De despedida.


Este momento ya lo veía venir ya sentía cómo lentamente se acercaba, desde hace unos meses la inquietud  de eliminar la bitácora  fue tomando más y más seriedad  hasta el punto de que hoy se ha convertido en una decisión tomada, la cual solo necesita de tiempo para que  esta Comapense   entre a las funciones internas de la bitácora y coloque el ratón en la opción “eliminar bitácora”.

Lo puedo hacer ahora mismo en este instante. Pero sería una falta de respeto  hacia ustedes mi público lector. A ustedes mis amores que me han acompañado a lo largo de estos años, con sus correos y comentarios con su fidelidad a mis escritos.

También hacía unos meses escribía algo que recuerdo hablaba de publicar un libro con la catarsis de esta migrante, en aquel momento  para mí publicarlo era la forma de cerrar un proceso, terminar con una etapa de mi vida. Revisando los escritos (y sus cientos de faltas de ortografía) releyéndolos y recordando la situación emocional en la que me encontraba cuando los escribí, me percaté que el proceso ya lo había terminado y que no necesité de publicar ningún libro que no necesito de publicar ningún libro, que no es necesario publicar absolutamente nada.

Este blog nació porque fue mi forma vital de canalización, en aquel momento lo creí absolutamente necesario y fue un recurso de  suma importancia para poder llevar a cabo mi catarsis.

Poco a poco personas lo fueron leyendo, aventurándose, adentrándose  en la intimidad de mi alma montuna, muchas de ustedes se convirtieron en amigas y rompimos los muros, las fronteras y nadamos mares, atravesamos continentes,   yo les quiero dar las gracias por esta compañía, por su amistad y por las memorias compartidas a través de mensajes en  correo electrónico, porque a la mayoría de ustedes no las conocí en persona, eso no quiere decir que algún día logremos hacerlo.

Algo en mí también murió y se fue con mi abuelo. Algo en mí se ha enterrado también bajo tierra en el camposanto de Comapa. Les aseguro que esta decisión no es un auto castigo por haber emigrado y no poder asistir a su entierro. Más bien es lo que me ha dado la señal   para sentarme con toda la libertad y tranquilidad a escribir esta nota.

Este blog ha sido mí casa,  una inmensa estepa verde,  por momentos ha tomado la forma de una arada poblada de zacate y mirasoles, en otros tiene un techo y paredes: me cobija. En la mayoría es mi mejor amiga esta página en blanco.

Hoy cierro  un ciclo,  una etapa. Este blog he aprendido a respetarlo porque me ha dado tanto y no pienso utilizarlo de cuña para nada ni mucho menos de agua mineral para librarme la resaca, este blog ha sido un ungüento, medicina natural extraída de lo más íntimo de mi Ser Interno más nada.

La decisión ya ha sido tomada pero no quiero cerrarlo sin dar las gracias infinitas por el tiempo en que estuvieron conmigo. Les abrazo en el inicio de este invierno estadounidense, esta Navidad,  en este fin de año que me ha llenado de experiencia y de vivencias que me hicieron aprender a valorar la vida sin importar las circunstancias diarias.

Con quienes no nos conocemos espero tener la oportunidad de compartir un día en persona, y ha quienes han estado conmigo desde siempre decirles que sigo siendo la misma Negra de canillas cenizas; acelerada, embobada,  emocional y sentimental.

De pronto y me canso de remar en la reventazón y busco un puerto en donde anclar, si llegara a hacerlo la novela ya tiene nombre nació ayer a las diez de la mañana, mientras la zarabanda acompañaba a Tío Lilo a su última morada,  solo falta que yo tenga el valor de sentarme a escribirla y ése me ha faltado toda la vida.

De despedida le diría que hasta pronto mis amores y gracias. Pero de despedida mejor nos tomamos un ponche y nos pasamos un tamal de máiz nuevo o de los que tengan en su casa, de aferrada porque yo no hago, haré hasta que encuentre hojas de guineo y aquí brillan por su ausencia.
Posdata: por ahí daré tiempo a quienes quieran copiar algunos relatos del
archivo.

Ilka Ibonette Oliva Corado.
25 de diciembre de 2011.
Estados Unidos.

6 comentarios

  1. Gracias por sus comentarios gente. Les abrazo fuertemente.

  2. En algo estoy de acuerdo con Aldo (…) rompe el esquema….Personalmente considero tu decisión un tanto precipitada. No debe o no debería ser así, después de tantos sueños, aspiraciones, recuerdos y nostalgias que se han empollado, crecido y alzado vuelo desde ese espacio, “nido,” y, que de alguna u otra manera han tenido un impacto en el diario vivir de cientos de tus lectores que te siguen en muchos rincones del planeta y que se identifican con tu sentir. Es comprensible el dolor que causa la pérdida de un ser querido, lo he experimentado, pero no hay que olvidar que cuestiones tan fundamentales de la vida, como el envejecer y morir no atienden ruegos ni suplicas, son inexorables; como el tiempo mismo. Piensa por un momento en tus lectores quienes residiendo en tierra extrañas se quedaran huérfanos de tus letras, de tu sentir y de tu experiencia como emigrante. La reflexión como instrumento para visualizar y construir el futuro es de suma importancia.

    Pero… bueno… hay decisiones y DECISIONES que también son inexorables.

    mnv.

  3. Nunca te había escrito, te seguí desde hace algunos meses y me encampane con tu forma de escribir, soy un viejo de 63 años que aprendió a quererte y a respetar tus decisiones… como dices tu… “mas nada…” gracias por todo: Francisco Piloña Vicente, Huehuetenango, Guatemala C. A.

  4. manita, si te vas es porque quieres, tu catarsis puede que haya alcanzado sus objetivos.

    pero, en mi loca forma de pensar siempre en los demás, hay mucha gente a quienes haz ayudado, has dado fe y ánimos, has permitido que se identifiquen con tu bregar por la vida.

    no lo cierres, rompe el esquema de hacer catarsis para ti y hazlo por los demás, por aquellos que, aunque no conozcas personalmente, haz llegado y que ahora te necesitan.

    es mucha gente.

  5. Me alegra que este blog cumpliera su cometido y sus heridas esten sanando poco a poco. Será una lástima que ya no tengamos la oportunidad de leer aquellas vivencias de campo que para los capitalinos solo pueden disfrutarse a través de las descripciones como las suyas, esperamos que más adelante podamos continuar teniendo el placer de compartir sus experiencias tanto en su etapa de migrante como los recuerdos que guarda en el alma y corazón. Heidy

  6. Gracias por regalarnos tus palabras, palabras que me hacen sentirme orgulloso de ser guatemalteco y jutiapaneco. Mi país tiene verdades tan exquisitas como lo que has escrito todo este tiempo, espero sigas adelante escribiendo y ojala no nos dejes (a tus lectores) sin esa palabra tuya que cada que se puede alimenta el alma.

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