A propósito del Mundial de las chilenas y los goles.

Fotografia: Estadio Soldier Field. Copa Oro 2007. Colegas árbitros del torneo.

La cuenta regresiva sigue su curso, los cronómetros marcan los minutos y horas en una mera impaciencia para que finalmente inicie la fiesta futbolera más grande del mundo esperada durante cuatro años: el Mundial. En ésta ocasión en el continente más pobre; África.
Para quienes comemos, bebemos y soñamos con el balompié es un evento sin precedentes, discutirte los partidos con las estrellas del fútbol más importantes del planeta. ¡Nombre!, ver piernas y piernas y más piernas, glúteos y glúteos y más glúteos… esos goces no son de todos los días.
También claro está; se respeta la habilidad de los jugadores aunque es en lo que menos nos fijamos las mujeres. Por allí habrán los goles de chilena, de guanaca, las fintas, la bicicleta, goles olímpicos desde los tiros de esquina… y gritaremos gooool, goool, goool cuando nuestro equipo favorito anote. (A ver si das a cuál le voy, calculá)
A menos de un mes para que se escuche el silbatazo inicial. ¿Tantas pitas que jala un evento como ese verdad?
Los entrenadores de las selecciones participantes ya están haciendo públicas las listas de los escogidos, muchos se quedarán silbando en la loma y no serán llamados. Son privilegiados quienes forman parte de las lista oficial de 23 jugadores.
Una reñida eliminatoria de dos años para ganar el pase al mundial.
¿Qué para cuándo va Guate? Esa pregunta nos la hacemos todos. Mi humilde opinión es: que Guate irá a su primer mundial el día en que saquen a todos esos ishtos cagados hijos de papi y mami, que sólo chilerear carros son, Guate irá al mundial el día en que se tome en cuenta realmente la habilidad del jugador y no su posición económica, el día en que no sea por conecte sino por capacidad.
Guate irá al mundial, el día que directivos (de esos llamados busca talentos) esculquen en los departamentos y municipios del país, allí en esos potreros convertidos en despeltrados campos de fútbol, allá en donde juegan con zapatos rotos, ¡pero por amor al deporte! Allá en donde todavía juegan con cocos en lugar de pelotas, allá donde hay hambre de gol y no hambre de fama.
Guate irá al mundial cuando la Casa de Selecciones deje de ser un nido de borrachos. Puras pajas eso de: “estar en concentración”. Será hasta ese entonces cuando Guate esté lista para participar en un mundial. Mientras sigan los conectes, las preferencias según la posición económica y se acepten los chaqueteros de: interés cuánto valés, dónde te pongo que no te dé el sol, ¿lo llevo a su casa profe? En conclusión: ¡la palanca! Guate seguirá podrida en su diminuta chamusca que muestra cada vez que tiene un partido internacional.
Eso a grandes rasgos, pero también es cierto que nuestro Ministerio de Cultura y Deportes, está pal tigre, nuestras clases de Educ. Física en las escuelas son insuficientes. Nuestra CDAG es un edificio sin mayor función que la de ver de dónde se soplan la marmaja los directivos. Nuestra Ciudad Olímpica es una zona en donde a los atletas los puyan con tortilla tiesa al salir de los entrenos. Pero aún con todas esas desventajas, existen niños y jóvenes con habilidades y capacidades que sólo es cuestión de seguirlas puliendo. Sino fíjate en las estadísticas; son los deportistas de disciplinas individuales quienes les han dado las medallas a Guate, y si ves más allá, te darás cuenta que es casi inexistente el apoyo económico, que la mayoría de ellos son de departamentos, que se transportan en autobús y que viven en una casa con ocho hermanos, quince gallinas, cuatro chuchos ,duermen en petates o catres y encima trabajan para poder sostenerse.
Andá ve cómo viven los soquetes de la selección, ishtos chorreados que sólo rieles son que ni a la universidad van los mantenidos. Mientras nuestro sistema deportivo esté así en Guate, seguiremos comiendo chucho, shucos y nos darán sopita Mahler para que nos atipujemos y nos entretengamos con la idea de que hay que traer entrenadores extranjeros, porque el producto nacional no sirve. ¿Pero y si no se les da oportunidad cómo van a servir pues? ¡Cómo si el entrenador tuviera la culpa que once cletos no puedan anotar un gol! Y hablando de extranjeros: mirá la tele…. Atiborrada de comentaristas extranjeros, ya sólo porque son canches (se hacen rayitos los pisados) y tienen un acento nais… los contratan y la capacidad la dejan olvidada en sus países de origen. Así mero pasa con la diferencias de clase en Guate, con que si sos de pueblo quedáte allá, que si no tenés padrino no sos nadie, que depende de cuánto sea la mordida esa oportunidad tenés en la Selec.
¡Soy anti selección nacional de fútbol! Y lo seguiré siendo mientras no vea peleándose el puesto a quienes realmente lo merecen: ¡los de abajo!, los que juegan las chamuscas sin zapatos, con pelotas plásticas, pinchadas, en los potreros, quienes entrenan en las noches después del trabajo y la escuela. Lo seguiré siendo mientras no se tome en cuenta el nivel que se manejan los jugadores en las ligas menores y ojo que no me refiero a los semilleros llamados “especiales” que tienen los equipos de liga mayor, que esa, esa es harina de otro costal, es decir; de tal palo tal astilla.
Con esto probablemente me declare una soñadora utópica, porque de aquí a que se caiga el monopolio que se maneja con nuestras autoridades deportivas primero me vuelvo canche. Pero el día llegará, porque no hay fecha que no se cumpla y día que no se llegue (eso ya es repetición va, me refiero a lo del día que no se llegue). Y como ya sé que brincará más de alguno aduciendo que: disculpáme Ilka pero mi hermano, mi primo, mi novio, agarre, soque, prense, trinque juega en la selección y no es así como los describís. Pues a ese alguie
n le quiero decir que: no generalizo hay sus excepciones.
Pero como no se trata de averiguar de qué lado masca la iguana y de quién es el papá de los pollitos, seguiré dándole vuelo a la hilacha con el tema que era el principal; el mundial.

Los ojos de miles de espectadores estarán puestos durante un mes en Sudáfrica. ¿Pero verán más allá de lo visible? Dirás vos, ¿y cómo le hago para ver más allá? Sí, me refiero a la situación de pobreza extrema que vive el continente, su carencia de alimentación, escuelas, oportunidades de trabajo. Será que los lentes de las cámaras se fijarán en lo que sucede con los llamados: ¿diamantes de sangre? Sí, esos diamantes que extraen los africanos de las aguas de los ríos, y que a muchos de ellos les han cortado las manos para evitar que lo hagan y favorecer con esto a las mafias que se encargan de venderlos por grandes cantidades de dólares a nivel mundial.

¿Será que se enfocarán más allá de las abdominales de Cristiano Ronaldo y acerquen el lente en las calles en donde se prostituyen niñas de doce años de edad?

¿Irán de visita a los pueblos en donde la gente se mata en la disputa por un vaso de agua, por un plato de arroz?

No lo creo, porque somos una generación manipulada por el consumismo y a la que yo llamo: Alka-Seltzer; pura espuma nada más. Somos de los que decimos: mientras no me pase a mí, que el mundo ruede. Así es que muy probablemente esa parte del continente la dejarán atrás de bambalinas o simplemente la obviarán.

Pero volviendo al carril, los anuncios televisivos sólo te hablan (y te hablarán durante un mes) del deporte rey. Los promocionales de cada selección y sus jugadores estrellas, de lo difícil que fue clasificar, se inventan la de las Mil y Una Noches para engatusar a los aficionados, las no sé cuántas selecciones clasificadas, pero nadie, absolutamente nadie habla de los árbitros. Dirás vos: ¡ya viene ésta otra vez con sus once ovejas!

Pues sí, además de ser los más odiados, porque no importa si el equipo gana a pierda el culpable siempre es el árbitro, pero se les olvida que es el hombre más importante de los 23 que se encuentran dentro del terreno de juego. ¿Y por qué? ¿Qué corona tiene? Ninguna, pero es el único con la cabeza fría que tiene la enorme responsabilidad de hacer valer el reglamento de fútbol y hacer que prevalezca a toda costa, el juego limpio. Por si fuera poco: antes, durante y después de realizado un encuentro.

Allí también estarán participando los mejores árbitros del mundo, y su competencia (si querés verlo así) no fue en equipo, sino que individual. Se califica su trabajo realizado en los encuentros deportivos de su país, los encuentros internacionales, condición física, por lo mismo se someten a exámenes médicos, teóricos y prácticos. Son escogidos entre la crema y nata del arbitraje mundial.

Ser árbitro en un mundial es como para el atleta ganar una medalla de oro en los juegos olímpicos.

Y allí estará representada muy dignamente Guatemala, con el nombre de Carlos Alberto Batres González.

Dirás vos ¿y ese quién piscinas es? Pues hoy en día, ha realizado hasta comerciales de televisión, es perseguido por los medios de comunicación deportivos, y sufre de envidias por parte de algunos de sus colegas árbitros que brincos dieran por tener su buena leche.

(No es mi amigo, por si creés que ando de chaquetera, pero al César lo que es del César).

Lo conocí en 1,999 fue él quien me entregó el diploma de árbitro cuando me gradué. Recién llegaba de Nueva Zelanda había estado en un torneo por allá, comentaban los compañeros. En ese tiempo ya pintaba para ser un árbitro de los que se encaminaban para el mundial de Corea y Japón 2002. Ha realizado la vuelta completa en cuanto competencias se refiere: Juegos Centroamericanos y del Caribe, Copa Oro, Mundiales Juveniles, Juegos Olímpicos, Copa Confederaciones, Finales de CONCACAF, UNCAF, Mundial Corea y Japón 2002 (por una lesión se perdió el de Alemania) y hoy es uno de los clasificados para dirigir en Sudáfrica.

Quienes no lo conocen (en su hábitat) lo catalogan de ser un recaquero, pero al contrario es la timidez andando. Quienes crecimos como él tenemos un cierto aire de orgullo, de vivir marcando nuestro territorio, porque sólo nosotros sabemos lo que cuesta ganarse un plato de comida con tu sudor, siendo apenas un niño y somos celosos de esas vivencias.

Cuentan en los entrenos arbitrales, por allí cuando vas corriendo se cuela entre las filas la historia de un vendedor de bananos que pasó a ser un excelente árbitro de los consentidos de la FIFA.

A los quince años era ayudante de un vendedor de bananos, andaba en una bicicleta a la que le adhirieron un cajón atrás en donde zampaban los bananos, para esos mismos años trabajaba como árbitro en la las canchas abiertas de la zona 6.

Con el tiempo dejó de ser ayudante y se compró su picopito y en el repartía bananos en el Barrio la Parroquia, también  en la zona 2.

Cuando yo lo conocí, ya no trabajaba entre semana, sólo se dedicaba a entrenar y a concentrarse en los juegos del fin de semana que le tocaba dirigir, y poco a poco sus salidas al extranjero se le vinieron como aguacero de mayo, era muy raro verlo en el país, ya era un árbitro de la élite de la FIFA. Siempre regresaba contento cómo se realizaban los juegos en el extranjero, la forma en que eran tratados los representantes de la FIFA dentro del terreno de juego, de igual manera siempre andaba jalando chunches para regalar, como: silbatos, tarjetas, monedas con el logo de la FIFA o del torneo al que había asistido, ( a mí me regaló una con el logo de Corea y Japón, escogidita para la única dama del bacanal arbitral) que aún guardo como un grato recuerdo de aquellos lindos tiempos.

¿Cómo se convirtió en uno de los consentidos de la CONCACAF? Pues con trabajo arduo, empezó a los 15 años, dirigiendo en los campos del Irtra y en todas esas canchas abiertas habidas y por haber en Guatemala, su área; la zona 6. Te resumiré que luego se federó y desde 1996 es árbitro internacional. Te digo cuentan porque nunca he hablado de eso con él. De igual manera cuentan que sacó el Bachillerato por madurez, porque FIFA exigía un cartón.

Más sin embargo lo que ha hecho que Carlos esté donde está, es el olfato que tiene para dirigir los juegos bravos, no le tiembla el pulso para mostrar la tarjeta (ya sea amarilla o roja) en su justo momento, es uno de los pocos árbitros al que no le temen los jugadores y que lo respetan, tanto ellos como los medios de comunicación.

Es alguien que entrena dos veces al día, en éste momento el factor económico no es problema, pero en su tiempo le tocó comerse las uñas cuando tenía hambre, pero nunca dejó de entrenar, de leer el reglamento, de ver juegos y examinar las jugadas, de escuchar consejos y aprender de sus errores. Es alguien a quien admiro pero admiro más a su esposa y a sus hijos, porque ser esposa de un árbitro no es cosa fácil. Nunca están en casa los fines de semana y por lo regular siempre se pierden las reuniones familiares y eventos importantes, porque prácticamente los permisos en la Federación están vedados.

Vino a mí, para la Copa Oro del 2007, justamente se realizaban la semifinal y la final en el estadio Soldier Field de Chicago, allí nos encontramos, y como un buen colega, me consiguió las entradas en palco, junto a los árbitros del torneo y me regaló una probadita de lo que pude haber vivido de haberme convertido en árbitra internacional.

Allí me di cuenta que son tratados por FIFA como los hijos consentidos, allí es de dónde te pongo que no te de el sol, pero quienes llegan a ese nivel, se lo han ganado a pulso, y es que allí no cabe aquello de la mordida, porque es en el terreno de juego en donde se demuestra tu capacidad para dirigir. Allí de nada te vale, dar regalitos, acuchuchar al jefe, tener título universitario y carro de último modelo, porque nada de eso te va a servir al momento de aplicar el reglamento dentro de la cancha, nada de eso te va a servir en los tres segundos que tenés de tiempo para tomar una decisión.

Los árbitros guatemaltecos estaremos representados, y digo “estaremos” porque  mi corazón y mi escuela están en Guatemala. Así es que es un honor para nosotros que una persona como él sea quien lleve a nuestro arbitraje guatemalteco al mundial. Carlos Batres es ejemplo e inspiración para todos esos muchachos y muchachas (porque las hay) que empiezan a andar el camino de ser árbitr@.

Ahora cuando mirés los juegos del Mundial, no se te olvide que Guate lleva su bandera (bajo la playera de árbitro) y quien la representa es Carlos Alberto Batres González, el vendedor de bananos que supo aplicar lo de: ¡si la vida te da limones aprendé a hacer limonada!

Final Copa Oro 2007. Estadio Soldier Field.

Ilka Ibonette Oliva Corado.

12 de mayo de 2010.

Estados Unidos.

7 comentarios

  1. Hola negrita, hiciste una pregunta, a que equipo le ibas, pues creo que a Brasil. Bueno, te seguiré leyendo con entusiasmo. Un beso sin H1N1, Chente.

  2. La felicito por esa resena Historica a mi me trajo muchos recuerdos, fue calidad estar en el VIP del soldier field verdad, Gracias a Batres nos conocimos, usted sabe que yo la aprecio y la respeto mucho por ser quien es, siga adelante con sus escritos, estan muy buenos,

  3. Totalmente de acuerdo con todo lo que dices a cerca de la seleccion y por ende el futbol de Guatemala. Ha sido y seguira siendo una muestra palpable del grado de corrupcion que permea casi todos los estamentos de la sociedad Guatemalteca.Y mientras esta situacion no cambie el futbol y la sociedad Guatemalteca en general permaneceran en un estado de descalabro total.

    Con respecto a Sud-Africa y la Copa Mundial FIFA, olvidemosnos de la pobreza y toda la sarta de calamidades que azotan al Continente Africano.La Copa FIFA es puro glamour y billete…pero billete del grande, no pendejadas.El futbol es lo de menos.

    Gracias y hasta la proxima.

  4. Me agrado mucho leer tu artìculo!! Señalas algo que lamentablemente es muy comùn en algunos àmbitos de la vida cotidiana de los guatemaltecos…

    Ahora estarè pendiente de ver los juegos en que orgullosamente nuestro “representante” pitarà.

    Anècdota:
    Un primo de 16 años fuè a unas pruebas para ser parte del equipo de la especial de Los Rojos. Para los seleccionadores locales, mi primo no fuè lo suficientemente talentoso y no lo elijieron, ademàs, casi ni volteaban a ver el juego…
    Lo que sucediò luego fuè que jugando un tornèo en los campos del Cejusa, dos busca talento italeanos lo vieron, hicieron los tràmites legales, etc y, lo llevaron a Italia para que hiciera una prueba para un club de futbol. Para los italianos, mi primo tenia el suficiente talento para llevarlo y becarlo para que jugara en Italia.

    La ilusiòn de mi primo era jugar en el equipo (los rojos) que apoyaba desde niño. Ellos, nosotros, Guatemala, estamos perdiendo a nuestros talentos.

  5. ¡Muy Interesante lo que Narras Ilka! gracias por compartir tus sentimientos, me agradó mucho el enfoque que le dás a los arbitros y tienes mucha razón que uno no les pone atención en el partido,y es en realidad una gran tarea.

    Felicitaciones Carlos Batres, y muchos exitos en el Mundial Sudafrica 2010.

  6. wow, que buena filosfia amiga, son ciertas las cosas que pusiste, Guate no va al mundial sino cambian las cosas, entonces a soñar con ir al mundial y a caernos de la cama cuando despertemos,
    cuidate si

  7. Mencionaste tanto que ya ni se que decirte, pero como en todo estoy y no estoy de acuerdo en unas cosas. Lo que si es que ya solo faltan 28 dias ó 29 dias 2 horas 37 minutos y 02 segundos para que empiece el mundial.

    Vos y yo no conosco mucho pero he oido que le barrio de la parroquia es la Zona 6, o no?

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