¡Vamos de reculada Guate! ¡Vamos de reculada!

Esa fue mi expresión al enterarme de la novedosa idea, -llevada a la acción- respecto al transporte público sólo para mujeres. Embrutecida por tal atrevimiento de nuestras autoridades, leía y observaba los artículos y las fotografías en los medios escritos.


¡No puede ser! Pensé indignada.  La verdad que mi expresión fue un poquito subida de tono, pero dejémosla en que fue así: ¡no puede ser! ¿Osea que ahora en lugar de luchar contra el abuso, nos aíslan? Resulta más fácil, aislarnos que trabajar por cambiar la podrida doctrina del patriarcado y sociedad machista y malinchista en que vivimos.

Resulta más cómodo, meternos en un cajón decorado con listones rosados, que trabajar en cambiar los patrones de crianza, la conducta y el abuso al que somos sometidas las mujeres en Guatemala –y en todas las partes del mundo-.

Abusos como: la discriminación, la agresión física y mental, el abandono, la violación de nuestros derechos humanos y la negación rotunda a aceptarnos como Seres de igual capacidad.
Es solución pasajera dividir vagones y pintar unos de color rosado y decorarlos para animar al género femenino a abordarlos, con el engaño de que dentro iremos seguras; y sí, muy probablemente, pero: ¿y qué sucederá cuando nos bajemos en la parada? ¿También nos aislarán de las tiendas y centros comerciales? ¿En los salones de clases en las escuelas? ¿Acaso pintarán las banquetas en las calles unas de color rosado y otras de azul? Los parques, ¿habrá sector para mujeres y otro para hombres? ¿En casa lo haremos también? Hombres se sientan a comer en tal sector del comedor y las mujeres en otro.
¿Qué es esto? ¿Hacia dónde púchicas vamos? ¡De reculada Guate! ¡De reculada!
Lo que me sorprende enormemente es que haya sido una mujer quien propusiera y dispusiera, -de su poder- de estos mecanismos de aislamiento. Es vergonzoso, esas son las mujeres que por su calaña y sus formas de actuar degradan a nuestro género.
De por sí vivimos en una realidad asquerosa, teñida con el manto oscuro de la impunidad,  sí, en Guate sufrimos de amnesia, nos damos el lujo de permitirnos, tener candidatos a la presidencia, que son genocidas, y tan así de simple: andan en calles y avenidas libremente, caminando con decoro, como cualquier ciudadano honrado y trabajador, teniendo ya desde décadas pasadas, las manos teñidas de sangre.
En Guate el chucho y el coche  se lanza a la candidatura, esperando llevarse con eso la mejor tajada, y atrás de ellos tienen su batallón de “ratas de alcantarilla” que ya están nominados y nominadas, -como si de un concurso de belleza se tratara-  a acaparar los huesos y puestos correspondientes, de donde podrán realizar sus fechorías y obtener ganancias económicas a costillas del pueblo. ¡Trabajen partida de vende patrias! Es el colmo de la descaradez, el circo en que se ha convertido una elección. Sopotocientos partidos inscritos, que así con el mismo ímpetu y con la misma leche y chispa se unieran para erradicar la hambruna y la pobreza, fuera un lujo…
Si con la misma gracia, maquinaran para erradicar el trabajo infantil en Guatemala,  qué calidá, pero por el contrario, tienen niñas de 12 años trabajando como empleadas domésticas en sus mansiones ¡y encima las abusan!
Bueno Ilkita, no se me ofusque, volvamos al tema de las carrocerías disfrazadas de digno transporte para damas.
Palabras textuales de la impulsora y propulsora de esta nueva normativa en el transporte público: “Ha sido un éxito, estoy muy contenta de que las mujeres se sientan más seguras y de que con esta decisión se empiecen a respetar los derechos de las mujeres”
Me pregunto: ¿qué otras acciones estúpidas se tomarán para respetar nuestros derechos de féminas? Ah ya tengo una, que en lugar de darnos el derecho a decidir nos lo niega: nuestro Procurador de los Derechos Humanos, en su calidad de “hombre”: que no tiene idea de  lo que es parir, amamantar y criar hijos, ha dado una resolución  referida al control de los medicamentos anticonceptivos.

¿Quién se cree el fulano? Sí, fulano, porque con todos los títulos, y entonaciones en su rama de profesional en la materia de Derecho Humano,  se siente con el derecho de venir a realizar resoluciones que nos niegan al género femenino nuestro DERECHO A DECIDIR.
Sí bien es cierto, que la Santa Iglesia, hecha y formada por hombres –tan degradante  ven al género femenino que no  nos permiten ser sacerdotisas,  y nos delegan el cargo de monjas-  no permite y niega el uso de métodos anticonceptivos.
De la misma manera la sociedad patriarcal en la que hemos vivido durante siglos.
Pero esa misma iglesia y esa misma cultura, ¿acaso desconoce la cantidad de niñas que son madres a temprana edad?, y digo niñas porque de 12 y 13 años,  una patoja no tiene idea de lo que es traer una cría al mundo y mucho menos la complicada realidad de la crianza.  Nuestras patojas adolescentes, paren  antes de haber cumplido los 21 años, sin tener en sus haberes la oportunidad de ir a la escuela. Siendo desde niñas abusadas y oprimidas por el padre y luego por el esposo. ¿Y qué decimos de la sociedad en sí? ¿Del sistema?
Tenemos el derecho a vivir nuestra sexualidad y decidir si tener hijos  o no. Es algo que nos corresponde sólo a nosotras porque somos dueñas de nuestros cuerpos, de nuestros vientres y de nuestras realidades.
Es injusta y retrógrada  una resolución de esta magnitud, con ello colabora nuestro flamante procurador,  a que abunde la po
breza y la hambruna,  en sí la MISERIA. A que se siga pariendo crías y no se tenga los medios para alimentarlas y educarlas.

No debe de meterse en terrenos que sólo a las mujeres nos toca decidir. Es nuestro derecho,  ¿acaso también se nos negará decidir sobre nuestros propios cuerpos?  ¿Y el avance entonces?  ¿O aquí la cosa es: un paso para adelante y dos hacia atrás? ¿Volveremos al tiempo de la inquisición? Sólo con la variedad, no por brujas, sino por exigir nuestro derecho a decidir sobre la maternidad. ¿Seremos juzgadas y enjuiciadas? Con eso de que nos aíslan, también no me asombraría que se le permita solamente a los hombres comprar los métodos anticonceptivos, para que ellos decidan –en lugar que lo hagamos nosotras- si permitirán  que los utilicemos o no.
¡Vamos de reculada Guate! ¡Vamos de reculada!
Es lo que sucede cuando se coloca –y se auto colocan- a personas retrógradas, en puestos en donde se les permite tomar decisiones que pueden afectar directamente a la población. Hoy dos casos específicos.
No queremos que nos aíslen,  por el contrario necesitamos que se trabaje en cortar de raíz el abuso, la prepotencia, el feminicidio, las violaciones,  y el abandono al que somos sometidas las mujeres.  –También por  otras mujeres un caso concreto la enmienda del transporte- Y esto: señores y señoras, no se soluciona,  dividiéndonos del rebaño;  por siglos hemos estado aisladas, y no necesitamos que nos etiqueten con el color rosado, en su lugar: exigimos, que nos unifiquemos, y trabajemos ambos géneros en el cambio y el avance  hacia una sociedad igualitaria y tolerante con la misma oportunidad, derechos y obligaciones para todas y todos.
Ilka Ibonette Oliva Corado.
Junio 19 de 2011.
Estados Unidos.

¡No puede ser! Pensé indignada.  La verdad que mi expresión fue un poquito subida de tono, pero dejémosla en que fue así: ¡no puede ser! ¿Osea que ahora en lugar de luchar contra el abuso, nos aíslan? Resulta más fácil, aislarnos que trabajar por cambiar la podrida doctrina del patriarcado y sociedad machista y malinchista en que vivimos.

Resulta más cómodo, meternos en un cajón decorado con listones rosados, que trabajar en cambiar los patrones de crianza, la conducta y el abuso al que somos sometidas las mujeres en Guatemala –y en todas las partes del mundo-.

Abusos como: la discriminación, la agresión física y mental, el abandono, la violación de nuestros derechos humanos y la negación rotunda a aceptarnos como Seres de igual capacidad.
Es solución pasajera dividir vagones y pintar unos de color rosado y decorarlos para animar al género femenino a abordarlos, con el engaño de que dentro iremos seguras; y sí, muy probablemente, pero: ¿y qué sucederá cuando nos bajemos en la parada? ¿También nos aislarán de las tiendas y centros comerciales? ¿En los salones de clases en las escuelas? ¿Acaso pintarán las banquetas en las calles unas de color rosado y otras de azul? Los parques, ¿habrá sector para mujeres y otro para hombres? ¿En casa lo haremos también? Hombres se sientan a comer en tal sector del comedor y las mujeres en otro.
¿Qué es esto? ¿Hacia dónde púchicas vamos? ¡De reculada Guate! ¡De reculada!
Lo que me sorprende enormemente es que haya sido una mujer quien propusiera y dispusiera, -de su poder- de estos mecanismos de aislamiento. Es vergonzoso, esas son las mujeres que por su calaña y sus formas de actuar degradan a nuestro género.
De por sí vivimos en una realidad asquerosa, teñida con el manto oscuro de la impunidad,  sí, en Guate sufrimos de amnesia, nos damos el lujo de permitirnos, tener candidatos a la presidencia, que son genocidas, y tan así de simple: andan en calles y avenidas libremente, caminando con decoro, como cualquier ciudadano honrado y trabajador, teniendo ya desde décadas pasadas, las manos teñidas de sangre.
En Guate el chucho y el coche  se lanza a la candidatura, esperando llevarse con eso la mejor tajada, y atrás de ellos tienen su batallón de “ratas de alcantarilla” que ya están nominados y nominadas, -como si de un concurso de belleza se tratara-  a acaparar los huesos y puestos correspondientes, de donde podrán realizar sus fechorías y obtener ganancias económicas a costillas del pueblo. ¡Trabajen partida de vende patrias! Es el colmo de la descaradez, el circo en que se ha convertido una elección. Sopotocientos partidos inscritos, que así con el mismo ímpetu y con la misma leche y chispa se unieran para erradicar la hambruna y la pobreza, fuera un lujo…
Si con la misma gracia, maquinaran para erradicar el trabajo infantil en Guatemala,  qué calidá, pero por el contrario, tienen niñas de 12 años trabajando como empleadas domésticas en sus mansiones ¡y encima las abusan!
Bueno Ilkita, no se me ofusque, volvamos al tema de las carrocerías disfrazadas de digno transporte para damas.
Palabras textuales de la impulsora y propulsora de esta nueva normativa en el transporte público: “Ha sido un éxito, estoy muy contenta de que las mujeres se sientan más seguras y de que con esta decisión se empiecen a respetar los derechos de las mujeres”
Me pregunto: ¿qué otras acciones estúpidas se tomarán para respetar nuestros derechos de féminas? Ah ya tengo una, que en lugar de darnos el derecho a decidir nos lo niega: nuestro Procurador de los Derechos Humanos, en su calidad de “hombre”: que no tiene idea de  lo que es parir, amamantar y criar hijos, ha dado una resolución  referida al control de los medicamentos anticonceptivos.

¿Quién se cree el fulano? Sí, fulano, porque con todos los títulos, y entonaciones en su rama de profesional en la materia de Derecho Humano,  se siente con el derecho de venir a realizar resoluciones que nos niegan al género femenino nuestro DERECHO A DECIDIR.
Sí bien es cierto, que la Santa Iglesia, hecha y formada por hombres –tan degradante  ven al género femenino que no  nos permiten ser sacerdotisas,  y nos delegan el cargo de monjas-  no permite y niega el uso de métodos anticonceptivos.
De la misma manera la sociedad patriarcal en la que hemos vivido durante siglos.
Pero esa misma iglesia y esa misma cultura, ¿acaso desconoce la cantidad de niñas que son madres a temprana edad?, y digo niñas porque de 12 y 13 años,  una patoja no tiene idea de lo que es traer una cría al mundo y mucho menos la complicada realidad de la crianza.  Nuestras patojas adolescentes, paren  antes de haber cumplido los 21 años, sin tener en sus haberes la oportunidad de ir a la escuela. Siendo desde niñas abusadas y oprimidas por el padre y luego por el esposo. ¿Y qué decimos de la sociedad en sí? ¿Del sistema?
Tenemos el derecho a vivir nuestra sexualidad y decidir si tener hijos  o no. Es algo que nos corresponde sólo a nosotras porque somos dueñas de nuestros cuerpos, de nuestros vientres y de nuestras realidades.
Es injusta y retrógrada  una resolución de esta magnitud, con ello colabora nuestro flamante procurador,  a que abunde la po
breza y la hambruna,  en sí la MISERIA. A que se siga pariendo crías y no se tenga los medios para alimentarlas y educarlas.

No debe de meterse en terrenos que sólo a las mujeres nos toca decidir. Es nuestro derecho,  ¿acaso también se nos negará decidir sobre nuestros propios cuerpos?  ¿Y el avance entonces?  ¿O aquí la cosa es: un paso para adelante y dos hacia atrás? ¿Volveremos al tiempo de la inquisición? Sólo con la variedad, no por brujas, sino por exigir nuestro derecho a decidir sobre la maternidad. ¿Seremos juzgadas y enjuiciadas? Con eso de que nos aíslan, también no me asombraría que se le permita solamente a los hombres comprar los métodos anticonceptivos, para que ellos decidan –en lugar que lo hagamos nosotras- si permitirán  que los utilicemos o no.
¡Vamos de reculada Guate! ¡Vamos de reculada!
Es lo que sucede cuando se coloca –y se auto colocan- a personas retrógradas, en puestos en donde se les permite tomar decisiones que pueden afectar directamente a la población. Hoy dos casos específicos.
No queremos que nos aíslen,  por el contrario necesitamos que se trabaje en cortar de raíz el abuso, la prepotencia, el feminicidio, las violaciones,  y el abandono al que somos sometidas las mujeres.  –También por  otras mujeres un caso concreto la enmienda del transporte- Y esto: señores y señoras, no se soluciona,  dividiéndonos del rebaño;  por siglos hemos estado aisladas, y no necesitamos que nos etiqueten con el color rosado, en su lugar: exigimos, que nos unifiquemos, y trabajemos ambos géneros en el cambio y el avance  hacia una sociedad igualitaria y tolerante con la misma oportunidad, derechos y obligaciones para todas y todos.
Ilka Ibonette Oliva Corado.
Junio 19 de 2011.
Estados Unidos.

2 comentarios

  1. Hay un video en youtube donde asaltan a un bus en Guatemala, se miran los ladrones, bajan a la gente, se llevan a la muchacha que violan.

    Sera que se hizo algo al respecto?

    Ya la cosa esta tan mal en Guatemala que las medidas a tomar parecen tan estupidas como buses solo para mujeres…

    Y es que en el desespere, pues las entiendo.

    Personalmente, voto que SI.

    Por la misma razon que hay banos para hombres y mujeres, paso del racismo, favoritismo… a la privacidad de una mujer.

    Saludos!

  2. Y, que se puede esperar de una sociedad al borde del colapso o ya colapsada, como la Guatemalteca? No estoy de acuerdo, por las serias implicaciones que esto conlleva, con el termino estado fallido, pero si uno de los parametros con el cual se define y aplica este termino es; el abuso y la discriminacion rampante que victimiza y penaliza a las mujeres guatemaltecas, definitivamente Guatemala califica como un estado fallido.

    No solo es, el patriarcalismo o el machismo estructural, sino la total de ausencia de un estado de derecho, constituido sobre bases democraticas solidas que, garantice el derecho a la vida en todas sus manifestaciones, lo que provoca como consecuencia logica que, se cometa toda clase de abusos y atropellos que, atentan contra la dignidad e integridad de las mujeres.

    Lo triste y lamentable de todo esto es que se quiera disfrazar estas absurdas medidas como lo que no son; protectivas. Porque, como puede ser que un pais donde no existen las mas minimas garantias de seguridad y protecion ciudadana, estas ridiculas disposiciones puedan protejer a alguien?

    Talvez lo de andar de reculada, no
    sea nada reciente, mas bien es una caracteristica que historicamente nos ha definido.

    Muy buen trabajo Ilka, sigue adelante.

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