguenses cuando platican, parece que se estuvieran matando”

    Te quise compartir ese dia bueno que pase ayer.

    Ronaldo.

  5. Ronaldo: a la grán! Me regresaste a las lecturas de mi querida Allende. Mi País Inventado es su primera memoria lo escribió cuando estaba en Venezuela aún con el dolor del exilio en cada poro de su piel, cambió mucho su letra cuando llegó a USA, creo que el amor de Willy le robó un poco su esencia…

    ¿Ya leíste La Suma de Los Días? Es otra memoria suya, la continuación de Paula que escribe quince años después de la muerte de su hija, la misma enfermera de la que hablás es la que le escribe una carta desde España para decirle que después de haber leído el libro, decidió decirle la verdad y que su hija murió por negligencia médica.

    La CAsa de los Espíritus por favor PEro TErcero encarnado en el propio Antonio Banderas, el Víctor Jara revolucionario.
    En su última novela dedicada a sus nietos, también nos lleva a Chiloé, un rinconcito de Chile y hace hincapié en los abuelos y abuelas de la revolución, los que ahora ven la historia desde la lejanía de la edad adulta y con la añoranza de la juventud revolucionaria.

    DE los soldados de mi infancia… tuvimos suerte la misma que les faltó a muchas niñas y mujeres ultrajadas por aquellos que osaban defender la patria. Hoy mismo salió una fotografía publicada en Plaza Pública, los de verde han vuelto y están en carne viva en Santa Cruz Barillas, Huehuetenango.
    Ronaldo Matareroterolá, así te llamaré de hoy en adelante, abrazos gracias por escribir.

  6. Que por que te mandan dulces? Simple, porque tientas. Yo, por ejemplo, fui tentando con la imagen de las dos ninas, que se sentaban frente al campamento militar a esperar que los soldados vinieran a pagar el atol que habian recibido fiado. Nos contaste, que ellos siempre las trataron con respeto, hasta con carino.

    Es posible que, ya para entonces, el adoctrinamiento militar (deshumanizacion intensiva) habia cambiado sustancialmente, pero quiero creer que esas dos ramitas de tomate plantadas frente a una cordillera fueron capaces de perforar el fondo, donde agonizaba lo bueno de aquellos muchachos, que buenos llegaban a los cuarteles, y sin saber por que ni para que arrasaron la alegria de los campos.

    De acuerdo con Isabel. Desconozco Mi Pais Inventado, pero con Paula no solo nos da lo mejor de sus letras sino a su propia hija. Hay por ahi una frase que nos marca: “esa que llora cuando ve a Ernesto hablandote de amor”, mas o menos asi dice,refiriendose a una enfermera. Por mucho tiempo yo anduve con la imagen de esa enfermera.

    En Casa… me hubiera gustado que Barrabas(demasiado pasivo), por lo menos le hubiera mordido el brazo a Esteban, cuando se disponia a tazajear a Pedro Tercero. Fue su primera novela y que bueno que nos devolvio a Victor Jara, en el personaje de Tercero. Muy aleccionador el capitulo de El Estropicio. Hace un millon de siglos que la lei y parece que fue ayer.

    Ilka, a veces se me olvida firmar el comentario. Matatero terola me agrada, pero que puedo hacer si soy Ronaldo. Suerte!

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