Las Patronas.

Desde que comparto mi “catarsis” escrita,  he recibido: quejas, consejos, sugerencias, amenazas y regaños, es decir la gente criticona y  mala leche –que no es la mayoría-  piensa y cree que “puede meter su cuchara” en mis escritos, y lo aceptaría si mis letras fueran hechas puramente por encargo, como lo hacen algunos columnistas verdad. 
Claro que acepto sugerencias y críticas constructivas siempre y cuando vengan con el ánimo de ayudar… A mí nadie  me paga por escribir,  no entro o calzo en un modelo que rija mis letras. No, lo mío es una expresión del alma, muy propia, sublime, algunas veces nostálgica, en otras melancólica y muchas veces en un mero discurso irracional para quien no entiende el dolor del exilio y la lucha interna diaria y cansada de caminar sobre un suelo que no es propio.

Los sentimientos son libres, sin fronteras ni rejas que puedan encerrarlos, no tienen ataduras, lo único que yo hago es convertirlos en letras, por eso le llamo canalización, desahogo, catarsis, más nada, no busco fama ni gloria, ni aplausos ni reverencias, no soy escritora,  tan solo trato de sosegar mis alucinaciones sentimentales y emocionales con ese ungüento parecido al Agua Florida, que alivia de cuando  en cuando   El Mal de Patria.

A lo largo de esta catarsis escrita,  han quedado plasmados recuerdos de infancia, muchos de ellos oscuros, otros coloridos  como los arcoíris, los de adolescencia, y  la mayor parte de ellos los abraza el tema de mi autoexilio,  y mi tan difícil adaptación a una tierra extraña.
Ha sido tarea ardua la de “dejar ir…”, soltar el lastre y liberarme de ataduras, aceptar la realidad y dejar de sobrevivir para vivir a plenitud en ella.

Mis temas son variados, ¿por qué? Porque a la inspiración no se le obliga, no, ella aparece de pronto se planta  como mariposa sobre tus hombros y en un abrir y cerrar de ojos desaparece, sin darte tiempo siquiera a disfrutar de ella. Mi musa  ha sido por largo tiempo mi patria, y espero que nunca  huya de mí, porque entonces me convertiré en una huérfana sin terruño ni nido, sin pasado y sin presente, vagaré por las calles sin sentido, sonámbula y delirante  sumergida en esa  pérdida de memoria que aplaca a la quien se vende al destierro. Esos que se  dejan comprar por el bullicio de la ciudad y el espejismo de los rascacielos y carros de lujo. Engavetando  con hecho y pensado, su negación rotunda a la Patria que los parió.

Yo no niego mi Patria, ni mis raíces, mucho menos mis vivencias,  ellas ayudaron a que yo sea la mujer de hoy en día: loca, testaruda, irreverente, o como vos querrás llamarme, eso soy y no hay vuelta de hoja, negar mi patria sería negar el color de mi piel.
¿Por qué es tan latente el tema de emigrantes? Léase EMIGRANTES  no inmigrants –tes –copiones-  ¿por qué escribo sobre ellos y ellas? ¿Por qué me empecino en hablar de temas de  frontera, torturas y muertes? ¿Pero si tan bonito que es escribir de flores y lagos? ¿Por qué perder el tiempo en  emigrantes? Este tipo de cuestionamientos llegan muy seguido a mi correo electrónico, de igual manera en llamadas telefónicas de quienes se creen que por que ellos y ellas se vendieron yo también lo haré. Una cosa es que acepte mi realidad y esté tratando de no pelearme con ella y otra muy distinta que renuncie a mi condición Humana, que  sería negar las huellas feroces de la migración en mi piel.

Si las veo todos los días cuando me  levanto por las mañanas, ¿cómo ignorarlas? ¿Cómo esconderlas? Si las llevo tatuadas.

¿Por qué hablar de la pobreza? Si crecí en ella, conozco su rostro muy de cerca, entre mis manos se han escurrido sueños que   en algún momento se convirtieron en  frustraciones,  en depresiones severas, que exterioricé con llanto y de las que ahora puedo hablar y escribir sin contemplaciones ni torturas emocionales.

¿Por qué hablar de las colonias marginales y alabarlas? Porque vengo de una de ellas,  el hecho que carezcan de agua potable, luz eléctrica y no existan las comodidades no significa que quienes vivimos allí somos seres sobrenaturales, no comemos personas, salimos a trabajar todos los días en  busca del pan sobre la mesa, también respiramos, soñamos y sonreímos, nos cuesta más trabajo sí, pero seguimos luchando con la frente en alto.

¿Por qué hablar de las “empleadas domésticas”? Porque soy una de ellas. En este momento no tengo la imaginación necesaria, -y no sé si la tendré- para escribir de ciencia ficción, de maripositas   internadas en mi cerebro, creando  historias de amor como las de las telenovelas. Lo que escribo tiene que ver con mi realidad, con mis recuerdos, con mis vivencias y las de las personas que están a mi alrededor.

¿Pero es que Ilka, tema de jardineros? ¿A quién le importa los jardineros? A mí, a mí me importan con eso me basta y me sobra.  ¿Pero es que defendiendo una causa perdida? No está perdida por es
o la defiendo. Una cosa es que lacayos –que no son mayoría- trabajen arduamente en propagar la injusticia social y otra muy distinta es que quienes sí la tenemos, nos quedemos de brazos cruzados: cada quien ayuda en lo que puede y lo mío son las letras. ¿Está claro? Dejar de luchar sería aceptar que el sueño de Simón Bolívar, El Che y Monseñor Gerardi  fue un mero espejismo de la consciencia  humana.

¿Pero es que Ilka a vos te sale mejor la poesía y las letras exóticas dedicáte a eso mejor? No sabía que hubieran letras exóticas tampoco que me salía bien la poesía, ¿dedicarme? Las letras no se obligan, ellas fluyen solitititas.

Migración, indocumentados, fronteras, trata de blancas, mutilaciones, violaciones a los derechos humanos ¿por qué hablar de eso? ¿Por qué no mejor echarle cal y esconderlo? Porque no se puede tapar el sol con un dedo, ellos y ellas allí están, siguen viniendo en busca –de lo que no han perdido- del sueño americano existente nada más en discursos de políticos y de actores de cine.

El sueño americano nada más adornado con brillantinas y dólares verdes, alcanzarlo, convertirlo en realidad o palparlo es privilegio de quienes tienen documentos “legales”  – y ni así-  porque sin documentos el ser humano en éste país es un ave sin alas, un árbol sin tierra en donde expandir sus raíces, un ser humano indocumentado en gringolandia es presa favorita para las redadas silenciosas que se realizan a diario y de quienes nadie comenta, mucho menos los medios de comunicación. Disfrutá pues de la alcurnia de esta tierra, sin que ella te embobe porque ellos no te aceptan como parte del rebaño, te mastican sí, pero no te tragan y en cuanto menos sintás te deportan y allí sí, el mameyazo será enorme porque caerás desde aquellas alturas en donde has estado soñando a una realidad que quisiste esconder.

Ser indocumentado en gringolandia es sinónimo de trabajar sin prestaciones laborales y  con salarios de espanto. ¿Es es el sueño americano? Claro que no, porque de eso nadie habla,  de banalidades si. Nadie habla de lo imposible que es ser atendido en un hospital público por tu estatus migratorio, de los costos exorbitantes de ser atendido en una clínica privada –servicio al que la mayoría no puede recurrir-. 

Nadie nos tiene  a la fuerza aquí también es cierto, pero lo que comés y calzas te lo ganás  con el sudor de tu frente, así que no hay por qué alabar a un país que trata al emigrante indocumentado  poco menos  que a un perro.

¡Pero es que vayan a estudiar inglés! El país te engaña con el programa de inglés para adultos, una vez pasado cierto nivel, te clavan con altos costos para optar al siguiente nivel cosa que no todo mundo puede costear, más adelante te piden el número de seguro social y ya estuvo que chapaleaste en busca de una  oportunidad de superación por esa vía.

¡Pero es que Ilka a quién le importa la gente que viaja en tren hacia USA? A mí me importa, y por eso escribo de ellos y ellas y  quien quiera leer mi blog que lo haga y sino: tiene de dos sabores… total…  It is what it is.
¿A quién le interesa historia de desiertos y espaldas mojadas? ¿Adiviná a quién le importa? Hay de dos sabores… 

No voy a cambiar mi forma de escribir, ni mis modismos, ni mis palabras,  ni los temas, porque son de mi interés, claro lo explico en mi blog, lo mío es una catarsis, así que no busqués allí, palabras de académicos y expertos en periodismo y literatura.

Las Patronas, he escuchado mucho de ellas, historias con diferentes nombres, pero realizan la misma labor: ayudar y alimentar a emigrantes indocumentados en su paso por México. Hoy vi ese documental de quince minutos:
http://www.youtube.com/watch?v=DIq28UfEzuE&feature=related– no sé si algún día lograré controlar las emociones y los sentimientos encontrados que este tipo de eventos despierta en mí,  pero hoy por hoy, sigue tocando las finas capas de mi sensibilidad humana.

Muchas de estas mujeres gastan sus salarios en hacer comida embolsarla, e irse a esperar el “tren de la muerte” en donde viajan cientos de miles de indocumentados hambrientos en su travesía en busca “del paraíso fantasmagórico”,  allí junto a las vías del tren se paran y lanzan las bolsas de comida y botellas de agua para alimentar a aquella almas.

De lunes a viernes, la misma función. Ejemplo de humanidad y generosidad, actitudes y acciones como esas, son las que me hacen confiar y tener fe en que la lucha no está perdida, porque los buenos somos mayoría. Llegará el día en que la gente no tendrá que emigrar para buscar comida, será cuando se logre por fin, desistir de los abonos del capitalismo y se mande de un patín fuera de nuestras tierras a los lacayos tranceros y a “conquistadores” por igual.

Mientras tanto, el camino es
de doble vía, allá llegan los explotadores mientras que para acá viajan los trabajadores, en el camino mil penurias pasan, pero allí están ellas Las Patronas, para alimentarlos.

¿Cómo dejar de escribir sobre emigrantes y fronteras? Sería como pedirle a Las Patronas que desistieran de ayudar con su lucha a aquellas almas que de las cuales  muy pocas tocan suelo “americano”. No se olvide que América es todo el continente no el pedacito asaltado por capitalistas.

De cuando en cuando  Martina y yo hablamos, le  pregunto de sus recuerdos de travesía a veces no menciona palabra alguna, tan solo saca de su morral, un monedero típico en donde guarda las dos piedras que recogiera de ambos desiertos, mientras iba encarrerada huyendo de la migra y sus camionetas Patrol, no quería ir a parar al fondo de las perreras y se aferró a esas dos piedras como náufraga en el mar, ambas le sirvieron de flotadores, para resistir la vorágine  disfrazada con nopales, piedras y huesos de restos humanos. A ella también la ayudaron personajes muy similares a Las Patronas, comprobó asustada que los ángeles existen y están aquí en la tierra.

Ilka Ibonette Oliva Corado.
24 de abril de 2011.
Gringolandia.

13 comentarios

  1. Esta es la Ilka que admiro, la que escribe no con las manos sino con el corazón, la que demuestra con sus letras lo que siente, lo que realmente importa, así debe ser, si somos honestos con nosotros mismos, nuestro deber es serlo siempre con todos… en un mundo donde la hipocresía se transmite más rápido que el chambre… ser sincera es tu don, cultívalo! felicitaciones.

  2. Ni modo como dice el dicho…” al que le caiga el guante pues que se busque el par”
    Es tu catarsis, tu espacio, tu sentir Animo, que t siga fluyendo y no debes de justificar total lo lee quien quiere…

  3. Gracias a Aldo llegue a tu blog… me encanta! Mi pluma no es tan diestra como la tuya pero me ha dado muchas alegrias en especial la de poder llevar Guatemala a ese grupo especial de padres adoptivos de ninos Guatemaltecos. Te invito a conocer mi espacio http://www.guatemalangenes.com

  4. Estimada Ilka:Sigue escribiendo sin concesiones de ninguna naturaleza, lo que el corazón te dicte. Pero espero que un día no lejano explotes esa cualidad que Dios te dio y te dediques al otro tipo de escritura para que tu talento no se pierda. Creo que te iría bien, tienes madera para ello. También allí se puede pintar la triste realidad del mundo. Besos, Chente.

  5. A mi me fascina tu forma de escribir, es una vivenciacion de tu existir, te felicito y te exhorto a continuar, deja que los perros ladren en la oscuridad, es señal de que existimos….

  6. Por su misma condicion de escritora, Ilka mejor que algunos de sus criticos, entiende y asi lo mamnifiesta, el significado de la libre exppresion o del libre albedrio como ella suele decir. Sabe, entiende, lo siente, que su arte; las letras(su catarsis), no se puede sujetar a los caprichos, conveniencias y prejuicios de algunos de sus inconformes lectores que, acostmbrados a la censura o la autocensura. Que son la norma de sociedades atrazadas. Olvidan que aqui en “Gringolandia” con todas sus contradicciones la libertad de opinion alcanza una preeminencia tal que es practicamente ilimitada. Y si tanto es el inconformismo, pues por que no avocarse a otros que se ajusten a sus iclinaciones. Ahi estan: Michelle Malkin, The Grudge Report,los Beck, los Limbaugh etc. etc…..y, si de repente no les gustan, pidanles que dejen de escribir y hablar babosadas.

  7. Realmente he leido y saboreado cada articulo, puedo decir que realmente lo que se escribe y se dice es algo tan tristemente cierto. Pero esa energia y esa forma de ver las cosas en positivo es maravillosa, sin perder claro lo critico y la dimension exacta de la realidad.

  8. asi como hay angeles hay demonios vos y te has podido dar cuenta y conoces mas de 2 demonios y tienen nombre y apellido jejeje

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  11. Llevo varias veces leyendo este articulo, no se porque hubieron personas que no les gustó.

    A mi me parece que este sandwich esta lleno de sinceridad, la autora dice claramente, escribo lo que me inspira, y como no?

    Quizas algunos venimos con visa y no pasamos esa parte de la vida que se llama cruzar la frontera caminando, no tenemos ni la mas minima idea de lo que es sobrevivir aferrado a los propios zapatos.

    Cuanta gente desaparece y nunca se supo de ellos, se perdieron en el cruze de la frontera.

    Me fasina que con estas letras se pone orden lo que en el aire anda dando vueltas, los explotadores, los explotados, gente que trabaja horas extenuantes… ni entiendo lo que es eso, aqui campante yo escribiendo en la computadora, cuando se que alguien esta preparando un lugar bajo un puente del freeway esperando que la oscuridad lo proteja de la policia y sobrevir un dia mas.

    Mis respetos a esa gente que de una u otra manera esta pasando penas, oro por ellas.

    A mi me fasina como escribe, con todo y sus arrebatos de Chapina enojona, Bravo!

  12. Tan linda, q sos y en tus letras muchos quisieran tener la habilidad q tenes, adelante mi reina ud no tiene limites para expresarse, tqm.

  13. Hola ILKA. Solo quiero decirte que eres maravilloza y pon oidos sordos a palabras nesias. lo que realmente importa es lo que dice y siente tu corazon. soy 100% guatemalteca y eres un orgullo para mi. Muchas felicidades y que dios te bendiga. Sigue adelante

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