¿Y después de las medallas qué?

De: La Gaceta Independiente.
Hoy escribo de uno de esos temas que más me apasionan en la vida y es la docencia –sí, aunque usted no lo crea me apasiona mi profesión y he de decir que fui feliz y realizada durante los cinco años que la ejercí-.  Negar que la Educación Física va de la mano en el desarrollo integral de una persona y en el descubrimiento de habilidades y destrezas de un/a posible atleta sería mentir, es en el período de dicha materia cuando la ó el docente se percata de  esas destrezas y es su obligación y responsabilidad referir inmediatamente a dicha persona a la federación correspondiente. Diría yo que es lo deseado, lo ideal y el procedimiento. Pero, como siempre hay peros, de la utopía a la realidad hay un buen tramo.

Me viene a la memoria la  definición de  Educación Física: es una actividad sistemática del ejercicio físico sumamente importante en la prevención, desarrollo y rehabilitación de la salud, es un medio para forjar el carácter, la disciplina, la toma de decisiones y  el cumplimiento de las reglas beneficiando al practicante en todos los aspectos de la vida cotidiana.

 La Educación Física no es elitista porque su objetivo principal no es crear atletas de alto rendimiento, la materia es una herramienta fundamental para que todo ser humano sin importar estatus social, se debe y puede realizar actividad física de acuerdo a sus condiciones y necesidades. El objetivo principal es crear un hábito. Más sin embargo los ó las atletas de alto rendimiento no  pueden ser foco de atención durante el período de Educ. Física,  se convertiría en elitista y perdería todo fundamento. La diferencia entre la Educ. Física y una federación deportiva es: que en Educ. Física el deporte es un medio y no un fin. Y que en una federación se trabaja el perfeccionamiento de las habilidades y destrezas que la persona posee para determinada disciplina. Así que error garrafal es pensar que la Educ. Física crea deportistas de alto rendimiento, ahí muy probablemente el ojo de un/una docente se percate de la habilidad y logre referirla/o.

Yo podría –dada mi inspiración- deshilar aquí para ustedes los: objetivos fundamentales, los propósitos, las áreas a  trabajar: capacidad aeróbica, potencia anaeróbica, flexibilidad, equilibrio, coordinación, desarrollo de destrezas y habilidades. Modo de trabajar el deporte colectivo e individual. La recreación: juegos, rondas, expresión cultural y social, vida al aire libre. Les hablaría de: anatomía, fisiología y kinesiología. Les diría que no  nos subestimen porque las/los docentes de la Educ. Física tenemos especialidad en la materia, pero también podemos ejercer como docentes de salón impartiendo cualquier otra materia, no por gusto el plan de estudio es de siete de la mañana a seis de la tarde, estudiamos una doble carrera: el magisterio y la especialización. Así que si nos ven en pants, tenis y gorgorito  no crean que vamos a rascarnos la barriga en las áreas al aire libre de escuelas e institutos.

Exigiría respeto a la clase de Educ. Física porque tiene el mismo nivel de importancia que: matemáticas, estudios sociales, ciencias naturales e idioma español, la misma importancia que le debería de dar a la clase de Formación Musical. 

Yo no voy a venir a contarles a ustedes nada nuevo, pero sí refrescar un tanto la memoria en cuanto a la importancia de dicha materia: La Educ. Física forma parte de la actividad de la existencia humana, somos seres en “movimiento” necesitamos de éste  y es un hilo fundamental de la persona en el medio en que se desarrolla. A través del mismo; exteriorizamos nuestras necesidades, motivaciones, instintos, expresamos, nos comunicamos, nos relacionamos, conocemos y “nos” conocemos,  a hacer y “ser”.  Ayuda a desarrollar sus necesidades básicas como una unidad bio-sico-social. Si vos querida/o lector/a me venís a decir que las matemáticas son más importantes que la Educ. Física, te diría que alistés tu corvo, ¡porque te reto a los planazos! Ninguna es más importante que la otra, todas van de la mano.

¿Y a cuenta de qué yo me he tirado todo este rollo? Por la cantidad de correos que he recibido por colegas docentes de la Educ. Física que me piden me pronuncie en nombre del gremio respecto a los Juegos Panamericanos. Más mi voz sólo expresa lo que  en mis adentros rebosa. Hablo  -escribo- como docente, no puedo dar voz a todo un gremio.  También viene a colación de la bofetada propinada hasta con envión al Comité Olímpico Guatemalteco, por parte de las/los atletas que se coronaron con medallas en las recientes justas deportivas Panamericanas, y hablo de aquellas personas que pertenecen a los arrabales, no estoy hablando de riquillos pequeño burgueses,  por lo cual hubiese sido pecado capital no obtener medallas, tendiendo ellas y ellos todos los recursos habidos y por haber, sin embargo la famosa nadadora Guisela Morales con todas las posibilidades bajo sus pies, no pudo lograr una presea, ahí está más que demostrado que el talento, la habilidad, la entrega y
la disciplina no se compran con dinero.

Como docente debo de opinar sin subjetividad, pero la realidad es una y no voy a intentar encubrirla porque vengo de un país en donde hasta los deportes son excluyentes dependiendo tu clase social. No voy a denigrar las medallas logradas por deportes de la élite burguesa, pero sí debo de aplaudir las hazañas logradas por atletas del bajo mundo de las clases sociales. No es culpa de unos tener más recursos que otros, también es cierto, aquí la culpa es del Estado.

Por no erradicar la hambruna y la pobreza, por no invertir en la educación de su infancia, por no facilitar recursos a los centros educativos y por no hacer de la clase de Educ. Física una de las más  importantes. Cuando ésta se reciba todos los días en períodos de cuarenta y cinco minutos yo diré que empezamos a escalar la montaña del subdesarrollo en cuanto a educación. Cuando se entienda y se comprenda de su valor, entonces podremos decir que estamos formando integralmente a Seres humanos,  por el momento la educación la estamos ofreciendo a medias.

Cuando finalmente se invierta en el deporte y se entienda como un eje de cambio, diremos que el Estado está en el proceso de desarrollo y que se preocupa y trabaja por la juventud. Dirán que el balompié, aquí que allá, de allá pa´cá y  maracuyá. Ahí está el ejemplo claro de la monopolización, siendo el deporte más popular del país –y del mundo- quienes lo  practican a nivel élite son los pequeño burgueses haraganes, drogadictos y sin habilidades. Mientras que en el monte y en colonias marginales se está pudriendo la semilla en busca de oportunidades.  Siendo la Federación de Fútbol la que más apoyo económico recibe, los resultados son parcos. La famosa Casa de Selecciones es un centro de fornicación autorizado por las autoridades deportivas y hasta de FIFA.

Yo aquí no voy a aplaudir burgueses que a base de “conectes” consiguen patrocinio y papi y mami les pagan el pasaje de avión y la estadía por largas temporadas en las famosas “expediciones” para subir cerros, montañas y montes internacionales, cualquiera que tenga el dinero para estarse cuatro meses intentando subir una cima lo puede hacer y  no por eso es un/a atleta. Y mucho menos de alto rendimiento.

Andá ve vos los patojitos que suben  hechos pistola el Volcán de Agua, cuando vos te hacés diez horas aquellos en dos ya subieran con su red de naranjas a tuto para esperarte en el cráter para venderte el cítrico y el racimo de bananos para que compensés la falta de oxígeno por la altura con el potasio. ¿Te imaginás vos a uno de esos patojitos compitiendo como atleta de alto rendimiento? Lo que vos te hacés de trayecto en la subida del volcán de San Pedro la Laguna, ya fueron  y vinieron patojitas del lugar, con ollas de atol, panes con frijoles y hasta ponche, para lograr vender y aportar  a sus hogares. ¿Quién es más atleta ellas o los burgueses que se costean las largas expediciones? ¿Quién es más alpinista?

¿Y después de las medallas qué? ¿Qué viene? ¿Cuál es el paso  a seguir? Alguien preguntaba por el proceso del ciclo olímpico, aquí lo explico para quienes no lo conocen. Son cinco. Juegos Nacionales, -para competir en los nacionales debés de haber participado en departamentales primeramente que incluye la competencia entre municipios-  Juegos Deportivos Centroamericanos, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Panamericanos y finalmente Juegos Olímpicos.

Pocas veces en la vida nuestras/os deportistas nos hacen llorar de alegría, de emoción, de orgullo. Y para quienes llevamos el deporte en la sangre la euforia es aún mayor.  Hoy mí la alegría ha sido triple, como docente de la Educación Física, como deportista y como mujer de los arrabales.

Antes de que partiera la delegación a las justas Panamericanas, vos leías en los medios de comunicación que las cartas importantes de ésta estaban en los deportes de la élite burguesa, en ningún momento se mencionó a un solo nombre de quienes nos honraron ganando medallas en atletismo y no decir gimnasia olímpica y en karate.

Los deportes como bádminton, vela, ecuestres, tiro con arco y  flecha,  y esos que practican sólo   en los Country  Clubs  -si fuera de a tetuntazo tuviéramos medallas de oro todos los años-  la natación la
representan niñas y niños burgueses que se entrenan en clubs privados en donde el alguna es climatizada mientras que, quienes nadan en las frías aguas de la piscina olímpica por su bajo estatus social y aunque también clasifiquen para justas internacionales, a la hora de decidir a quién enviar, siempre las autoridades se deciden por las  y los canchitos de ojos verdes,  o apellidos raros, aunque en capacidad les sobrepasen quienes anden en bus y vivan en covachas, en asentamientos y  en áreas rurales; así de clasista es nuestro glamuroso sistema deportivo.

No voy a quitar el dedo del renglón en señalar la bajeza cometida por las autoridades deportivas al negarle a Cheili González de Karate Do, su merecida oportunidad de desfilar como abanderada de la delegación guatemalteca, simplemente por su condición de mujer y su clase social. Con ella pesó más su clase social y su apellido sin elegancia,  porque aunque me declaro feminista y leal defensora de mi género, debo de aclarar que antes de todo está la justicia por la igualdad de todo tipo,  y cuando se tiene la capacidad no importa si es hombre o mujer.

En los Juegos Olímpicos de Atenas  Guisela Morales fue la abanderada de la delegación, sin ningún tipo de mérito más por su condición social, en aquel entonces estaba en su apogeo Luis García Bichinie de marcha, a él le competía desfilar como abanderado, a él era ese honor, más sin embargo pesó más su condición social y desfiló en su lugar la canchita burguesa, arrogante y pedante que denigra y señala a atletas de otras disciplinas por su clase social. ¡Para mí hubiera estado bueno! En primera se hubiera quedado en casa  y  en su lugar hubieran asistido atletas reales, que sudan sus entrenos y se sacrifican con todas las desventajas sobre los hombros. Porque a ese tipo de eventos deben de asistir quienes pueden, no quienes tienen.

El siguiente evento es la espera de los Juegos Olímpicos, ahí hay cinco mujeres con medallas no creo que el Comité Olímpico escoja a ninguna de ellas, por su condición social como tampoco lo harán con Érick Barrondo, por su condición de indígena y por ser de área rural. Si lo llegaran a hacer y decidieran nombrar a cualquiera de ellos, diría que habrán empezado el ciclo de la asimilación de un país: pluricultural, multiétnico y multilingüe.

Todas las disciplinas tienen su grado de dificultad, en algunas se trabaja más la velocidad, en otras la fuerza, la resistencia… en fin. Pero la gimnasia olímpica es la más difícil y su perfeccionamiento requiere de una alta dosis de disciplina y entrega –sin descontar nado sincronizado que también requiere de clases de ballet – . Ahí se conjugan todos los requisitos: fuerza, elasticidad, equilibrio, acrobacia, gimnasia rítmica y una concentración al mil por ciento. La hazaña lograda por la niña Ana Sofía merece que le coloquen  su nombre a la Federación de Gimnasia, o a algún polideportivo, que uno de los salones del Instituto Belén lleve su nombre y que sea premiada como alumna distinguida de aquel educativo. De Érick Barrondo, que el polideportivo de Cobán lleve su nombre,  de las niñas de marcha que los vestidores del Mateo Flores –en donde se encuentra gran parte de la Federación de Atletismo-  lleven sus nombres, en sus colonias que las calles principales sean nombradas de igual manera.

Pero ¿y después de eso qué? Ya está demostrado que la gente de bajos recursos es la que más se entrega y la que obtiene resultados, ahora corresponde acortar recursos en otros instancias y disciplinas deportivas y entregarlos a quienes realmente están sacando la cara por Guatemala. 

Polideportivos  en todos los municipios urgen. No necesitamos de entrenadores extranjeros, lo que nos urge es dar  oportunidades a los nacionales y darles los recursos necesarios para facilitarles los entrenos a  atletas.  Necesitamos ir a áreas rurales porque ahí están los semilleros, necesitamos descentralizar las federaciones y crear en los Departamentos más espacios. Cambiar el  nombre a los estadios y centros deportivos,  porque la mayoría tienen el de los alcaldes que no han hecho absolutamente nada para merecer semejante gloria, los centros deportivos deben llevar nombres de atletas no de trabajadores del gobierno.

Se deben de cambiar la presidencia de las diferentes federaciones y colocar en su lugar a gente que sí tenga que ver con el deporte, no a abogadetes, arquitectos e ingenieros que no entienden ni la o por lo redonda de donde están parados, zapatero a su zapato. ¿En dónde hay gente con capacidad? Ahí está el ejemplo viviente, don Teodoro Palacios Flores, un atleta y Licenciado en Educación Física y Deportes.

Ahí están los atletas que han partic
ipado en la élite competitiva y que se han retirado, aprovechen esa vasta experiencia e inclúyanlas/os en las dirigencias de las Federaciones, gente con capacidad existe, lo que se necesita es dejar el monopolio y proveer de oportunidades.

Como siempre, es una reflexión utópica. Como utópica era la cosecha de medallas y se hizo realidad el imposible, así que desde mi autoexilio va mi vitoreo a ellas y ellos, a la gente de los arrabales que nos hicieron rodar las lágrimas por la emoción y la alegría, medallas que son hazañas y los/as convirtieron en historia. Han honrado la memoria de don Doroteo Guamuch Flores, y han demostrado que atletas de los peñascos y subsuelos, hacen la diferencia en un país de  doble moral y   excluyente con las clases sociales.

Y para terminar yo le llamo hazaña, porque han logrado medallas aún teniendo todos los factores en contra, compitiendo con potencias mundiales como Estados Unidos y Canadá. Compitiendo contra el mejor país del mundo en el deporte: Cuba. Y lograron subirse al podio, la inmortalidad las/os abrace  nos han inyectado de energía, optimismo y nos han permitido acariciar la utopía deportiva.
Ilka Ibonette Oliva Corado.
Estados Unidos.
03 de noviembre de 2011.

Un comentario

  1. “Como siempre, es una reflexión utópica. Como utópica era la cosecha de medallas y se hizo realidad el imposible…”

    “Un mapa del mundo que no incluya Utopía no vale la pena darle una mirada,” escribió Oscar Wilde, “pues deja afuera al único país en el que siempre aterriza la humanidad. Y cuando la humanidad aterriza ahí, mira hacia su alrededor, y observando un país mejor, abre sus alas al viento. El progreso es la realización de Utopías.”

    Excelente artículo, todo en su lugar, no hay más que decir. Gracias Maestra por la cátedra de Educación Física. ¡Felicidades!

Deja un comentario